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Cómo reacciona el mercado cuando la Fed sube las tasas

La Fed aumentó la tasa en diciembre, por primera vez en años y desde un mínimo histórico, y se espera que vuelva a hacerlo antes de fin de año. ¿Cómo puede afectar al dólar, las materias primas y las bolsas este proceso? 

Cómo reacciona el mercado cuando la Fed sube las tasas

El mercado palpita antes de fin de año una nueva suba de tasas de EE.UU., después de una larga pausa que se prolonga desde diciembre pasado, cuando el banco central de ese país aumentó el costo del dinero, en mínimos históricos, por primera vez desde una década. ¿Qué puede ocurrir si la Reserva Federal de EU.UU. (Fed), que hoy preside Janet Yellen, efectivamente vuelve a tocar la tasa para llevarla a un rango de 0,50%-0,75%? Porque las decisiones de política monetaria generan cambios importantes en la evolución de la mayoría de los activos alrededor del mundo en la medida en que gran parte de la evolución del dólar se relaciona con estos movimientos.

- 1994-1995
Particularmente en el ciclo de "tightening" o endurecimiento monetario de 1994 a 1995, la tasa de la Fed pasó de 3,5% a niveles de 6%, un avance del 70%, pero el dólar no experimentó un ciclo alcista sino que n se debilitó un 12% contra el resto de las monedas más importantes. Las materias primas dieron resultados dispares aunque vemos que el índice Bloomberg de Commodities mostró un avance del orden del 10%, mientras que los índices bursátiles americanos resultaron ser una oportunidad de compra ya que tanto el Dow Jones como el S&P500 dieron ganancias del 14% y 12% respectivamente.

- 1999-2000
Entre 1999 y 2000 la Fed decidió elevar la tasa desde niveles de 5% hasta 6,50%, lo que supuso un avance del 30% y derivó en un fortalecimiento del dólar del tan sólo 4% a nivel global. Pese a eso, la suba del dólar no impactó negativamente en las materias primas, que en su mayoría mostraron avances significativos. El Bloomberg Commodities Index evidenció subas del 27%. Los principales índices bursátiles latinoamericanos en dólares obtuvieron ganancias en su mayoría de dos dígitos como es el caso del Bovespa, que logró una suba del 40%, mientras que el IPC de México y el IPSA de Chile ganaron 14%. El Merval, por su lado, no sufrió ningún cambio.. La suba de tasas impactó levemente en las monedas latinoamericanas, con procesos devaluatorios leves del orden del 3-5% entre 1999 y 2000 .Respecto del mercado accionario americano, hubo consecuencias dispares en el Dow Jones y en el S&P500 ya que el Dow Jones generó un recorte del orden del 5% mientras que el S6P500 supo ganar un 6%.

- 2004-2006
El último proceso de "tightening" antes del que se inició en diciembre de 2015 fue entre 2004 y 2006 cuando Alan Greenspang llevó la tasa de 1,25% a 5,25%, un incremento del 320%. El impacto sobre el resto de los activos financieros fue completamente opuesto a lo que se debería esperar desde el punto de vista racional. Un proceso de suba de tasas generalmente conlleva un flujo de capitales desde los países periféricos a EE.UU., que intentan aprovechar el mayor rendimiento. Ese movimiento de capitales generalmente desencadena un proceso de apreciación en el dólar y de devaluación del resto de las monedas. Escenarios alcistas del dólar terminan siendo negativos para el comercio de materias primas y negativo para los países exportadores de dichos productos, siendo los emergentes los grandes perjudicados.

En el período de 2004-2006 no hubo un proceso alcista sostenido en el dólar sino que más bien evidenciamos un leve retroceso de la moneda americana. Esta conclusión se obtiene a partir de analizar la evolución del dólar Index, que retrocedió un 4% entre 2004 y 2006. A su vez, en el caso de los países latinoamericanos, todos registraron procesos de apreciación de sus monedas de entre 1% y 30% con la salvedad del peso argentino, que se devaluó un 4%.

En el mismo sentido, vemos que, lejos de generar caídas bursátiles importantes, todos los mercados accionarios de América latina ganaron en términos de dólares. El índice Bovespa de Brasil fue el más beneficiado con alzas del 147%. El IPC de México y el IPSA de Chile ganaron cerca de un 90% mientras que el Merval sumó un 73% en dólares entre 2004 y 2006. En ningún caso el proceso de suba de tasas de 2004-2006 representó una amenaza para las acciones sino una oportunidad de compra.

Otro de los factores que favorecieron a los emergentes en este período fue el ciclo alcista que supieron experimentar la mayoría de las materias primas. El Bloomberg Commodities Index registró alzas del orden del 20%. El que mayor avance registró en estos años fue el petróleo: trepó un 100% pasando de 37 dólares a 74 dólares. El oro, por su parte, avanzó un 55% pasando de 394 dólares a 612 dólares mientras que la soja retrocedió un 33%. Esto se dio gracias a que el dólar no registró un proceso alcista.

Finalmente el mercado accionario americano nuevamente no mostró importantes cambio. El Dow Jones subió 7% y el S&P 500 ganó 11%. Salvo en 1971-1974, en ningún caso se dan caídas importantes de Wall Street durante el proceso de suba de tasas. Generalmente el techo del mercado accionario se da una vez que el proceso de "tightening" queda concluido y eso fue lo que ocurrió en este último caso, ya que el techo de la bolsa americana se registraría a lo largo de 2007 con el estallido de la crisis sub-prime. Las acciones en Wall Street perdieron más de un 55% entre 2007 y 2008.

- 2015-actualidad
El repaso histórico permite extraer algunas conclusiones: 1) El actual ciclo alcistas de tasas es distinto a cualquiera del que hemos evidenciado en el pasado ya que el hecho de que la suba se de con menor empinamiento y menor velocidad respecto de los anteriores puede alterar el impacto.

2) No queda estrictamente evidenciado que un ciclo alcista de tasas de interés genere un ciclo alcista sostenido en el dólar.

3) A su vez, las materias primas no tienden a generar fuertes bajas durante los procesos de suba de tasas producto de que el dólar tampoco se fortalece.

4) No queda confirmado que en todos los procesos de endurecimiento monetario los emergentes sufran desde el punto de vista bursátil ya que los principales índices accionarios tienden a generar retornos positivos.

5) En el mercado accionario americano, vemos que en casi ningún caso se dan caídas importantes como saldo al final del proceso.

6) La suba de tasas tiende a ser una oportunidad en los mercados emergentes, ya que dada la evidencia histórica, es factible considerar que el dólar tienda a debilitarse contra el resto de las monedas y que, por consiguiente, las materias primas y los emergentes alcancen rendimientos importantes.