Deuda global

Viento en contra para la Argentina: sube el dólar y caen los bonos de emergentes

Al igual que el dólar, las tasas a nivel global se desplazaron al alza en las ultimas semanas. Se genera un escenario adverso para los mercados emergentes. Caen los bonos y arrastran a la deuda local

El viento se le está poniendo en contra a la Argentina. Debido a la inflación en Estados Unidos y la expectativa de una Fed más agresiva, suben las tasas de los bonos del Tesoro, sube el dólar y golpea a la deuda a nivel global.

Parte de las caídas actuales en los bonos argentinos se explican por el contexto de mayor volatilidad en el mercado de renta fija americana.

La inflación del 6,2% anual en octubre encendió las alarmas en Wall Street. La Fed se ve obligada cada vez mas a tomar una postura mas contractiva en su política monetaria. Esto implica acelerar el Tapering y/o a anticipar un escenario de suba de tasas (Tightening).

En base a esta expectativa, el mercado se anticipa y se comienza a observar una suba en las tasas de interés de los bonos del Tesoro americano y una suba del dólar.

En el último año, la tasa norteamericana casi que se duplicó, pasando de 0,9% a un pico reciente de 1,65%. Del mismo modo, el dólar Index sube 7% en lo que va del año y toca su mayor valor desde junio de 2020.

La suba de tasas implica que los bonos del Tesoro americano están cayendo, y por lo tanto, por arrastre, el resto de los mercados de renta fija se encuentran presionados a la baja, generando una ampliación de spreads en el resto de las curvas.

Los bonos de grado de inversión caen 5% en el ultimo año y 4% desde sus máximos de junio pasado.

La misma dinámica se observa en la deuda de alto rendimiento que desde su pico reciente de septiembre pasado a la fecha evidencia una pérdida de 2,3%.

Sin embargo, los que mas están sufriendo en la actualidad son los bonos de emergentes.

Claramente este contexto tiende a ser más desafiante para los mercados emergentes. Si sube el dólar, sus monedas se devalúan contra el billete a la vez que, si sube la tasa americana, el costo de tomar o rollear deuda en el mercado se encarece.

En el ultimo año, los bonos emergentes en dólares caen 7% y retrocede 5,5% desde su pico de junio pasado. El índice de bonos emergentes de alto rendimiento muestra una baja del 6,7% en el ultimo año.

Mariano Calviello, head portfolio manager de FIMA, considera que el contexto internacional este año puso bajo presión a los bonos de emergentes, principalmente por dos impactos, un dólar más fuerte a nivel mundial junto con tasas con cierta presión al alza.

Calviello entiende que esta nueva realidad supone un desafío para los emergentes, ya que un dólar más fuerte podría suponer caída en precios de commodities generando menos dólares producto de la exportación, sumando que mayores tasas de interés suponen un rolleo más caro a futuro o para nuevas emisiones.

Impacto en la deuda argentina

De esta manera, a la hora de querer explicar parte de las debilidades de la deuda local, el contexto global termina siendo una de las causas.

Los bonos argentinos acompañan la tendencia de los bonos de emergentes a nivel mundial, aunque también se ven potenciados por los desequilibrios macro, las cuestiones políticas domésticas y la falta de un plan económico y el acuerdo con el FMI.

La deuda cotiza en mínimos desde que salió a cotizar los nuevos títulos tras el canje de la deuda. Las paridades de los bonos se desplomaron a la vez que los rendimientos de los bonos se dispararon.

De esta manera, la probabilidad de default subió con fuerza y el riesgo país se sitúa cómodamente por encima de los 1800 puntos.

Desde que salieron a cotizar, los bonos caen más del 35% y retroceden 22% desde el pico post PASO.

Adrián Yarde Buller, economista jefe y estratega de Facimex Valores explicó que las valuaciones de los bonos emergentes están en mínimos desde marzo y esto es un factor clave a la hora de explicar el desempeño reciente de los bonos argentinos, que también están en mínimos desde marzo.

Yarde Buller apunta que es interesante notar que los bonos argentinos siguieron cayendo a pesar de que el escenario local tuvo algunas confirmaciones importantes en las últimas semanas.

"El resultado de las elecciones aumenta la probabilidad de ver un giro de políticas en 2023, hubo señales de mayor moderación política y económica por parte del gobierno y también se vieron importantes gestos en favor de un acuerdo con el FMI. Aun así, las valuaciones retrocedieron y creo que esto refleja más el escenario global que los factores locales, con presión sobre los créditos emergentes a medida que la política monetaria se está volviendo menos expansiva en Estados Unidos", sostuvo.

Por su parte, desde el equipo de Research de Banco Mariva puntualizan tres "frentes" externos que hay que seguir de cerca para proyectar la dinámica de los activos locales.

