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Dólares, encaje, blanqueo e YPF: gestiones de Lousteau y keynesianismo con leverage

Dólares, encaje, blanqueo e YPF: gestiones de Lousteau y keynesianismo con leverage

Dicen que silencio y paciencia son virtudes de los grandes. El instintivo silencio en el que se ha sumido el ministro Prat Gay y la paciencia que algunos le asignan al ex Newman-boy para conservar indemnes las banderas del gradualismo en la tierra del shock, parecen ser parte de una historia con sordina.  ¿Será acaso por eso que mientras el ministro anunció hace sesenta días que levantaba el encaje a los capitales esa medida sigue aún hoy vigente? Si alguien quisiera ingresar hoy dólares para invertir en la Argentina, deberá dejar “encajado” un 30% durante un año sin remuneración alguna. Ese impuesto es visto por algunos como contraproducente, en un contexto donde las elevadas tasas de interés podrían atraer miles de millones de dólares que ayudarían a compensar la falta de billetes en el mercado cambiario. Pero los cruces intestinos son más fuertes. Los halcones del Gobierno dicen que no es lógico pagar el costo político por un ajuste que se está haciendo “a medias”. El olorcito a gradualismo los tiene preocupados, al punto tal que se discute aún si anunciar definitivamente el ajuste al transporte, gas y agua, como si la inflación del 4% prevista para marzo no hubiese sido discutida como un problema. Señalan los halcones que hoy todos los ojos están puestos en lo que hará el Gobierno con los dólares de la deuda, y que por esa misma razón “hacer keynesianismo con leverage” sería un error de magnitudes inimaginables. En la traducción, señalan que endeudarse para no-tener-que-hacer-el-ajuste implicaría un error que no tendría retorno y cuyos efectos sólo podrían ser mitigados, más adelante, con mayor endeudamiento, en una remake de la saga noventista.

En esta misma línea, el regreso del FMI avanza a paso firme, y ya se discute la manera de recomenzar el intercambio informativo del artículo IV para este año. En Hacienda señalan que esto permitirá mayores desembolsos, principalmente del Banco Mundial. El objetivo es permitir la revisión de las cuentas públicas que desde 2006 no tiene lugar. De ello dependen los u$s 2000 millones prometidos que llegarían entre fines de 2016 y 2018. El tema fue conversado el último miércoles entre el ministro Prat Gay y Nathan Sheets, subsecretario del Tesoro de los Estados Unidos. También fueron de la partida Michael Kaplan, responsable en el Tesoro de Asuntos para el Hemisferio Occidental y Asia; Brian Doyle, Asesor en la División Internacional en la Reserva Federal norteamericana. No trascendió si se habló del contrato de YPF-Chevron y la negativa a mostrarlo por parte del Gobierno. En rigor, en la City crecen las especulaciones ya que desde hace meses existe la idea instalada que ese tema está vinculado con el de la negociación con los holdouts, en parte porque según ha trascendido, la ley aplicable del convenio en caso de incumplimientos o disputas no sería la argentina, sino la del estado de Nueva York e incluso un desacuerdo o un conflicto entre Chevron y la petrolera nacional establecería como jurisdicción para resolverlos a la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (CCI), con sede en Francia. Además, hay quienes señalan que YPF depositó u$s 100 millones en un banco de los Estados Unidos en concepto de escrow (depósito o garantía) para que Chevron pudiese eventualmente cobrar de esa cuenta futuras utilidades de negocio.

YPF fue también el motivo por el cual el Gobierno volvió a tomar dinero en los mercados la última semana. Confirmada la salida de Miguel Galuccio -a quien se le achacó en endeudamiento excesivo de la petrolera- la realidad está demostrando que en gran medida esa deuda obedeció a las necesidades del Banco Central en época kirchnerista. El último viernes, la petrolera estatal colocó bonos por 1000 millones de dólares a cinco años y una tasa de interés de 8,5 por ciento a través del agente colocador JP Morgan Chase Bank sucursal Buenos Aires. En el exterior participaron el Credit Suisse Securities, el JP Morgan Securities y el HSBC Securities. En paralelo, el Gobierno colocó $ 15.300 millones en Bonar 18 y Bonar 2020.  ¿El objetivo? Una parte relevante del daño en la performance financiera que se le atribuye a YPF responde al atraso en que incurrió el Estado en 2015 para pagar los subsidios a la producción adicional de gas. Por ese concepto, el Gobierno adeuda a la empresa alrededor de u$s 1300 millones y eso habría llevado a la compañía a emitir deuda por encima de lo previsto para compensar ese problema. Como el déficit fiscal que enfrenta la Argentina inhibe cualquier intento de cubrir con fondos del Tesoro las acreencias a favor de YPF, Prat Gay decidió pagarlo colocando títulos en el mercado. “De todas formas, hay que tener en cuenta que en un escenario crítico para la industria, la producción de YPF creció más del 3% el año pasado, lo que habla muy bien del management”, sostuvo una fuente del sector. 

YPF fue uno de los temas que discutieron esta semana en el Congreso los aliados políticos como Sergio Massa y Diego Bossio. Otro que se ha sumado a las gestiones ’opo-friendly’ es el economista Martín Lousteau. En los últimos días, y en paralelo a las áridas negociaciones con senadores y gobernadores en el Congreso, el ex candidato a la jefatura de gobierno porteña que hoy ocupa la embajada argentina en EE.UU. ofreció en dos oportunidades un tea party (con alfajores Cachafaz de maicena) en el consulado argentino a fondos de inversión y bancos medianos de Wall Street.  ¿La misión? Tentar a propios y extraños con esta nueva versión de la Argentina-se-puede. Si bien Lousteau evitó hablar de las mieles de la revolución de la alegría, sí en cambio ponderó los cambios realizados en las últimas semanas, donde no omitió la ‘normalización‘ de las tarifas que incluiría un segundo tarifazo en electricidad, la salida del cepo y la negociación con los holdouts. Por supuesto, dijo que el presidente Macri necesitaba un aporte sustantivo, y que comprar deuda argentina -toda la deuda que ahora se emitirá-era una buena manera de materializar ese apoyo. En paralelo, una delegación argentina, encabezada por el secretario de Comercio, Miguel Braun, terminó el sábado una visita de dos días en París con inversores franceses. Braun había estado primero en Londres y luego en Bruselas, donde se entrevistó en la sede de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con su secretario general, Ángel Gurría, para reforzar el pedido del presidente Macri para que la Argentina pase a formar parte de la Organización que en el gobierno denominan el ‘Club de los países desarrollados‘.

Si bien uno de los temas que desvela a la City es el blanqueo a los capitales -para el cual habría que esperar aún algunos meses-otro que no le va en zaga pasa por comprar con pesos las Lebacs que emite el Banco Central y que pagan 38% a 35 días, e inmediatamente utilizarlas como garantía en el mercado de futuros de dólar para adquirir un contrato lo más cercano posible a esa fecha, que, una vez cancelado, se cobra en pesos. De esta forma, si las operaciones se cierran por ejemplo en los próximos meses, hay una tasa anualizada en dólares de 15% menos comisiones.

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Comentarios1
Andres Fernandez
Andres Fernandez 21/03/2016 11:19:01

AÑO va con Ñ. No mezclemos ANOS con economía porque terminan todos rotos.