Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

Cultura de Amazon rinde en la bolsa 35% promedio anual desde 1997

En su carta anual a los accionistas, Jeff Bezos, dueño y fundador de la compañía de e-commerce, reivindica lo que realmente hace crecer a una empresa: arriesgar

Cultura de Amazon rinde en la bolsa 35% promedio anual desde 1997

"Somos el mejor lugar del mundo para fracasar (tenemos mucha práctica)". Con estas contundentes palabras, Jeff Bezos, dueño y fundador de Amazon, describe su compañía, una de las más grandes en lo que se refiere al e-commerce y servicios de computación, en su última carta anual dirigida a los accionistas. Porque de lo que se trata es de mostrar que, por encima de todo, el secreto para tener éxito en la vida corporativa es, justamente, el haberse dado el lujo de fracasar primero. Y las veces que hiciera falta para aprender de los errores.

Más que un aviso dirigido a los accionistas conservadores y timoratos, el hombre con la quinta fortuna más grande del mundo presenta en su carta una verdadera apología del riesgo y del éxito empresarial obtenido a través de él, una de esas "success stories" que tanto les gustan a los inversores estadounidenses. Ya que Amazon se puede dar el lujo de presentarse como uno de los mayores triunfos de la (ya démodée) "Nueva Economía", que tanto ruido hizo hasta que se derrumbó en 2000, con la crisis punto com.

Porque quien apostó al futuro de esta empresa salida a bolsa en 1997 (y se arriesgó a conservar sus acciones a pesar de los vaivenes que sufrió), hoy puede jactarse de haber ganado un promedio del 35% anual durante casi 20 años. ¿Cuántas inversiones pueden ostentar semejante palmarés? Desde el IPO de Amazon, el valor de la acción se multiplicó por cerca de 304, lo que hace muy difícil llevarle la contra a Bezos cuando recomienda asumir riesgos como único camino para el crecimiento corporativo.

"Queremos ser una gran empresa que también sea una máquina de inventos", sostiene el magnate en la carta dada a conocer recientemente por la Securities and Exchange Commission (SEC), organismo de control de los mercados financieros estadounidenses. Y este es otro de los grandes secretos del éxito de la firma ubicada en Seattle (noroeste de EE.UU.), pero también de muchas más que hoy son líderes mundiales en sus sectores de actividad: al riesgo necesario que asumieron para equivocarse y aprender a ser más eficientes, le agregaron la dosis imprescindible de inversión e innovación, fundamentales para mantenerse varios pasos por delante de la competencia y no bajarse de la cresta de la ola.

El riesgo paga

En el esquema clásico de la Teoría Moderna de la Selección de Cartera de Inversión, ideada por el estadounidense Harry Markowitz (Premio Nobel de Economía en 1990), el inversor busca obtener la mayor rentabilidad de su portafolio para un determinado nivel de riesgo asumido.

Pero queda claro que con activos financieros como las acciones de Amazon, hay que estar dispuesto a asumir un riesgo elevado. En 19 años de vida, la acción vivió por lo menos 15 períodos en los que su valor se derrumbó un 20%, de los cuales en cuatro ocasiones el derrumbe alcanzó el 40% ¡y en una llegó a tocar más del 80%!

Por eso Bezos insiste tanto con el riesgo como fórmula ganadora de la compañía. Porque hay que tener nervios de acero para haberlo acompañado durante tantas caídas y recuperaciones. Sin ir más lejos, había que ser un visionario en abril de 2000 para no deshacer posiciones en Amazon, cuando el resto de las compañías punto com eran tragadas por el estallido de la burbuja especulativa y nadie ponía las manos en el fuego por algún modelo de negocios 2.0.

Sin embargo, si se revisa el recorrido empresarial de Amazon, el grupo logró cumplir con sus promesas y generar valor para sus accionistas. En su carta, Bezos pone el foco en las grandes apuestas ganadoras de la empresa, como Amazon Cloud Drive, el servicio de almacenamiento en la nube, un sector muy rentable en el que la compañía es líder, con un 25% del mercado; Amazon Web Services (AWS), la división de servicios online para empresas; Amazon Prime, el sistema de abono para envíos gratuitos; o Amazon Pro, el sistema de venta online para empresas.

La carta también fue interpretada como una respuesta a las críticas que recibió la compañía en el pasado de parte de varios medios, como The New York Times, que denunció las malas condiciones laborales de sus empleados. Un intento de despejar los temores de los accionistas en ese sentido y convencerlos de que la empresa cumple con los estándares exigidos a cualquier compañía que opera en territorio estadounidense.

Pero Bezos tampoco dejó lugar a las dudas que puedan surgir respecto de la estrategia actual de la empresa, cuya acción exhibe desde principios de 2016 una pérdida del 12%. Después de arrojar una fabulosa ganancia del 117% en 2015, ¿llegó para los accionistas la hora de tomar ganancias? Por lo menos no es lo que refleja el ejecutivo en su carta, quien recuerda la importancia del fracaso para alcanzar el éxito definitivo.

Si hubo reveses estrepitosos como la tablet Fire o los smartphones, también hay promesas de grandes negocios en los próximos años como la licencia que Amazon adquirió para transportar productos por mar o el alquiler de 20 aviones Boeing 767 para incrementar su capacidad de flete aéreo, entre otros anuncios (incluyen proyectos en cine, televisión, moda, etc.). A pesar de ello, para algunos inversores se trata de una estrategia que podría hacer perder el foco del negocio, o el famoso "el que mucho abarca, poco aprieta".

Pero otra vez, la lógica del riesgo por encima de todo guía a la empresa. Y si los accionistas no se terminan convenciendo con la pasión de Bezos por arriesgar, el veredicto de los analistas que siguen la acción de Amazon puede ser un argumento más racional: de acuerdo con Bloomberg, de 47 analistas que siguen el título, 42 recomiendan comprar y ninguno vender, con algunos pesos realmente pesados como JP Morgan, Crédit Suisse, Morgan Stanley y Barclays que ven al papel en u$s800, cuando hoy cotiza cerca de los u$s600.