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Afirman que aparece financiamiento pero no proyectos de inversión

Bancos, fondos públicos y privados, empresarios y calificadoras coincidieron que las empresas reciben ofertas de crédito bancario y de multilaterales pero aún no se animan a concretar proyectos de inversión. Los cambios son muy recientes para generar confianza. Esperan marcos regulatorios que les permita mover libremente los recursos y evitar los riesgos de rupturas de contratos

Pablo Wende (Ambito), Gabriel Glodschmidt (IFC), Gaetano Salierno (ENEL), Pablo Albina (Schroders), Enrique Boilini (FGS, Anses), Carlos Albarracin (Milbank) y Nicolás Mallo Huergo (Integra Capital)

Pablo Wende (Ambito), Gabriel Glodschmidt (IFC), Gaetano Salierno (ENEL), Pablo Albina (Schroders), Enrique Boilini (FGS, Anses), Carlos Albarracin (Milbank) y Nicolás Mallo Huergo (Integra Capital)

Tras la normalización cambiaria y la salida del default, fluye la oferta de financiamiento -bancario, multilateral y de Anses- no sólo para el soberano y las provincias, sino también para empresas. Sin embargo, los proyectos de inversión todavía no se materializan. Se observa que los inversores todavía esperan un marco legal que justifique elegir Argentina como destino. Así lo explicaron dos paneles sobre financiamiento corporativo e inversiones en infraestructura que organizó ayer LatinFinance.


"Por mérito propio, Argentina ha cambiado. Ha repercutido en el precio de los activos, pero no hubo reacción inmediata en las inversiones productivas. El sector público dará la patada inicial", dijo Douglas Elespe, presidente de Fix Scr. Según coincidieron los panelistas, las empresas están recibiendo ofertas de financiamiento bancario cross-border y de multilaterales.


"Los proyectos no se han materializado. Hay fondeo pero no hemos visto que se haya traducido en mayor demanda para fondearse. Sí del Estado nacional y las provincias. Cuando la economía empiece a reaccionar, los proyectos se materializarán. En 2017 vamos a ver más emisiones", dijo Robert Olson, head of Global Markets de BNP Paribas. "Las emisiones de bonos son 5 contra 50 de México y la sobredemanda es de 3 a 1. El tema es que haya incentivos para emitir que no sea sólo para caja", agregó.


Para Julio Figueroa, CEO de Citi Argentina, las empresas no se animan a financiarse sólo por tener la ventana de oportunidad. "El financiamiento está competitivo, pero estamos a mitad de camino. Si el país sigue por este camino, el país y las empresas se financiarán más barato. Pero tiene que haber proyectos, no sólo la ventana de oportunidad", explicó. Y previó que aparecerán financiamientos más estructurados para proyectos. "A medida que se desarrolle el mercado, habrá financiamiento customizado para proyectos. Aparecerá financiamiento para inversiones en Argentina de largo plazo y de mejores costos para compañías y proyectos particulares".


Para YPF, el mercado local era una vía para abaratar el costo de fondeo y el mercado internacional, de alargar el plazo. "Con la baja del spread, la colocación internacional es más atractiva que en el mercado local con un BCRA emitiendo al 38%. Hay bancos crossborder, multilaterales que no hemos visto antes. Ha cambiado el panorama en forma completa. Vamos a seguir emitiendo localmente haciendo rollover de vencimientos de este año e ir extendiendo los plazos del mercado local", dijo Daniel González, CEO interino de la petrolera, que tiene dos tercios de su deuda en dólares. "Querríamos más deuda en pesos", agregó y explicó que mantiene dolarizado el cash para cubrir vencimientos del año próximo.


El Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de Anses tiene disponible entre un 5 y 20% para invertir en proyectos del sector productivo e infraestructura, pero ocupa un 8%. "El objetivo es cumplir con la ley y hacerlo de la forma lo más conveniente posible. La idea es apalancar proyectos porque los recursos no son suficientes. Asumir riesgos que para otros jugadores no son aceptables y que sean viables a precios de mercado, sin dar subsidios", dijo Enrique Boilini, asesor del FGS. "Esperamos que en el año maduren los proyectos y que se puedan ejecutar. No veo que la limitación venga por la disponibilidad de recursos si los usamos diligentemente con los demás jugadores. Hoy tenemos más recursos disponibles que necesidades puntuales".


También el IFC, miembro del Banco Mundial, tiene, en principio, u$s 1.000 millones disponibles para los próximos 6 a 12 meses, tras prestar u$s 1.500 millones en último año, atados a la tasa Libor más un spread. "Los proyectos de infraestructura llevan tiempo, pero existe cantidad de proyectos listos, y nosotros estamos evaluando propuestas. No somos formadores de precios. Empujamos el mercado al largo plazo para apoyar los proyectos de infraestructura", dijo Gabriel Goldschmidt, head Infraestructure en América latina del IFC.


Se observa que los cambios que realizó el país son muy recientes para los grandes proyectos de infraestructura globales. "Hay temas regulatorios que faltan enderezar. Recuperar la confianza va a tomar tiempo", dijo Carlos Albarracín, partner de Milbank. "Falta modernizar las reglas de ‘participación público privada’, crear mecanismos para distribuir riesgos". Previó que habrá financiación bancaria, aunque señaló las previsiones que pide Basilea, y que habrá que buscar mecanismos sintéticos en el mercado de capitales para mitigar los riesgos porque requieren la calificación de grado de inversión. Y entiende que para los proyectos autofinanciables "es necesario modificar normas cambiarias para poder transferir capitales y mantener las cuentas de reserva fuera de Argentina".


En tanto, Gaetano Salierno, CFO de Enel Group, controlante de Edesur, dijo que busca posicionar a Argentina en el mismo nivel de calidad de servicio que el resto de América latina (con 7-8 horas de corte promedio anual). El plan es bajar el tiempo de los cortes en 2 años y la frecuencia en 4 años. "Se necesitan políticas de 8 o 9 años para que se haga más barato el uso de los recursos. La mano de obra tiene que participar. En la mesa están los bancos, los empresarios y el Estado, faltan las industrias y los sindicatos. Y luego, los grupos sociales que se ven beneficiados y perjudicados por el proyecto", explicó.