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Cómo y cuánto puede impactar el nuevo índice de inflación en bonos y créditos

El IPC nacional que el Indec publicará desde julio se convertiría en nueva base de cálculo del CER, lo que afectaría el rendimiento de bonos y la tasa efectiva de préstamos con UVA. El Central confirmó que usará el nuevo índice como vara para sus metas de inflación.

Cómo y cuánto puede impactar el nuevo índice de inflación en bonos y créditos

El Indec confirmó que en julio difundirá un nuevo Índice de Precios al Consumidor Nacional (IPC Nacional), que permitirá conocer la inflación a nivel país y que incluirá como región al Gran Buenos Aires (ese dato continuará la serie del IPC GBA que hasta hoy es la principal referencia oficial sobre la evolución de los precios al consumidor).

La noticia no es sólo una novedad estadística sino que además aporta una nueva referencia al sistema financiero.

El Banco Central ya confirmó que –tal como había anunciado Federico Sturzenegger el año pasado- medirá el cumplimiento de sus metas de inflación con el nuevo IPC Nacional, que empalmará desde julio con los relevamientos previos del IPC GBA. Es decir que, para evaluar si alcanzó o no su meta de entre 12 por ciento y 17% para todo este año, tomará los datos del IPC GBA para enero-mayo y los del IPC Nacional desde junio en adelante.

Pero, además, el nuevo indicador en principio reemplazaría al IPC GBA como referencia del Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER) que es, a su vez, medio de actualización de una serie de títulos públicos y referencia para el cálculo de la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), que rige un grupo de nuevos créditos hipotecarios y de opciones de inversión.

La decisión sobre si el nuevo IPC Nacional se usará para actualizar el CER debe tomarla el Ministerio de Hacienda. Ante la consulta de Cronista.com, desde la cartera que dirige Nicolás Dujovne dijeron que por el momento no había novedades. Pero el año pasado, cuando anticipó que este año estaría funcionando el nuevo índice de inflación, el titular del INDEC, Jorge Todesca, ya había adelantado que sería la nueva referencia del CER.

El nuevo IPC Nacional tendrá cada mes un resultado que puede coincidir o no con el del IPC GBA que hoy es la referencia para el sistema financiero y que seguirá publicándose como parte del índice más amplio. Y algunos analistas prevén que el IPC Nacional termine informando (al menos en el corto plazo) una inflación algo menor a la del IPC GBA por el mayor impacto de los aumentos tarifarios en el Área Metropolitana (AMBA), aunque analistas del Banco Central no comparten esa idea.

Eso, a su vez, implicaría, entre otras cosas, tasas efectivas algo más bajas para los créditos UVA, un rendimiento algo menor de los plazos fijos UVA y los títulos públicos con CER y alguna dificultad menos para que el Banco Central se acerque al cumplimiento de las metas de inflación (todo esto, si efectivamente el nuevo índice se convierte en referencia del CER.

Ahora bien, ¿cuán grande seria el impacto del cambio del índice de referencia? Según se desprende de las proyecciones de los analistas, de menos de medio punto porcentual este año.

Lo primero que hay que tener en cuenta es que el IPC Nacional será un índice ponderado, por lo que el IPC GBA tendrá un peso mayor que los IPC de las otras regiones (Pampeana, Noreste, Noroeste, Cuyo y Patagónica), lo que implica que una mayor inflación en el AMBA se licuará sólo parcialmente.

En el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que realizó el Banco Central entre decenas de analistas, la inflación esperada acumulada para el período junio-octubre (junio es el primer mes que tendrá datos del IPC Nacional y octubre, el último relevado hasta hoy en el REM) es del 7,3% para el IPC GBA y del 7,2% para el IPC Nacional: el recorte de uno frente al otro es de una décima de punto porcentual en cinco meses.

Una diferencia algo mayor, eventualmente, podría darse en el último bimestre, para cuando se espera una nueva actualización de las tarifas de servicios públicos con mayor impacto en el AMBA, aunque hay que señalar, también, que los analistas que participan en el REM prevén que 2017 cierre (de punta a punta) con una inflación del 20,5% en el IPC Nacional y del 21% en el IPC GBA, y que al menos una parte de ese medio punto porcentual de diferencia se explica por los primeros meses, por lo que la brecha en la segunda mitad del año debería ser menor a medio punto.

Desde el Banco Central, además, sostienen -a partir de la comparación en la evolución del IPC GBA del INDEC y el IPC ponderado que el propio BCRA realiza con los índices locales de Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y San Luis- que el nuevo IPC Nacional agregaría algo de presión al cumplimiento de las metas, en lugar de aflojarla.