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(viene de tapa)
depósitos son a corto plazo, la curva está invertida y el mercado financiero no tiene suficiente profundidad como para que las entidades puedan dar créditos a 10 o 20 años y descontarlos por algún medio".
Para el economista de Ledesma, llevará tiempo lograr que la mejora del crédito se vea en las líneas destinadas a la economía real. "No alcanza sólo con recortar la tasa de referencia. Se tiene que consolidar el proceso de desinflación y normalizar la curva de rendimientos. En la medida que eso se produzca, va a ir resurgiendo el crédito productivo", afirmó Caamaño.
Durante 2016, cuando las Lebac ofrecían rendimientos que alcanzaron el 38%, algunos analistas criticaban al BCRA porque absorbía a través de sus instrumentos el capital de los bancos en lugar de impulsar la actividad crediticia con fines productivos. Con los últimos recortes, se revirtió ese efecto, lo que, sumado a la desaceleración de la inflación, redujo las ganancias nominales de los bancos, que en 2016 solamente crecieron un 24%, es decir, que cayeron en términos reales.
En su última conferencia de prensa, el presidente del BCRA, Federico Sturzenegger, había hecho referencia a la cuestión y había anticipado que las entidades bancarias tendrían que aumentar la intermediación financiera y "salir a buscar al depositante". "Nuestros bancos necesitan triplicarse en los próximos años para poder generar los márgenes que les permitan tener una buena rentabilidad con spreads y tasas mucho más bajos", había afirmado el titular del BCRA.