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Aseguradoras alertan al Gobierno que faltan activos para cumplir el inciso k

La emisión XXIX de YPF que obtuvo una sobresuscripción del 86% y una sobretasa del 0% probó la baja cantidad y rendimiento de los activos disponibles para cumplir con los nuevos pisos de inversiones para la economía real, que pasaron de un promedio del 10% a máximos del 18%. Las empresas se contactaron con la SSN para explicar las dificultades para invertir. Ahora estudian presentar las consecuencias técnicas y propuestas para aumentar la cantidad de activos, participar de la elección o aliviar los plazos o porcentajes de cumplimiento.

Aseguradoras alertan al Gobierno que faltan activos para cumplir el inciso k

Con los $ 930 millones que ofertaron para suscribir la obligación negociable de YPF la semana pasada, cuando buscaba $ 500 millones, las aseguradoras probaron lo que venían rumiando desde que el gobierno aumentó el piso de cumplimiento del “inciso k”: que no hay instrumentos suficientes para cumplir con los nuevos objetivos de inversión en la economía real, que los rendimientos que obtienen son bajos (la petrolera pagará sólo la Badlar por su colocación) y que los activos con buena rentabilidad no cuentan con un mercado secundario donde venderlos en caso de necesitar liquidez.

Así es que las cámaras del sector ya han mandado cartas a la Superintendencia de Seguros de la Nación (SSN) para explicar las dificultades que plantea a las empresas cumplir con una cuota de hasta el 18% de su cartera en un mercado de capitales poco profundo. Y estudian presentar propuestas para facilitar el cumplimiento, según coincidieron las compañías consultadas por este diario.

Hace un mes, la SSN subió los mínimos que las aseguradoras deben destinar a instrumentos que financien proyectos productivos o de infraestructura, de un promedio de 10% a 14,5%, lo que representa unos $ 5.700 millones adicionales, aunque para la industria pueden llegar a $ 1.000 millones más. Las compañías, que son el segundo inversor institucional tras la ANSeS, habían sobrecumplido el objetivo de 2013, al llegar al 11% de la cartera.

A las dos semanas, las aseguradoras reaccionaron enviando cartas a la SSN explicando las dificultades que enfrentan para cumplir con estos objetivos: preocupa la calidad y poca cantidad de activos, que el menú de inversiones está poco diversificado, los bajos rendimientos y variedad de plazos.

Se mostraron ejemplos específicos de activos que pagan sobretasas de 0% cuando se emiten bajo el inciso k y un spread superior cuando no están en el menú de inversiones de la economía real. También el poco volumen de activos aprobados por el Comité de Elegibilidad y la consiguiente concentración en YPF.

El efecto manada que baja el rendimiento se probó nuevamente con la emisión que la petrolera hizo el miércoles pasado, donde obtuvo una tasa de corte del 0% sobre la Badlar tras obtener una sobresuscripción del 86%. Las compañías aprecian el riesgo y el volumen que ofrece YPF, pero obtienen una rentabilidad menor a la que pueden captar por un plazo fijo a 30 días y renovable.

Un segundo acercamiento a la SSN, que no respondió los llamados de este diario, podría llegar tras consensuar las posturas de varias cámaras en una única para mostrar las consecuencias técnicas de esas inversiones en las carteras: contingencias con los asegurados, el riesgo de invertir por plazos menores a las garantías aseguradas por las compañías de retiro, etc.

Las entidades de seguros generales prevén problemas de liquidez, en caso de que una contingencia las obligue a desinvertir en plazos breves destruyendo el valor de los activos. Porque la norma subió 80% (al 18%) el piso de inversiones para ellas al 30 de septiembre, que cuentan con un alto flujo de asegurados pero también de siniestros y necesidades de inversión de corto plazo (y de rentabilidad para pagar los siniestros). En cambio, subió al 14% el piso para las aseguradoras de retiro (2 puntos), que invierten a largo plazo, y al 8% para las de riesgo de trabajo (3 puntos).

Las propuestas que se estudian son bajar los porcentajes, ampliar los plazos de ejecución, que el Comité se reúna más seguido y aumente la cantidad de instrumentos (el ideal es que hubiera instrumentos por el doble del monto a invertir).

Las cámaras también propondrían conocer cómo funciona el Comité de Elegibilidad (donde participan varias secretarías del Ministerio de Economía y Producción y la SSN), acceder a las minutas, que alguien vinculado al sector participe de las reuniones del Comité (para ir previendo qué se va a aprobar o no). E incorporar instrumentos hoy no incluidos, como los títulos que emite la ciudad de Buenos Aires para financiar infraestructura (como el subte).