"El primer frente externo que encontramos es la Fed en EEUU y su política de tasas, mismo driver global para el resto de la renta fija internacional. El segundo frente es el mercado de commodities, no solo en precio para nuestro saldo exportable, sino también en cantidad, y acá es importante seguir los riesgos de eventos climáticos adversos para nuestra cosecha 2021 y 2022. El tercer frente externo que nos afecta es Brasil y la percepción del mercado sobre nuestros vecinos", dijeron los analistas de Banco Mariva.

Argentina, la más golpeada

Aun con una tendencia similar y contemplando que los bonos emergentes también cayeron, queda claro que los bonos argentinos han tenido una dinámica mucho peor que sus pares. Mientras que emergentes caen 7% en el último año, los bonos argentinos pierden 20%.

Los analistas de Portfolio Personal Inversiones (PPI) dijeron que, sin drivers positivos en lo propio, los globales operan bajo presión también por cuestiones globales.

"La deuda con una probabilidad acumulada a default a cuatro años tocó nuevos máximos post restructuración ubicándose por encima del 83%. A la incertidumbre económica propia se suma un contexto internacional igualmente volátil. Los emergentes sufren el salto en las tasas largas del exterior y la Argentina, dentro de este grupo, es el más golpeado", dijeron desde PPI.

Mirando a la Fed

Aun la Fed no ha cambiado su política monetaria, aunque todos los indicios muestran de que efectivamente veremos una postura mas agresiva en la toma de decisiones de la Reserva Federal.

Esto implica un escenario mas adverso para la deuda emergente y de Argentina, dando a entender que el ciclo alcista de las tasas y del dólar podría estar en un estado embrionario. Por lo tanto, los desafíos para los bonos locales crecen por cuestiones locales y también por factores globales.

El mundo deja de jugar a favor de la Argentina y el viento de cola comienza a ser de frente.

Tomas Ruiz Palacios, estratega de Cohen asiente que si bien haya bonos en dólares argentinos que rindan más de 25% es por motivos propios, es cierto que el contexto se deterioró.

"El sendero de la FED, presionado por malos datos de inflación, proyecta ahora una política monetaria menos acomodaticia, lo cual se reflejó en una suba de la tasa de interés a 10 años al 1,65% actual. En contraposición, el Banco Central Europeo todavía no dio indicios sobre un endurecimiento monetario y mira con preocupación el desarrollo de la cuarta ola de casos en el continente; este desfasaje de tasas de interés genera el llamado "vuelo a la calidad", con flujos pasándose a bonos americanos y apreciando el dólar", dijo Ruiz Palacios

Además, el especialista de Cohen agrega que la economía china perdió impulso por la crisis regulatoria, por lo que todos los condimentos apuntan a que la divisa americana suba y sea la protagonista.

"Esto perjudica al precio de los commodities (los cuales correlacionan negativamente con la fortaleza del dólar) y a las economías emergentes. Mejoras en las cadenas de suministro podrían reducir la inflación de EE.UU. y quitarle presión a la FED, mientras que un crecimiento más dinámico de China también podría ayudar, pero nada de eso es algo que veremos en el corto plazo", afirmó.

En este contexto, Mariano Calviello, head portfolio manager de FIMA entiende que los países que menos margen tengan para transitar la nueva realidad de tasas y dólar al alza deberían tener menores dificultades a futuro.

"En el caso de Argentina, se suma la situación de coyuntura, que claramente generan el mayor impacto en las cotizaciones, mostrando mayores caídas o castigos que la media de emergentes. También es verdad que Argentina podría tener sus propios drivers que lo diferencien del resto, como por ejemplo un acuerdo con el FMI, incluso en un contexto internacional más adverso", alertó.

Finalmente, y en relación a la política monetaria de EEUU, Yarde Buller anticipa malas noticias para emergentes y para los activos locales. "El mercado está descontando que la Fed subirá tasas 2 veces el año que viene y hay 80% de probabilidad de una tercera suba, hecho que configura una mala noticia para los emergentes por su impacto sobre el dólar, los precios de los commodities y los flujos de capitales; y permite explicar el impacto que se está viendo sobre los activos", comentó.

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Comentarios

  • PP

    Pirata Preferido

    Hace 27 días

    Dos años los pibes sin clases y dos años sin gobernar. Peronismo patetico

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  • C3

    canito 33

    Hace 27 días

    Cuando se juntan incapacidad y corrupcion, el resultado siempre es doloroso...

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  • LRM

    luis ribas morad

    Hace 27 días

    Hemos tenido durante 2 años la oportunidad de resolver el problema de la deuda con acuerdos beneficiosos para nuestro país, la incapacidad y la especulación política de nuestros representantes nos ha hecho perderla, provocando pobreza resignación, son miserablessss....

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