PARA BAJAR A TIERRA UN PROBLEMA QUE HOY EST EN BOCA DE TODOS

Cinco claves para entender la crisis hipotecaria

Todo el mundo habla por estos días de la crisis hipotecaria en EE.UU. El término subprime –que hace referencia al segmento de hipotecas de más riesgo– se volvió la palabra de moda en la prensa económica.

Si alguien hiciera un ranking con los temas que más se han tratado en los diarios económicos en los últimos 3 o 4 meses, la crisis hipotecaria de Estados Unidos aparecería, sin duda, entre los primeros lugares de la lista. Y no es para menos: este problema ha desatado el pánico –o al menos, la cautela– en el mercado de capitales mundial, ha contraído las posibilidades de financiación a personas y a empresas y hasta se especula con que podría tener un efecto serio sobre la economía estadounidense. Pero aunque muchos se hable del tema, a esta altura son pocos los que lo entienden. Por eso es que El Cronista preparó una guía con cinco preguntas clave para comprender mejor la tristemente célebre crisis de las hipotecas de Estados Unidos.

1¿Cómo empezó el problema?

Entre 2002 y 2005, la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) dispuso que la tasa de interés de referencia se mantuviera en un piso mínimo. Esto entusiasmó a los bancos, que se largaron a dar préstamos para financiar la compra de inmuebles y bajaron los requisitos para elegir al tomador del crédito. Los consumidores compraron viviendas de tal forma que hicieron que el precio de los inmuebles suba, lo que despertó la burbuja inmobiliaria. Ahora bien, a partir de 2004 la Fed detectó que la economía estadounidense estaba creando inflación. Decidió entonces subir la tasa de interés y enfriar la economía. La tasa de referencia llegó entonces al 5,25% anual. Al encarecerse el crédito, la demanda de bienes inmuebles bajó, los precios se desinflaron un poco y, al mismo tiempo, la morosidad creció en forma considerable. Los primeros préstamos en caer en default fueron los llamados riesgosos o subprime, estos son, los otorgados a personas con un pobre historial credicio. De todas formas, hoy ya hay cientos de miles de estadounidenses que no están pagando sus créditos hipotecarios, porque la deuda contraída supera el valor de las viviendas que compraron con esos préstamos.

2¿Qué papel juegan los bonos respaldados por hipotecas?

En pleno boom del crédito, los bancos quisieron seguir alimentando el negocio. Para ello securitizaron las hipotecas, es decir, las utilizaron de garantía para que el mercado les adelantara dinero y a cambio, entregaban un certificado representativo. Al ser un activo financiero, esos certificados se encontraban, al poco tiempo, en todas las carteras de los bancos de inversión y fondos de riesgo. Una vez que comenzaron a bajar los precios de las viviendas y, en consecuencia, a generarse los impagos de los préstamos hipotecarios, los inversores se dieron cuenta de que era mejor desprenderse de esos títulos. Esto se convirtió al poco tiempo en un problema para los bancos: no les alcanzaba el dinero para responder a esa ola de ventas, y los bancos centrales salieron entonces a socorrer a las entidades con “inyecciones de liquidez.

3¿Por qué también se ven afectadas entidades del resto del mundo?

El economista Pablo Rojo lo explicó así: “Una parte importante de los bancos internacionales se financian con commercial papers. Estos son bonos de corto y mediano plazo, respaldados por activos como, por ejemplo, hipotecas o préstamos al consumo de la cartera de la entidad. En los últimos años, los bancos europeos garantizaron parte de sus commercial papers con hipotecas subprime de Estados Unidos. No se sabe cuántos, porque esos títulos tienen una estructura tan complicada que es difícil de determinar. De todas formas, por las dudas muchos inversores prefieren no comprar commercial papers, hasta tanto no se sepa cuál es la dimensión de la crisis y cuán expuestos están los bancos a ella. Las entidades se quedan así sin una importante fuente de financiamiento, y se genera entonces una crisis de liquidez en el sistema , dijo. Por lor pronto, ya hay varios bancos europeos que han sido víctimas: el francés BNP Paribas, los alemanes IKB, Sachsen Bank y Deutsche Bank, y, recientemente, la británico Northern Rock.

4¿Cómo repercute la crisis en el resto de la economía de EE.UU.?

Según Mariano Flores Vidal, economista jefe de Julio Piekarz & Asociados, si bien el problema de las hipotecas subprime no tendría porqué afectar a la economía sistémica, el enfriamiento de los mercados hipotecario y de viviendas sí tiene impacto en el bolsillo de los estadounidenses. “La caída en los precios de la propiedad sumada a la suba en los costos de las deudas puede producir una pérdida de riqueza de las familias que genere, a su vez, una merma del consumo, de la inversión y del crédito , dijo. Por ahora, sin embargo, poco se ha visto de esos efectos. “Los indicadores de la economía no son del todo negativos. El enfriamiento del mercado inmobiliario sigue viéndose, pero afecta cada vez menos al PIB. En tanto, las ventas minoristas se han desacelerado, pero siguen creciendo , dijo Flores Vidal. En cuanto a los datos de empleo, el economista explicó que si bien las últimas cifras han sido muy negativos –pro primera vez en años se han destruido puestos de trabajo en EE.UU.–, esa información está sujeta a revisión y no es definitiva.

5 ¿Qué importancia tiene el tema para la Argentina?

La crisis tiene mucha influencia sobre la vida de los argentinos, tengan o no algún tipo de activo financiero. El más inmediato es que, para endeudarse, el país debe pagar una mayor tasa de interés. ¿Por qué? Como necesitan hacerse de recursos, los bancos de inversión deciden vender primero sus activos más riesgosos. Éstos son los llamados “de riesgo emergente y tanto acciones como bonos locales forman parte. Al desprenderse de los títulos, los inversores generan una caída en el precio y una suba en el rendimiento de esa deuda. Y cuando al Estado se le comienzan a pedir tasas más altas, no suele pasar mucho tiempo hasta que esa situación se traslada a los ciudadanos. Es por eso que en las últimas semanas hemos visto una suba de entre 200 y 500 puntos porcentuales en las tasas y una retracción de los bancos en materia de financiamiento de créditos hipotecarios y de consumo, en lo que las autoridades evalúan como un exceso de prudencia por parte de las entidades.