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El Banco Central hace que los bancos acumulen billetes para inmovilizar más pesos

Mientras que el circulante crece 30% en 12 meses, los billetes y monedas en poder de entidades aumentan 55% interanual. Esto ayuda a Sturzenegger a secar la plaza

Bancos apretados en su liquidez por la política monetaria astringente, intensificada con el aumento de los encajes puesto en marcha la semana pasada, sienten cada vez más pesada la carga de los billetes físicos que tienen en su poder. Y el Banco Central (BCRA) no está para nada preocupado por ello. Entidades líderes que comparten estadísticas entre sí aseguraron a este diario que algunos de ellos pasaron de tener el 4% de su activo en billetes a estar cerca del 7% u 8%, todo un costo financiero ya que esos pesos rinden 0% cuando la tasa de referencia está en el 34,25% anual.
En realidad esta no es una queja nueva de los bancos. Lleva, por lo menos, dos años siendo un problema cotidiano que vino de la mano del cepo cambiario.
La base monetaria creció 67,5% en los últimos dos años y, aunque se contrae en términos reales en el último año (crece 27% interanual frente a una inflación del 40%), la contracción no alcanza a los billetes y monedas en manos de entidades. Según el informe monetario mensual de marzo pasado, mientras que el circulante en poder del público se expandió 28,9% en 12 meses, los billetes en manos de bancos crecieron 55,6%.
Los bancos, sobre todo los que se especializan en el público minorista, toman muchos más billetes en pago que los que luego vuelcan a la calle por sus ventanillas y cajeros. El saldo es que acumulan billetes y monedas. La solución para este problema es subir los billetes a un camión de caudales, llevárselos al BCRA y que la autoridad monetaria se los devuelva como depósitos electrónicos: pasibles de ser destinados a Lebac, bonos o cualquier otra inversión.
"El tema es que el BCRA toma menos de lo que los bancos necesitan sacarse de encima", dijeron desde una entidad. "Son fondos inútiles, costosos de guardar y trasladar, al tiempo que rinden 0%. No sirven para ninguna inversión."
El viejo problema del sector se volvió más presente la semana pasada, cuando entró en vigencia el aumento a los encajes que los bancos. Hace dos semanas el directorio de la entidad conducida por Federico Sturzenegger anunció "una suba de encajes de 2% (discriminada en un aumento de 2,5% para depósitos a la vista y de 1,5% para depósitos a plazo) para el mes de junio, y por un porcentaje equivalente para el mes de julio".
Lo hizo para dar margen a la baja de tasas de Lebac sin inyectar demasiados pesos a la economía. Los encajes son colocaciones a tasa cero en el BCRA. Forzar a los bancos a acumular billetes funciona parecido. El resultado fue inmediato: la tasa a un día entre bancos de primera línea está al 36%, entre bancos de segunda línea
"En si, la solución está cerca porque para junio o julio tenemos prometida la salida del billete de $ 500 que va a reducir el problema, mientras que primer semestre del año que viene esperamos el de $ 200", dijeron desde otro banco. "El tema es que con aumentos de encajes y tanto billete la cantidad de activos que rinden cero pasa a ser grande", agregaron.
Algunos bancos encontraron una solución parcial al tema. Encontraron que la AFIP recibe pagos, y hasta por adelantado, en grandes cantidad de efectivo. Con lo cual cancelaron impuestos futuros con esos billetes para no sacrificar dinero electrónico, más maleable.
El BCRA, mientras tanto, no parece para nada preocupado respecto de bancos que siempre encuentran la vía para hacer ganancias (las Lebac fueron un festín). Menos desde que el viernes pasado Sturzenegger lanzó una comunicación que fuerza al sistema financiero a hacer un sistema de pagos móviles para que el celular pueda servir como billetera. Estos problemas resultan útiles para incentivar el uso de herramientas electrónicas, al tiempo que permite bajar tasas de Lebac sin miedo a inundar la calle con pesos.