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Así es como Argentina está sacando provecho de las medidas de la Fed

El hecho de que la suba de tasas se dé con menor verticalidad a la esperada le permite a países como el nuestro, que llega tarde, endeudarse a un menor costo

Janet Yellen, presidente de la Fed

Janet Yellen, presidente de la Fed

Luego de la crisis internacional desatada en 2008, la Reserva Federal de EE.UU. (Fed) colocó la tasa de interés de referencia en mínimos históricos, ubicándola rápidamente en el rango de 0.00-0.25%, buscando reactivar la maltrecha economía americana. La tasa de interés se mantuvo en mínimos históricos hasta diciembre de 2015, cuando Janet Yellen, presidenta de la Fed, decidió subirla un cuarto de punto, dejándola en el rango de entre 0.25% y 0.50%. Pese a haber subido la tasa y a haber iniciado un nuevo proceso de "tightening" (suba de tasas), la Fed dejó bien en claro que la escalada de la tasa sería gradual de cara a los próximos años. La reacción inicial en los mercados bursátiles a nivel global a la medida alcista en los rendimientos de la Fed fue de pánico ya que entre diciembre y febrero de 2016 el índice Dow Jones cayó cerca de un 15% pasando de 18000 a 15300 puntos, aunque luego tomó las subas y supo, en las últimas semanas, colocarse por encima de esos máximos históricos.

Los comentarios de Yellen sobre la suba gradual de tasas representó una buena noticia para los mercados emergentes tanto para "fixed income" (bonos) como para "equity" (acciones), que hoy registran subas bien por encima del avance anual que están mostrando sus respectivos benchmarks. Argentina no fue ajena a este proceso y también vimos subas en la mayoría de las acciones, aunque claro está, con elevada volatilidad, de igual manera que para los bonos argentinos cotizando en Wall Street.

Ahora bien, independientemente de la forma en que las políticas monetarias de la Fed impactaron sobre los precios de las acciones y bonos a nivel global, y en Argentina en particular, es interesante analizar la oportunidad que dichas políticas representan de cara a los próximos años.

Justamente, el hecho de que la suba de tasas para 2016 y para los próximos años se dé con menor verticalidad a la esperada le permite a países como el nuestro aprovechar el momento y endeudarse a tasas más bajas de mediano y largo plazo. Para Argentina es importante sacar provecho del contexto actual de tasas de interés históricamente bajas para poder apalancar la economía y a la vez generar una expectativa de estabilidad del tipo de cambio, que también permita disminuir las expectativas inflacionarias de corto y mediano plazo. El hecho de haber solucionado el problema del cepo cambiario y el acuerdo con los holdouts fueron dos pasos fundamentales para reencontrarse con Wall Street y poder emitir deuda, algo que de hecho, tanto el soberano como el sub-soberano y los corporativos han venido haciendo en los últimos meses.

En abril, Argentina a nivel soberano tomó deuda por u$s 16.500 millones con el objetivo de pagarle a los holdouts emitiendo bonos a tres años a una tasa del 6.25% anual a 5 años al 6.875% anual a 10 años al 7.50% anual y a 30 años al 7.625% anual. En su momento recibió ofertas varias veces el monto ofrecido y dado tal éxito en la colocación, tanto el sub-soberano como el corporativo salieron a emitir deuda. Entre la lista, aparecen Córdoba por ejemplo, que emitió u$s 725 millones al 7.125%, Buenos Aires con una emisión de u$s 1250 millones al 9.37%, Salta por un monto de u$s 300 millones a 8 años al 9.1%, Chubut por u$s 650 millones al 7,75%, así como Mendoza, Neuquén, entre otras. En el mismo sentido, hemos visto a nivel corporativo como el caso de IRSA, Banco Galicia, entre otras empresas.

En los años en que las tasas estaban bajas (2008-2011) la Argentina no supo aprovechar tal contexto. A su vez, los gobernantes nacionales y provinciales, así como directores de empresas, deberán continuar aprovechando las tasas bajas actuales, aprendiendo de los errores previos a la hora de endeudarse pero sin dejar pasar el momento, una vez más.

Desde el punto de vista de la inversión, las tasas de muchos bonos argentinos y emergentes son atractivos para estrategia de comprar y mantener a mediano plazo, buscando cobrar los cupones anuales. Esto se da ya que, con la suba de precios de los últimos meses, hemos visto una compresión de yields a nivel global y por eso es que la estrategia que queda es comprar y mantener el bono en el portafolio buscando cobrar el cupón. En el mismo sentido, la Fed, con una política alcista de suba de tasas menos agresiva que la esperada de cara a los próximos años, le está dando un guiño a los inversores de este tipo de mercados dándole tiempo a los emisores para que tomen deuda y a los inversores para comprar bonos y buscar el carry trade. Algún día esto se acabará cuando la Fed sea más agresiva, aunque por ahora no se están dando indicios en esa dirección.