Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Apetito de rendimiento: Los bonos de mercados emergentes retoman el protagonismo

Suben 13% en dólares este año. Están recibiendo grandes flujos en un momento en que cada vez más bonos del mundo desarrollado pagan retornos negativos

Apetito de rendimiento: Los bonos de mercados emergentes retoman el protagonismo

Algo muy importante está ocurriendo en los mercados de bonos de todo el mundo y para entender de fondo el nuevo contexto se requiere analizar la actualidad de los rendimientos de los bonos a 10 años de las principales economías desarrolladas del planeta: hoy hay deuda por un valor de más de u$s 10 billones con rendimientos negativos en el mundo. La tasa a 10 años del Tesoro de EE.UU. está en mínimos de 1,43%, mientras que hoy Alemania paga -0,16% y Japón, -0,275%.

Este contexto de retornos bajos empuja a los fondos de inversión e inversores a nivel global a buscar (y encontrar) retornos en algún lado del planeta, obviamente con el condicionante de tener que asumir un mayor riesgo. Por tal motivo es que los bonos de emergentes se encuentran transitando un momento por demás interesante. Los fondos que apuestan a la renta fija emergente sumaron u$s 12.000 millones en lo que va del año, lo que contrasta con la salida de u$s 14.400 millones en el mismo período del 2015, según Reuters. En Latinoamérica los bonos de Colombia, Perú y Argentina, entre otros, han mostrado una fuerte suba en término de dólares.

El precio de estos bonos se encuentra en una fase de estabilización luego de varios años de debilidad producto de la suba del dólar a nivel global, la baja de los precios de los commodities y una desaceleración de las economías.

Todos estos factores generaban proyecciones aún más negativas de cara a los próximos años y por ello es que tanto la deuda emergente como las acciones mostraron fuertes caídas en los últimos años. Justamente, la baja de los precios de dichos bonos colocó a los rendimientos en niveles atractivos en el mismo momento en que el mundo tiene que lidiar con tasas extremadamente bajas y con la necesidad de encontrar rendimientos.

Un fiel reflejo de lo que ha estado ocurriendo en los últimos meses se puede observar a partir de la evolución del índice de bonos en dólares de mercados emergentes (EMB) el cual ha acumulado una suba del orden del 13% en términos de dólares desde comienzo de año, lo cual representa una suba extraordinaria. La mayor parte de los activos de tal fondo son bonos de mercados emergentes con un maturity promedio a mediano plazo de ente 5 a 10 años y con un cupón superior al 5,50% como Rusia 2030 con una yield del 7.50%, bonos de Argentina con una yield del 7.50-8.50%, Perú a 2033 con una yield del 8.75% así como de Polonia, Hungría y Uruguay, entre otros.

Está claro que tales rendimientos han representado una gran oportunidad en todo este período para tales fondos y por ello es que hemos visto importantes subas del EMB producto de la suba de los bonos subyacentes. Justamente, por la mayor suba de los precios de los bonos, los rendimientos no son los mismos aunque continúan siendo elevados.

A su vez, el índice de bonos emergentes en moneda local (LEMB) también muestra un rendimiento positivo en lo que va del año mostrando una suba del orden del 17%.

Por ejemplo, un retorno a 8 años como el Bonar 2024 con un rendimiento de 5.60% en dólares continúa siendo una gran alternativa de inversión para los inversores internacionales y por tal motivo es que la compresión de yields de los bonos argentinos ha sido tan marcada en los últimos meses.

El contexto actual en el cual los inversores están en busca de retornos una buena noticia para los bonos argentinos de cara al futuro, sumado a que Argentina tiene un buen "cuento que contar" dadas las reformas políticas económicas que se hicieron y que se piensan hacer para los próximos años.

Finalmente, mientras la Fed y los bancos centrales de todo el mundo continúen postergando la suba de tasas (o que muestren que no será con el empinamiento que se venía especulando en los últimos años), este tipo de bonos y de fondos de emergentes serán una alternativa por demás atractiva.

Es importante señalar que ya gran parte de la suba de los precios la hemos visto y que a partir de ahora se trata de aprovechar el carry trade del bono y no utilizar al mismo de manera especulativa para la compra-venta.

El objetivo de la compra de este tipo de bonos es principalmente mantenerlos hasta maturity aprovechando las altas tasas (en términos relativos) que están ofreciendo en comparación con el resto de los bonos a nivel global. Una estabilización de las materias primas y de las monedas de dichos países serán argumentos positivos desde lo económico para posicionarse.