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El Central no quiere que el Tesoro vuelva a usar reservas para pagar deuda

Este mes se publicó un decreto para usar casi u$s 4000 millones. El blanqueo y la falta de "reservas excedentes" frenaron la posibilidad. El kirchnerismo usó u$s 65.500 millones

El Central no quiere que el Tesoro vuelva a usar reservas para pagar deuda

El Banco Central (BCRA) hará todo lo posible para no tener que cederle reservas al Tesoro con el fin de cancelar deudas, una práctica común durante el Gobierno anterior muy criticada desde la oposición.

A principios de este mes la cartera conducida por Alfonso Prat-Gay publicó un decreto por el cual buscaba cancelar servicios de deuda por casi u$s 4000 millones con reservas, pero el titular de la autoridad monetaria dijo ayer que a su entender esa transferencia de recursos no se concretará, entre otros motivos, porque la entidad no cuenta con reservas excedentes.

El 7 de julio pasado se publicó en el Boletín Oficial el decreto 834, con la firma de Prat-Gay, Rogelio Frigerio y la vicepresidente Gabriela Michetti. "Dispónese la cancelación de los servicios de deuda con organismos financieros internacionales y de deuda externa oficial bilateral correspondientes al presente ejercicio fiscal con reservas de libre disponibilidad", reza la norma que establece la suma máxima de u$s 3952 millones para la operación.

El presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, dijo el lunes que la operación no fue concretada y que, a su entender, finalmente no será concretada. "Para que eso ocurra tiene que haber un pedido formal de Hacienda que no ha ocurrido, tenemos entendido que no va a ser utilizado", dijo el banquero central.

"Eso en realidad se reglamentó en mayo, en un contexto totalmente diferente, por supuesto ha cambiado la situación con el blanqueo y de ahí surge el convencimiento de que eso no se va a usar", explicó Sturzenegger y agregó que la Carta Orgánica del BCRA, en su modificación de 2012, establece que sólo las reservas de libre disponibilidad o excedente pueden ser aplicadas al pago de deuda y que, la existencia o no de esas reservas corre por cuenta del directorio de la entidad.

"Ustedes saben, además, que para que eso se use legalmente el BCRA tiene que dictaminar que hay reservas excedentes. Nosotros tenemos un Repo, y mientras lo tengamos es difícil argumentar que hay reservas excedentes", agregó.

En el BCRA, donde el lunes se presentó el Informe de Política Monetaria, los asistentes al Salón Bosch mencionaban al caso como un desacuerdo entre la autoridad monetaria y Hacienda que fue saldada –hasta el momento– en favor de la institución que conduce Sturzenegger. "Las puteadas nosotros preferimos decirlas en privado", dijo con una sonrisa un miembro de la entidad a este diario, cuando se consultó qué tanta pelea hubo que dar.

Voceros de Hacienda prefirieron no responder consultas.
Las colocación de Letras intransferibles a cambio de reservas fue el mecanismo a través del cual, durante los gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner, el Tesoro tomó reservas para pagar deuda.

El BCRA llegó a tener en su balance u$s 64.500 millones en esas letras que, al no cotizar ni poder ser vendidas, tenían un valor contable puramente teórico. Esa descapitalización fue una crítica repetida a las administraciones kirchneristas y, en enero de este año, el propio Sturzenegger empezó a revertirla al canjear u$s 16.000 millones en letras por bonos Bonar 2022, Bonar 2025 y Bonar 2027 emitidos por el Tesoro.

Parte de esos papeles fueron puestos como garantía para concretar ese mismo mes el "repo" con bancos internacionales que hoy explica u$s 5000 millones de los u$s 34.032 millones que alcanzan las reservas. Tomar una nueva letra sería un retroceso.