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El BCRA emitió $ 28.000 millones en julio para comprar dólares del Tesoro

Hacienda consigue financiamiento en dólares pero tiene necesidades de pesos. Entonces le vende sus divisas al BCRA a cambio de pesos que la autoridad monetaria luego saca de la calle a un costo del 30% anual vía las Lebac. Así, se cubre parte del bache del fisco.

El BCRA emitió $ 28.000 millones en julio para comprar dólares del Tesoro

El Banco Central (BCRA) emitió $ 28.539 millones en julio sólo para comprar dólares que el Tesoro obtuvo a través de sus colocaciones de deuda. Esos pesos, que según el titular de la autoridad monetaria, Federico Sturzenegger, no complican las perspectivas inflacionarias porque no implican un financiamiento al sector público y porque son esterilizados en su totalidad, responden a necesidades del fisco que se mantienen en niveles altos por la estrategia gradualista que adoptó el ministro de Hacienda, Alfonso Prat-Gay, en su abordaje del déficit público.

Sturzenegger y Prat-Gay acordaron que el financiamiento monetario al sector público no superaría los $ 160.000 millones este año (una caída en términos nominales y reales frente a los $ 175.600 millones del año pasado) con la esperanza de no entorpecer la política monetaria que lleva adelante el BCRA y que, como uno de sus primeros objetivos, se propuso moderar el avance de los agregados monetarios y en especial poner coto a la dominancia fiscal.

Pero ese tope de $ 160.000 millones no es suficiente para un déficit que no se achica a la velocidad que Prat-Gay y los suyos deseaban a principios de año. El Gobierno consigue financiamiento en dólares, pero tiene necesidades de pesos.

"En línea con los compromisos de gasto ya asumidos (por ejemplo, la reparación histórica a jubilados) y el objetivo de déficit primario oficial, esperamos un gasto creciendo 30% en el segundo semestre, frente al 12% del primero y un déficit que crezca de $ 120.000 millones en el primer semestre 2016 a $ 248.000 millones en el segundo, que cierre el año con, un primario de 4,4%", estimó la consultora Elypsis en un informe.

Los números de emisión monetaria para compra de divisas llaman la atención de los analistas por sus dimensiones, pero las entienden como consecuencia de la política gradualista. El costo, explican, es que sobre las espaldas del BCRA se carga la deuda en pesos a tasas altas que termina financiando al fisco.

"Cuando el Tesoro le vende los dólares al BCRA, éste emite pesos en el mercado que superan la demanda de dinero, se terminan colocando en Lebac. Por ende, termina el BCRA teniendo que pagar tasa de interés para sacar los pesos del mercado", dijo Gabriel Zelpo de Elypsis.

El BCRA financió al fisco por $ 73.169 millones en los primeros siete meses del año con adelantos transitorios, transferencia de utilidades y otras operaciones. Es menos de la mitad de lo que planea traspasarle al fisco.

Pero Prat-Gay además recurrió a $ 77.161 millones en el año que surgieron de vender los dólares que obtiene en colocaciones de deuda al BCRA.


"El efecto sobre la inflación de ese dinero emitido para comprar divisas debería ser nulo porque se esteriliza todo con la colocación de Lebac, pero todo depende de la demanda de dinero", dijo Martín Polo de Analytica.

Las letras que coloca el BCRA sacan de la calle pesos excedentes que podrían inflar los precios. Ya van más de $ 147.000 millones que anulan la emisión de pesos, tanto por financiamiento al fisco como por compras de divisas. Hoy paga un costo del 30% por sacar esos pesos de la plaza, pero llegó a pagar 38%. Todo un esfuerzo.

"Mientras todo el mundo siga queriendo tener pesos y plazos fijos en pesos no corrés riesgo. Toda esta vueltita, si, te pega en el déficit cuasifiscal", añadió Polo. "Lo que está en juego es la sustentabilidad del gradualismo fiscal, porque tenés dos opciones. O el BCRA se vuelve menos ambicioso en sus objetivos de inflación o el Tesoro acepta un nivel de actividad económica menor, se manejan en ese equilibrio".

Aunque la emisión para comprar divisas atrae miradas, Sturzenegger todavía puede argumentar que el avance de los agregados monetarios está bajo control. Si bien la base monetaria se expande 30% interanual, el "M2" (circulante) que más determinante es para la dinámica de precios crece sólo 19% frente a una inflación que supera el 40%.