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MARTES 23/04/2019

El FMI le niega crédito al gobierno de Venezuela y aumenta su aislamiento

El Fondo dijo que le permitirá volver a disponer de una línea de u$s 400 millones una vez que Maduro sea reconocido por la mayoría de sus miembros

El FMI le niega crédito al gobierno de Venezuela y aumenta su aislamiento

Como si fuera una trampa que se va cerrando de a poco, el gobierno de Venezuela asiste impotente al cierre del financiamiento internacional, luego de que EE.UU. decretara un embargo a sus exportaciones de petróleo (comenzará a fin de mes) y de que la mayoría de los países de la región decidieran suspender cualquier tipo de colaboración con el régimen de Nicolás Maduro.

Ahora le llegó el turno al Fondo Monetario Internacional de anunciar que no estará más disponible una línea especial de crédito de hasta u$s 400 millones, a la que el país tenía derecho por ser miembro del organismo. El motivo de esta decisión se ampara en la convulsa situación política interna venezolana, que hoy cuenta con un gobierno en ejercicio, cuyo presidente es Nicolás Maduro, y otro que se autoproclamó a fines de enero de 2019, liderado por Juan Guaidó, hasta ese momento presidente de la Asamblea Nacional, de mayoría opositora.

Además de poseer dos gobiernos en ejercicio, aunque uno solo siga teniendo en sus manos todos los resortes del Estado, la dramática situación económica y social que vive el país complica también el acceso al financiamiento externo. Con una hiperinflación estimada del 10.000.000% (según datos del FMI) y una contracción económica del 25% para este año (que se suma a la caída del 18% en 2018), es lógico que la población venezolana siga intentando abandonar el país antes que esperar la llegada de inversiones.

La crisis se va a agravar

Pero si el problema ya es de por sí gravísimo, con la nueva medida del Fondo la situación de crisis humanitaria se va a agravar aún más. Resulta imposible que, en las actuales circunstancias en que se acusa al régimen de Maduro de cometer fraude y numerosas violaciones a los derechos humanos, la mayoría de los países miembros del organismo acepten reconocerlo.

"Cualquier compromiso del FMI con Venezuela, incluida la respuesta a posibles solicitudes de transacciones financieras, se basa en el tema de la aclaración del reconocimiento del gobierno", fue el mensaje que acompañó la decisión de congelar el acceso a los Derechos Especiales de Giro (DEG), la unidad de medida compuesta por las cinco principales monedas mundiales (dólar, euro, yuan, yen y libra) que se usa para cuantificar las reservas internacionales depositadas por los países miembros en el organismo.

Cuando un país ingresa al FMI, tiene que realizar un depósito que alcanza al 25% en DEG o en una de las cinco divisas que lo componen, y el resto en su propia moneda. Luego, a partir de ahí, puede vender parte de su stock de DEG o, si ese país atraviesa graves problemas financieros, tiene la opción de ceder sus Derechos Especiales de Giro para conseguir financiamiento.

En el limbo

Si bien la mayoría no está dispuesta a reconocer a Maduro como el presidente legítimo, también hay varios en el Fondo que no se terminan de convencer con la opción que propone Guaidó, principalmente China y Rusia. Por lo que las instituciones venezolanas acaban de caer en un limbo que solo va a empeorar las cosas para toda la población. Además, el peso relativo de EE.UU. dentro del organismo (16,5%) hace que cualquier decisión pueda ser vetada por su representante, por lo que la única opción viable es la de reconocer a Guaidó y esto parecería estar todavía lejos de que suceda.

"Como dijo la directora gerente Christine Lagarde, estamos dispuestos a ayudar una vez que la cuestión del reconocimiento oficial del gobierno haya sido aclarada", explicó el vocero del organismo. "No tengo conocimiento de que se prepare una reunión del Consejo de Administración (del Fondo) sobre este tema", agregó.

Dentro del organismo, Venezuela dispone de un porcentaje del total de DEG que, hasta el año pasado, se encontraba en los u$s 1000 millones, luego de que en 2015 el gobierno de Maduro vendiera u$s 1500 millones de esas reservas. Hoy no puede acceder a lo que le queda de DEG (u$s 400 millones) ni tampoco a un programa de ayuda que lo saque de la actual sequía financiera.

Las joyas de la abuela

Además, en una movida desesperada, el gobierno de Maduro también intentó repatriar las reservas internacionales de oro que tiene depositadas en el Banco de Inglaterra que, según un informe del banco Natixis, alcanzan las 31 toneladas, por un valor de u$s 1300 millones. Sin embargo, las autoridades del banco central británico se negaron a permitir el acceso.

Según la agencia Reuters, el país retiró recientemente 8 toneladas de oro de las bóvedas del Banco Central de Venezuela para venderlas en el mercado y hacerse de algunas divisas para sostener las importaciones que requiere. Se estima que, con esta venta, el gobierno podría haber obtenido unos u$s 335 millones.

En ese sentido, los analistas calculan que Venezuela vendió en los últimos tiempos unas 30 toneladas de oro, por lo que todavía le quedarían de reservas 100 toneladas más, por un equivalente a u$s 4200 millones. "Están vendiendo las joyas de la abuela", advirtió el ex presidente Raúl Alfonsín en 1990, cuando su sucesor, Carlos Menem, puso en marcha el mayor plan de privatizaciones de la historia argentina. En este caso, tal vez sería más preciso referirse a que el gobierno de Maduro está "rascando el fondo del tarro".

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