Alfabetización financiera: Argentina está debajo del promedio mundial

Según una encuesta, el 33% a nivel global respondió bien las preguntas. En Argentina, un 28%. Galicia relanzó su programa de educación financiera

La nivel de alfabetización financiera de los argentinos deja bastante que desear. Y de hecho, está por debajo del promedio mundial, según el Global Findex de 2017 del Banco Mundial.

De una encuesta realizada a nivel global, solo 1 de cada 3 personas, o el 33%, respondieron correctamente la mayoría de las preguntas. En el caso de Argentina, acertó un 28% de los encuestados, un número que contrasta con los países como Estados Unidos o Canadá, donde al menos el 55% contestó correctamente.

Teniendo en cuenta la necesidad de combatir el analfabetismo en la edad temprana, y con el objetivo inmediato de que se potencie un mejor uso de productos y servicios, y de largo plazo que permita una mejora en las condiciones del país, es que Banco Galicia reformuló su programa de educación financiera.

"EconoMIA" es la nueva plataforma que busca acercar los conceptos de las finanzas personales vía la página web, pero principalmente, por medio del celular, ya que el 40% de crecimiento que registran las transacciones en Galicia se explican por el uso de los teléfonos celulares.

Si bien el programa era conocido como "Taller de Educación Financiera" y lleva ya 10 años presentándose en las aulas de alumnos de 4to y 5to año, en especial en escuelas públicas, se revieron conceptos y estrategias para volverlo "más lúdico y participativo", según aclaró Constanza Gorleri, gerente de Sustentabilidad de Banco Galicia.

En el rediseño también participó Ezequiel Baum, economista especializado en educación financiera. "Sacando el núcleo duro de gente que se maneja con productos financieros, queda un universo de gente que no tiene idea de cómo vincularse sanamente o coherentemente con el dinero. Esto hay que cambiarlo desde muy temprano", dijo Baum.

En esta línea, el experto destaca que algunos "ejes críticos" de la analfabetización financiera, como la ausencia de la cultura del ahorro, la desprotección total contra la inflación y el endeudamiento peligroso, inciden finalmente sobre la macroeconomía de un país.

En definitiva, el objetivo del programa es enseñar a planificar y controlar ingresos y gastos, lo que promueve la cultura del ahorro y del endeudamiento responsable. Una cultura financiera que también apunta al entorno de los estudiantes y al público en general, clientes y no clientes.

No obstante, el objetivo también es cuantificable. "Un programa como EconoMIA puede dar 200 talleres por año a un promedio de 25 alumnos, con alcance federal, complementando el alcance a través de la plataforma online", explican.

"Si cada año 5000 jóvenes desarrollan una capacidad promedio mínima de ahorro $ 300 por mes (equivalente u$s 120 x año), a largo plazo las consecuencias serían sumamente positivas. Si incorporan el hábito de invertir y reinvertir, en una década, al 4% real, el país registraría 5000 nuevos ahorristas con un patrimonio promedio de más de u$s 1.600, igual a u$s 8 millones", calcularon en el banco.

De esta manera creen que "se genera un ciclo de capitalización en personas que de otra forma no lo hubieran tenido por falta de conocimiento, canalizando el ahorro de los argentinos al financiamiento del crecimiento de la economía y a nivel macro".

Al mismo tiempo, en Galicia aspiran a que "cada vez más ciudadanos reduzcan su dependencia del Estado o de redes informales, se potencie la bancarización, se achique el riesgo cambiario, se abarate el crédito y se distribuye más equitativamente la riqueza".

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