Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Brasil apenas baja la tasa pese a la aguda recesión

El Banco Central de Brasil recortó ayer las tasas de interés en 25 puntos básicos, manteniendo un lento ritmo de alivio monetario pese a una profunda contracción en el tercer trimestre, lo que sugiere que la recesión que ya lleva dos años podría alargarse.

El banco resistió la presión de una fuerte reducción incluso pese a datos divulgados más temprano que confirmaron los temores de que la mayor economía de América Latina lucha por dejar atrás su peor recesión en registros.

El comité de política monetaria del banco, conocido como Copom, votó unánimemente para recortar la tasa referencial Selic a un 13,75%.
En un comunicado sobre su decisión, el banco resaltó que la creciente incertidumbre sobre las políticas económicas de Estados Unidos, tras la elección de Donald Trump como presidente, podrían poner fin a un favorable período para los mercados emergentes que vieron sólidos ingresos de capital externo.

"El posible fin del interregno benigno para las economías emergentes podría obstaculizar el proceso de desinflación", dijo el banco, que apuntó a esa situación como uno de los tres principales riesgos para alcanzar las metas de inflación.
Sin embargo, el banco dijo que un "gradual" ciclo de alivio monetario es compatible con llevar la inflación de vuelta al objetivo central del 4,5% en 2017 y 2018.

Una desaceleración de la inflación, que anteriormente en el año alcanzó dos dígitos, y una tambaleante economía podría obligar a las autoridades a acelerar el ciclo de alivio monetario en su próxima reunión de enero, dijeron analistas.

La economía de Brasil, la mayor de Sudamérica, se contrajo un 2,9% en el tercer trimestre frente al mismo período del año pasado y, afectada por la fuerte caída de la inversión, sigue sin ver el final del pozo de la grave recesión que enfrenta desde el año pasado. Con una nueva retracción trimestral, la décima consecutiva, el producto interior bruto (PIB) de Brasil acumuló en los nueve primeros meses de 2016 un crecimiento negativo del 4%, el peor resultado para el período desde que comenzó a ser medido con los actuales criterios en 1996.