Contáctenos

A través de este formulario podrá dejarnos sus comentarios, sugerencias o inquietudes.

Dirigido a:

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Reportar Comentario

Estas reportando este comentario a la redacción de El Cronista.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

Recomendar Nota

A través de este formulario podrá recomendar la noticia que esta leyendo.

Todos los campos son obligatorios.
Cancelar

A la espera de un gobierno, inversores prefieren huir de la bolsa española

Perdió un tercio de su valor desde el máximo de abril. Al temor por el crecimiento mundial y el estímulo de los bancos centrales, se suman en España las turbulencias políticas

A la espera de un gobierno, inversores prefieren huir de la bolsa española

En un año marcado por el aumento de la volatilidad de los mercados, los inversores de la bolsa española están sufriendo más que otros. Junto a la preocupación por el crecimiento mundial y la eficacia de las medidas de estímulo de los bancos centrales, los inversores en España han de hacer frente además a una prolongada turbulencia política, todavía sin un gobierno permanente y el debate de investidura pendiente para la próxima semana. Las oscilaciones del índice IBEX 35 han llegado a los niveles más altos desde 2012 y se encuentran en un máximo de un año comparado con el indicador regional Euro Stoxx 50.


España pasó la mayor parte del año pasado celebrando elecciones autonómicas, y finalmente elecciones generales en diciembre, con resultados no concluyentes. Esto ha provocado la huida de los inversores del mercado de renta variable. La bolsa española ha perdido una tercera parte de su valor desde un máximo en abril y se ha convertido en la de peor rendimiento frente a competidores europeos.


Si el Parlamento español no consigue elegir un nuevo presidente para el 2 de mayo, se convocarán nuevas elecciones, lo que supondría más meses de incertidumbre. El 2016 está siendo un año muy duro para las bolsas en todo el mundo, y especialmente en Europa. La caída de los precios del petróleo, el temor a una mayor desaceleración de los mercados emergentes e informes de datos económicos que no alcanzan las previsiones han impulsado la volatilidad del Euro Stoxx 50 un 43% en 2016.


La volatilidad del IBEX 35 ha aumentado un 72%. Otra razón por la que España sufre más que otros mercados es que algunas de sus principales empresas son particularmente vulnerables a la desaceleración de los países en desarrollo.


Banco Santander y Telefónica, dos de los principales valores del IBEX 35, generan más del 40% de sus ingresos en Latinoamérica. Aunque la capitalización del selectivo ha caído a 11,9 la estimación de beneficios -cerca de un mínimo de dos años en comparación con las bolsas de la zona euro- los inversores aún no apuestan a una recuperación.