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Con Dilma al borde del juicio, el real tocó un máximo en siete meses

La moneda brasileña se apreció casi un 3% ayer, mientras en el Congreso se debatía si existían motivos para abrir un juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff

El inminente descenlace de la crisis política en Brasil impulsó a su moneda a la suba, que por primera vez en 7 meses cerró a 3,494 por dólar. De esta manera, el real avanzó casi un 3% en la primera rueda cambiaria de una semana clave para definir el rumbo político del país sudamericano.
Desde comienzos de enero de este año, cuando cotizaba a 4,03 por dólar, el real ya ha mostrado una recuperación de un 13%.
Incluso, el Banco Central brasileño,ayer tuvo que echar mano a tres subastas de swaps cambiarios para impedir que el dólar cayese por debajo del piso de 3,50 reales. En las últimas dos sesiones, el real se fortaleció un 5,4%.
En el Congreso de ese país, una comisión de 65 diputados definía si aprobaba el juicio político contra la presidenta Dilma Rousseff, en el marco del escándalo por corrupción en Petrobras. El mercado siguió al detalle el minuto a minuto de la votación, dando por descontado que la mandataria está próxima a su destitución.
Y no sólo el establishment financiero apuesta por una salida anticipada de Dilma del Gobierno. Según un informe de la consultora Datafolha, más de la mitad de los brasileños espera que la jefa de Estado sea destituida de su cargo. La mandataria también perdió el apoyo popular en el último año: el 61% de los encuestados se mostró a favor de su juicio político.
En este convulsionado escenario político, el dólar podría seguir a la baja. De hecho, los analistas paulistas apuestan que la divisa estadounidense puede romper la barrera de los 3,50 reales en los próximos días, para terminar la semana a niveles de 3,35/3,40 reales.
Aunque el resultado del conflicto político sea el que los inversores esperan, el dólar mantendría su tendencia bajista, especialmente por la llegada de capitales extranjeros atraídos por una nueva estabilidad brasileña.
Como resultado de esta reactivación de la moneda local, los economistas de Brasil redujeron sus pronósticos para la inflación en 2016 por quinta semana consecutiva, según arrojó el sondeo semanal Focus de la autoridad monetaria brasileña.
La mediana de las previsiones de cerca de 100 economistas consultados por el Banco Central proyectó una inflación de 7,14 por ciento a fines de 2016, menos que el 7,28 por ciento en el sondeo de la semana previa, pero todavía por encima de la meta oficial de 4,5 por ciento.
Más allá de las presiones políticas puertas adentro de Brasil, a nivel global el dólar presenta un debilitamiento frente a las monedas emergentes, impulsado por un repunte del precio del petróleo y la expectativa por nuevas medidas de estimulo por parte de China. En la Argentina, por ejemplo, aunque el dólar avanzó dos centavos ayer, hasta $14,76, se mueve cerca de mínimos en dos meses.