Administradoras de bonos basan sus planes en un repunte del crudo

Las administradoras de fondos de bonos de los Estados Unidos que el año pasado superaron a sus pares desechando las predicciones de Wall Street de que las tasas de interés subirían dicen que la deuda depreciada de las compañías de energía es atractiva para 2015. El desplome de los precios del petróleo que hizo que los bonos de las firmas de exploración de energía cayera más de 60 centavos por dólar de valor nominal ha creado las "oportunidades más emocionantes", dijo Rick Rieder, director de inversiones de renta fija de Black Rock Inc. y co-administrador de su Total Return Bond Fund. "La gente a menudo pinta la energía con una sola pincelada pero estos modelos de negocios son totalmente distintos".
Los mejores administradores de fondos de bonos de 2014 están asumiendo más riesgo crediticio y descartando los bonos del Tesoro de corto plazo junto con sus apuestas a la deuda energética. Bloomberg News habló con administradores que tienen por lo menos u$s 1.000 millones de activos y tuvieron los retornos ajustados por riesgo más altos hasta el 15 de diciembre. El aumento se calcula dividiendo el retorno total por la volatilidad, o el grado de fluctuación diaria de precios, lo que da una medida del desempeño por unidad de riesgo.
El precio del petróleo cayó 54% desde junio, arrastrando a las emisiones de energía calificadas como basura a una pérdida de 7,4% durante todo el año pasado. El rendimiento promedio de estos bonos es de 9,6%, frente a un 7% para todos los bonos basura del Indice U.S. High Yield de Bank of America.
La deuda de Samson Resources Co. cayó más que ninguna otra del índice de energía, desplomándose 56%. Los u$s 2.250 millones de pagarés no garantizados de 9,75% de la compañía con vencimiento en cinco años se negocian a 38,5% por dólar de valor nominal con un rendimiento de 37,7%. Ken Taubes, director de inversiones de Pioneer Investment Management, que ganó un 3,32% ajustado por riesgo en su Pioneer Bond Fund, dice que comprar bonos del Tesoro de corto plazo no tiene sentido porque los retornos después de la inflación son negativos. Los pagarés del Tesoro a dos años rinden 0,66 punto porcentual.