Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar
U$D
/
MERVAL

Alejo Costa: "Hay riesgos globales y estructurales que el mercado está subestimando"

El economista jefe de Puente recomienda bonos en el tramo entre 2022 y 2026. "La idea es no tomar demasiado riesgo duration", explica. También apunta a títulos provinciales con buenos niveles de riesgo retorno como Córdoba, Entre Ríos y Provincia de Buenos Aires.

Alejo Costa:

La volatilidad a nivel mundial parece haber desaparecido, con los mercados en máximos y los índices de volatilidad en mínimos tanto para el mercado de acciones, bonos e incluso monedas. Argentina no es un caso aparte: el mercado se mantiene en zona de máximos y los bonos han recuperado posiciones incluso con una suba de tasas de la Fed en el medio. Con eventos claves en los próximos meses, el mercado parece muy relajado y complaciente. Sobre éste y otros temas conversó El Cronista con Alejo Costa, economista jefe de Puente.

–En la EXPO-EFI estabas cauteloso. Se nota un mercado con cierta debilidad aunque se mantiene en zona de máximos. ¿Sostenés la recomendación de cautela? ¿Por qué?

–A nivel internacional vemos que hoy el mercado tiene una visión relativamente optimista hacia adelante en términos de crecimiento y con un riesgo de tasas al alza que se muestra contenido. Se percibe que el mercado especula con una visión de mediano plazo con riesgos acotados, ya que la volatilidad implícita de los activos, es decir, cuánto reclama el mercado por unidad de riesgo, es bajo. Actualmente hay riesgos globales y estructurales que hoy en día el mercado incorpora muy poco. Esto para Argentina implica un riesgo también ya que por un lado podría impactar en el costo de financiamiento (sobre todo si las políticas de Trump terminan siendo más inflacionarias que expansivas y provocan una suba de tasas más acelerada) y por otro lado existe un riesgo de que se dispare la prima de riesgo. En este caso, para las valuaciones locales, el precio del riesgo afecta mucho a los activos de moneda local y podrían complicar el éxito de las estrategias de carry en moneda local.

–Se está apostando muy fuerte al carry trade en moneda local no sólo en Argentina sino también en el resto de los países...

–Se nota que el mercado hoy en día está de un solo lado (comprado) y ante noticias negativas que afecten el éxito de la estrategia de carry trade en moneda local, la reacción para incorporar tal riesgo será rápida. Llevado a nivel local vemos que la historia Argentina fue hacia tres tipos de activos. Por un lado vimos un favoritismo hacia los bonos en dólares, luego equity (principalmente hacia los ADRs) y desde el año pasado los activos en moneda local. El panorama externo afecta a los activos locales desde el punto de visa de que las tasas más altas implican un riesgo fiscal más alto ya que Argentina tiene mucha necesidad de financiamiento y de salir al mercado en los próximos años. Ante una suba de tasas a nivel mundial, generará un aumento del spreads y aumenta el riesgo propio local y esto puede generar presión alcista en el dólar. Allí se podrían ver afectadas las estrategias en moneda local y podemos ver una reversión de las estrategias de carry trade en pesos. Un aumento en la prima de riesgo implica una potencial suba del dólar, empujando a valuaciones más bajas, sobre todo en activos de tasa fija. Tal es así que hemos visto caídas en las últimas sesiones en los bonos a tasa fija.

–¿Seguirá la baja de los bonos a tasa fija?

–Hay dos partes en la explicación de la baja de los últimos días. Por un lado hay que mencionar en que el éxito del gobierno es volver a los índices internacionales como el EMBI. Una vez que Argentina ingresa al índice, los ETF tienen que replicar el índice y compran activos. Una vez que llegaste al día en que Argentina ingresó al índice y los fondos compraron para cumplir su mandato, desapareció el comprador del mercado. La otra parte de la historia es que las valuaciones estaban muy apretadas, el comprador externo está demandando mucho papel local para hacer carry trade en peso. En general se ven valuaciones apretadas en todos los bonos en moneda local y el ingreso de los ETF que compraban estos activos para replicar el índice generaron una suba aún más importante. Por este motivo es que las valuaciones eran mucho más apretadas en los bonos a tasa fija que los ajustables por CER. Si uno ve que el Bote 2021 rinde 15% y 2023 a 14,5% implica que el mercado algo de confianza sigue teniendo y hay un tema de fundamentals atrás. Los fondos ya están comprados y por ello es que el flujo ya está. El rol de los flujos no se puede despreciar como pasó con los bonos a tasa fija. El ETF es el jugador distinto porque debe replicar mientras que el Real Money puede tomar decisiones que puede salir antes o ingresar antes.

–Con el nivel de actividad que no despega, la inflación que se acelera en estos meses y el riesgo electoral, ¿están bien valuados los bonos argentinos?

–Esos tres elementos son la clave a vigilar. El riesgo electoral no está siendo bien incorporado por el mercado particularmente para los activos de local currency. El mercado le está dando el beneficio de la duda al gobierno de que llegará bien a las elecciones. Sin embargo vemos que el derrame del consumo se está demorando más de lo esperaba. En los último trimestres del año pasado vemos que siguió cayendo y ése un dato preocupante. En parte eso se da porque hay un cambio estructural en el cual se intenta que lo que empuje la economía no sea el consumo sino la inversión y para la realidad es que se parte del nivel de inversión más bajo desde 2002 (el nivel de inversión sobre PBI se ubica en torno al 16% y es uno de los más bajos de la historia argentina mientras que en 2002 fue 13%). Para crecer al 3% necesitamos llegar al 23% de inversión sobre PBI, con lo cual estamos a 7 puntos de inversión sobre PBI. Para eso se necesita mayor ingreso de capitales en un contexto en el cual el sector externo se encuentra condicionado por la suba de tasas a nivel mundial y por el crecimiento mundial está "pseudo-estancado".

–¿Cuánto crees que debería ajustar el mercado de bonos?

–Desde el lado de los bonos en dólares veo que la parte media de la curva incorpora razonablemente bien los riesgos que enfrenta la economía argentina. El tramo entre 2022 y 2026 se los ve en un punto bien priceados. Estos bonos son los que estamos recomendando y básicamente la idea es no tomar demasiado riesgo duration. También nos gustan algunos bonos provinciales que dan buenos niveles de riesgo retorno como el caso de Córdoba, Entre Ríos y Provincia de Buenos Aires, que se ubican en ese mismo plazo. La parte larga argentina no captura ni demasiado el riesgo global mencionado antes ni el riesgo local de que la consolidación fiscal demore más de la cuenta y que lleguemos a un problema de sostenibilidad de deuda.

En cuanto a los activos en pesos no hay riesgos de valuaciones sino también de tipo de cambio. En el corto plazo pesan el flujo de capitales hacia Argentina como la liberación de los fondos del blanqueo, el pago de los Bonar 17 que son dólares y puede ser destinado a activos en pesos, la liquidación de la soja y el endeudamiento tomado por el sector público que tiene que pasarse a pesos para destinarlo a la economía local. Así, en el corto plazo vale la pena estar en tasas en pesos y quizá para el último trimestre esta tendencia se pueda revertir.