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Aparecen señales de alerta en los créditos para automotores

Tras el rescate a automotrices en 2008, se impulsaron préstamos de baja calidad para la compra de autos. Más de un millón de esos créditos están en problemas

Aparecen señales de alerta en los créditos para automotores

Afirma Carlos Marx en su obra "El Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte" que "Hegel hace en alguna parte el siguiente comentario respecto de que los grandes acontecimientos y personajes históricos se repiten, por así decirlo, dos veces. Se olvidó de agregar: la primera vez como tragedia, la segunda vez como farsa". Que hoy exista en EE.UU. la posibilidad de que se vuelva a repetir una burbuja subprime, ¿debería ser considerado como una tragedia o como una farsa?

Aunque parezca increíble por el nivel de descalabro financiero, económico, político y social que significó para los estadounidenses la gran crisis subprime de 2008, nueve años después el país podría estar incubando otra burbuja especulativa, cuyos mayores damnificados serían (otra vez) las familias pertenecientes a la base de la pirámide socioeconómica.

¿Cómo puede ser que, tras la hecatombe que significó para millones de personas perder sus casas por haber aceptado tomar créditos hipotecarios que jamás iban a poder pagar, ahora de vuelta se estén endeudando masivamente para comprar autos, camionetas y demás vehículos? Según como se miren las estadísticas, la economía estadounidense está creciendo (a nivel macro) y los particulares siguen endeudándose, a pesar de que últimamente la Reserva Federal haya elevado las tasas de interés.

Pero la realidad también indica (a nivel micro) que ya son más de un millón los deudores atrasados en el pago de esta clase de créditos prendarios y que su nivel de morosidad sigue en aumento. Si el monto total de préstamos automotores ya alcanza los u$s 1,15 billones, en la sola categoría subprime llegan a u$s 179.000 millones. Y de este monto de baja calidad crediticia, ya hay u$s 23.270 millones (un 13% del total subprime) que no se están pagando. Es el nivel de morosidad más alto desde 2008, toda una muestra de que la situación empieza a preocupar.

Encima los bancos no son optimistas para el corriente año, ya que anticipan que el nivel de default siga su marcha ascendente. Además, Morgan Stanley informó recientemente que un tercio de estos créditos de baja calidad que están securitizados forma parte de la categoría ‘deep subprime‘, es decir que está más cerca de la incobrabilidad. "El mercado de securitización se volvió más fuertemente sesgado hacia los tomadores que consideramos ‘deep subprime’. El desempeño fundamental del crédito automotor, especialmente en la securitización, se sigue deteriorando", afirmaron los analistas de la entidad. Este segmento, muy sensible a los vaivenes económicos, pasó de representar un 5% en 2010, al 33% actual. ¿Tragedia o farsa?

La historia que se repite

Que EE.UU. se encuentre otra vez preguntándose si en los próximos años deberá enfrentarse a una nueva burbuja especulativa, es porque definitivamente está repitiendo su historia reciente. Esa que indica que la crisis subprime se debió a un desmantelamiento de las regulaciones en el sector financiero, junto con un período de tasas de interés muy bajas. Combo que permitió a los bancos salir a ofrecer hipotecas a personas sin historial crediticio sólido, así como productos securitizados cada vez más sofisticados (y tramposos), todo fuera por mejorar los ingresos. Cantidad en lugar de calidad, puesto que el negocio bancario tradicional (de tomar depósitos y prestar dinero) deja de ser atractivo cuando las tasas son tan bajas.

Si tras la crisis de 2008 las grandes terminales automotrices estaban en una situación financiera crítica (que se logró salvar con el rescate masivo del gobierno de Barack Obama), el escenario post 2010 fue mucho más atractivo para todo el sector. Con el dinero barato llegaron las políticas agresivas de otorgamiento de créditos automotores (cualquier similitud con las que aplicaron los bancos hasta 2007 para otorgar hipotecas no es mera casualidad), lo que hizo explotar la demanda de vehículos. Fue así que el año pasado se batió el récord de venta de autos y camiones 0km, con 17,55 millones de unidades, algo que no se va a poder repetir durante 2017.

Esta situación de deterioro progresivo también se percibe en el mercado de renta variable. Las acciones de las principales automotrices están registrando pérdidas desde hace tres meses, con caídas en todas las empresas: Ford (-11%), General Motors (-10%), Fiat Chrysler (-9%), pero también en las compañías extranjeras que están fuertemente implantadas en el mercado estadounidense, como Toyota (-11%), Honda (-8%) o BMW (-8%), por citar a las principales.

¿Crecen las desigualdades?

Frente a los clientes cada vez más inquietos por las señales que llegan del sector, el banco UBS buscó poner paños fríos y explicar en un informe que "esta situación está relacionada con el aumento de las desigualdades de ingresos en los EE.UU. y al relajamiento agresivo de las condiciones de crédito". Según los analistas de la entidad suiza, la política de la Fed favoreció más a las familias de mayores recursos que a la economía en general. "Tal vez saturamos la demanda de créditos de tomadores de primera calidad", sostuvo el estudio.

Esta es la impresión que se desprende de los demás informes elaborados en el sector financiero. Para todos, no se puede comparar la situación actual con la del sector hipotecario en 2007. "Estimamos el total de la deuda subprime (inmobiliario, préstamos estudiantiles y automóviles) en un nivel de u$s 1,25 billones. Es menos que el pico alcanzado en 2009, de u$s 1,9 billones", según el Deutsche Bank. Puede ser que la situación no sea tan grave esta vez, pero si las tasas de interés siguen subiendo, y la situación económica se vuelve a deteriorar, quienes primero lo van a sufrir serán nuevamente las familias de menores recursos. Y a todas ellas no les va a importar si los demás lo vemos como una tragedia o una farsa.

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Comentarios3
Jose Cateac
Jose Cateac 24/04/2017 03:37:47

esto puede repetirse por aqui?

Ezequiel Frandsen
Ezequiel Frandsen 24/04/2017 04:37:23

No, acá te piden hasta ADN para darte plata. Particularmente me pidieron una ergometría de fuerza, radiografía de tórax, análisis de sangre y un certificado de buena salud para un hipotecario… y eso que tenía 28 años!!!

marmungi Mungiello
marmungi Mungiello 24/04/2017 01:07:54

Pongan que es en USA, no sean tan maliciosos.