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Deuda de empresas de países emergentes atrae apuestas y genera sospechas de burbuja

Los rendimientos negativos en países desarrollados empujan a los inversores a tomar más riesgo. Temen que los nuevos compradores huyan ante bajas

Deuda de empresas de países emergentes atrae apuestas y genera sospechas de burbuja

La rentabilidad de la deuda de empresas de mercados emergentes ha provocado una fiebre compradora que ha llevado los rendimientos a mínimos de 13 meses y que eleva el riesgo de que algún problema externo, posiblemente en Estados Unidos o China, provoque una huida desordenada. La deuda en dólares de empresas de países con más riesgo y menos desarrollados ha estado entre los activos de mejor desempeño en el año, con un retorno superior al 11%, según el índice de deuda corporativa de mercados emergentes de JPMorgan: CEMBI.

El rendimiento promedio de la deuda ha bajado 150 puntos básicos a cerca de un 5,2%, una caída que supera tanto a la de la deuda soberana emergente como a la de los bonos de empresas de países desarrollados, cuyas tasas han retrocedido por los programas de compras de activos de los bancos centrales.

En las últimas seis semanas, los inversores han inyectado u$s 18.000 millones a fondos de deuda emergente, un flujo récord, según cifras de Bank of America Merrill Lynch. Y una parte significativa ha ido a papeles de empresas, dijeron analistas a Reuters.

Los inversores atribuyen este fervor a fondos que no invierten normalmente en mercados emergentes, los "turistas" u "oportunistas", que vienen sólo en busca de rendimiento. A ojos de los especialistas, esto supone el riesgo de una corrección abrupta, porque son actores que no conocen de inversión de riesgo.

Algún cambio en el entorno, ya sean las tasas de interés de Estados Unidos o una preocupación por la economía china, puede alejar rápidamente a esos inversores porque, a diferencia de los gestores de fondos dedicados a mercados emergentes, están menos acostumbrados a la volatilidad del sector.

Sin embargo, para los inversores, que cargan con más de u$s 10.000 millones con rendimientos negativos en bonos de mercados desarrollados, la prima de 340 puntos básicos del CEMBI sobre los bonos del Tesoro de Estados es demasiado atractiva.

Las compañías emergentes con una calificación de una sola B, lo que se considera como categoría crediticia basura, han ofrecido retornos de más de un 20% en el año según un subíndice de CEMBI.