Bancos digitales requieren respaldo de proveedores IT sólidos

El 2017 será recordado como el año que vieron la luz los bancos digitales en la Argentina. Ya se ha aprobado la presencia de los primeros bancos digitales que comenzarán a operar en 2018 y se cree que es sólo la punta del iceberg.

Una entidad 100 % digital, sin cajeros físicos ni sucursales, que operará a través de Internet tiene costos muy inferiores a los de la banca tradicional, por lo que se espera que estos nuevos jugadores ofrezcan tasas de interés muy convenientes, y servicios como tarjetas de crédito, cajas de ahorro y cuentas corrientes a menor valor que los tradicionales.

Está a las claras que la plataforma tecnológica que un banco digital deberá tener para dar el soporte adecuado a sus operaciones ha de ser la protagonista, ya que todo el negocio dependerá de la disponibilidad de dicha plataforma, de su velocidad y de su dinámica de gestión.

A la hora de evaluar cómo montar su operación, un banco digital requerirá del respaldo de un socio tecnológico sólido y que cuente con el aval y la experiencia en la gestión de negocios IT, que le provea un excelente servicio de conectividad por fibra óptica, un data center seguro de última generación y recursos humanos certificados. Además deberá contar con recursos de virtualización montados sobre plataformas WorldClass; aspectos todos fundamentales para asegurar la confiabilidad, en un mercado que indiscutiblemente está migrando a un entorno IAAS (Infraestructura como Servicio).

Por otra parte, no se puede soslayar la importancia de contar con alianzas estratégicas que permitan apalancar el negocio, variable que se vuelve tanto o más importante que la propia infraestructura a la hora de brindar el know how exigible en el mundo IT.

En lo que respecta a la oferta de servicio que el proveedor de tecnología debe ofrecer, ésta ha de contemplar un esquema absolutamente seguro que impida cualquier tipo de acceso a los servicios del banco digital, con una red de conexión entre los Data Centers. También deberá tener las oficinas y las entidades financieras provistas enteramente por una red de Fibra Óptica, que se encuentre totalmente encriptada por seguridad. Otro factor a considerar es si estos socios tecnológicos poseen servicios de Mitigación de ataques DDoS (Denegación de servicio distribuido) para prevenir posibles ataques malintencionados y una solución de nube híbrida, a partir de la cual los empleados del banco puedan acceder a información sensible por medios segurizados de conexión y respetando todas las normativas regulatorias establecidas por el BCRA.

Sin dudas el reciente cambio en la regulaciones bancarias establece un sin fin de interrogantes, pero marcará un antes y un después en la forma de operar de la banca, donde la era digital indica el rumbo a seguir y la tecnología hace posibles nuevos negocios.

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