REDUCIR COMPRAS DE BONOS EN U$S 10.000 MILLONES AL MES

Advierten riesgo para emergentes ante desarme de la hoja de balance de la Fed

El rendimiento del Tesoro a 10 años podría subir hasta un 3%, desde los 2,35% actuales el año que viene, advierte por ejemplo el fondo BlackRock

El desarme de la hoja de balance de la Fed es uno de los temas que alarman a los distintos participantes y analistas del mercado y alertan sobre posibles consecuencias negativas para las acciones de Wall Street en general y los emergentes en particular.

Para los analistas de BlackRock, uno de los fondos que más capitales administra en el mundo, "el plan de la Reserva Federal para recortar parte de sus u$s 4,5 trillones de la hoja de balance no tendrá un gran impacto sobre los rendimientos de los bonos de inmediato aunque para el próximo año, el rendimiento del Tesoro a 10 años podría subir hasta un 3%, desde los 2,35% actuales".

Desde BlackRock esperan que los 10 años alcancen el 2,50% o ligeramente más alto a fin de año. En la misma línea, los analistas del fondo sostienen que "los bonos japoneses y europeos tienen rendimientos que son demasiado bajos, y hay un gran apetito mundial por el rendimiento. Actualmente no hay suficientes bonos en el mundo a niveles atractivos y en general los rendimientos deberían ser de 30 a 40 puntos básicos más altos".

La Reserva Federal comenzará a reducir sus compras de bonos y títulos hipotecarios en u$s 10.000 millones al mes y ese monto se incrementará en otros u$s 10.000 millones en tres meses, hasta alcanzar los u$s 50.000 millones el próximo año.

Desde el banco de inversión UBS alertan que "los efectos exactos del desarme de hoja de balance siguen siendo objeto de un intenso debate aunque podríamos argumentar que la venta de activos de la Fed podría significar mayores rendimientos y un dólar más fuerte. En ese sentido, si los bonos del Tesoro americano ofrecen retornos más altos, los inversores a nivel internacional podrían reasignar sus activos y regresar a los Estados Unidos, lo que podría generar un potencial efecto negativo en los activos de riesgo a nivel global".

Goldman Sachs apunta en la misma dirección y mira hacia los mercados emergentes, señalando que "a medida que las tasas de mercado desarrolladas se recuperen será difícil que los mercados emergentes permanezcan inmunes".

Es importante señalar que la velocidad en el proceso de suba de tasas que ha venido imprimiendo la Fed ha sido hasta el momento gradual y las proyecciones indican que nada cambiará, por lo que hasta el momento los mercados emergentes se adaptaron bien al escenario.

Desde que la Reserva Federal elevó el costo del dinero en diciembre de 2015, las acciones de emergentes subieron un 60% mientras que los bonos avanzaron un 15%. En aquel momento, las advertencias de importantes bancos de inversión e instituciones de renombre internacional como el FMI alertaban sobre los riesgos y perjuicios para los mercados emergentes de una eventual suba de tasas.

Justamente, si la tasa de EE.UU. sube, los capitales se ven tentados a regresar a EE.UU., desarmar posiciones en moneda local de emergentes y regresar a Wall Street. Tal desarme de posiciones genera mayor volatilidad en monedas de emergentes y desequilibrios macroeconómicos producto de la salida de capitales desde el lado del balance de pagos y mayor inercia inflacionaria por suba del tipo de cambio y dificultades de financiamiento de sus respectivos de déficits.

En otras palabras, los riesgos para emergentes de un escenario de suba de tasas es efectivamente un riesgo desde el lado teórico aunque desde el lado práctico estas medidas terminaron resultando una gran oportunidad de compra de activos de emergentes.

Equipo Finanzas y Mercados
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