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Tapering: ahora la atención se centra en la velocidad del desarme

La mayor inflación presiona a la Reserva Federal a aumentar la velocidad del desarme de su hoja de balance. La Fed espera iniciará la suba de tasas una vez que haya finalizado el Tapering. La nueva variante de Covid también eleva la presión.

Los analistas del gigante de inversión Pimco publicaron un informe en el que advertían que tan anticipado Tapering dejó de ser un evento. El mercado en general deja de mirar al hecho en sí y comienza a centrar su atención en la velocidad del mismo y su potencial impacto en los activos financieros.

El escenario de mayor inflación podría empujar a la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) a tomar una postura más contractiva en su política monetaria.

En su última reunión, la Fed anunció su plan para comenzar a reducir la compra de bonos del Tesoro y valores respaldados por hipotecas en u$s 15.000 millones por mes.

Si bien es probable que estas reducciones mensuales continúen hasta junio de 2022, la Fed también declaró específicamente que está preparada para cambiar el ritmo de las reducciones mensuales de compras si las condiciones económicas lo justifican.

Desde el inicio de la pandemia, la entidad que preside Jerome Powell llevó la tasa de interés al rango de entre 0 y 0,25% a la vez que llevó a cabo un agresivo plan de compras de activos financieros para darle liquidez al mercado y relajar las condiciones financieras.

Ello derivó en un gigantesco crecimiento de la hoja de balance, la cual más que se duplicó desde el inicio de la pandemia, pasando de u$s 3,9 billones a u$s 8,65 billones actualmente.

Con la reapertura económica, la suba de la energía y las trabas en las cadenas de suministro, junto con la histórica política monetaria y fiscal ultra laxas, derivaron en un escenario de mayor inflación.

De esta manera, la inflación en EE.UU. supera el 6% y es la más alta en 30 años, a la vez que las expectativas de inflación en EE.UU. tocan el mayor nivel desde 2005. La Fed había dicho reiteradamente que si bien espera una mayor inflación, la misma se presume como transitoria.

Sin embargo, la permanencia de la misma ha derivado en una discusión en Wall Street, poniendo en duda dichas expectativas y generando nerviosismo en el mercado de bonos.

El foco en el velocímetro

De alguna manera, el mercado no reacciona negativamente a partir del inicio del Tapering ya que el mismo fue un evento que el mercado estuvo especulando hace bastante tiempo y en el cual la Fed dio indicios de cómo y cuando lo aplicaría.

Pedro Siaba Serrate, estratega de Renta Fija en PPI, considera que la Fed aprendió la lección que dejó el Taper Tantrum en 2013 y que comenzó a dar señales desde comienzos de año y permitió que el mercado vaya digiriendo el anuncio.

"El mercado ya conoce cuándo, cómo y en que magnitud empezará el desarme gradual de estímulos, lo cual disminuye la incertidumbre y otorga previsibilidad al accionar de la Fed", dijo Siaba Serrate.

De esta manera, para el estratega de PPI, la inflación es la variable que puede complicar esta película.

"El mercado percibe que la hipótesis de transitoriedad de Powell tambalea. Por algo los niveles de inflación breakeven a 5 y 10 años merodean alrededor de 3,03% y 2,60% -máximos de dos décadas-. El único paño frío es que la de 5 años se ubica por debajo de la de 10 años", asintió.

Así, con una inflación persistente, la incógnita ya no pasa por el Tapering en sí mismo, sino por la velocidad del mismo ya que quizá, el ritmo anunciado en el giro de la política monetaria laxa hacia una más contractiva sea insuficiente para contener la suba de precios en la economía real.

De hecho, la nueva variante de Covid, Ómicron, amenaza también con la estabilidad de los precios.

Powell dijo que la variante identificada en Sudáfrica corre el riesgo de intensificar las interrupciones de la cadena de suministro que han provocado un aumento sorprendente de la inflación este año y, al mismo tiempo, restringe potencialmente la oferta de mano de obra.

"Usaremos nuestras herramientas para apoyar la economía y un mercado laboral fuerte y para evitar que se arraigue una inflación más alta", dijo Powell en un testimonio preparado.

Richard Clarida, vicepresidente de la Fed, dijo que el Comité Federal de Mercado Abierto podría considerar discutir el ritmo de la "reducción" planificada en su próxima reunión de políticas en diciembre. De esta manera, abrió la puerta a un Tapering más rápido, sugiriendo que el banco central podría tomar medidas más agresivas respecto de lo esperado con el objetivo final de controlar la inflación.

"Examinaré de cerca los datos que obtenemos de inflación entre ahora y la reunión de diciembre, y podría ser apropiado en esa reunión tener una discusión sobre cómo aumentar la velocidad del Tapering al que estamos reduciendo nuestro balance actualmente", dijo Richard Clarida, en un evento organizado por la Fed de San Francisco la semana pasada.

Los analistas de First Mariva Research proyectaron que para mediados del año que viene, la hoja de balance de la Fed quedaría estabilizada.

"En su última reunión, la Fed anunció una reducción de las compras mensuales de bonos del Tesoro en u$s 10.000 millones y de bonos de agencias gubernamentales respaldados por hipotecas (Agency MBS) en u$s 5000 millones. De este modo, a dicho ritmo, para mediados de julio de 2022, el balance de la Fed quedaría estable", afirmaron.

No obstante, desde First Mariva Research advierten que este ritmo podría acelerarse si la inflación continúa siendo elevada de un modo persistente, por los elevados precios de la energía y los problemas en las cadenas de suministros.

"En este contexto, si la inflación no baja pronto, las expectativas de los inversores podrían comenzar a descontar una aceleración del Tapering que presione a la Fed", advirtieron.

mirando la suba de tasas

Un Tapering más acelerado podría allanar el camino para aumentos en las tasas de interés antes de lo previsto, dado que Powell ha dicho que el banco central probablemente evitaría ajustar su tasa de política mientras todavía está comprando bonos del gobierno.

En otras palabras, si se acelera el Tapering y se termina de reducir la hoja de balance antes de lo previsto, la fecha de potencial suba de tasas sería más cercana en el tiempo.

Si bien corrigieron en el margen, la probabilidad de ver tres subas de tasas en 2022 se ubica en niveles de 70%, habiendo tocado un pico recientemente en 95%.

Desde Balanz resaltaron que el Tapering no generó disrupciones en el mercado porque estuvo ampliamente comunicado. 

Sin embargo, advierten que una aceleración en la reducción en el ritmo de compra de activos financieros por parte de la Fed en la reunión de diciembre podría generar volatilidad en los activos financieros hacia el cierre del año, particularmente por las altas valuaciones.

"El anuncio del Tapering no generó un impacto significativo en las tasas de interés, ya que estaba incorporado en expectativas. La reducción en el ritmo de compras mensuales de activos en u$s 15.000 millones por parte de la Fed ya estaba descontado. De todos modos, un mayor ritmo de reducción de compras por preocupaciones inflacionarias en diciembre si pudiera poner mayor presión a las tasas. El mercado incorpora casi 7 subas de 25 puntos básicos hacia 2024 en EE.UU., cuando hace un mes incorporaba 5", comentaron.

¿Más volatilidad?

El mercado se anticipa y se ha observado una suba en las tasas de interés de los bonos. Es decir, se ve una mayor volatilidad en el mercado de renta fija en EE.UU., lo cual puede comenzar a ser un riesgo para el mercado de renta variable, sobre todo si el mercado comienza a incorporar subas de tasas más cercanas.

El rendimiento del bono del Tesoro a dos años, que es el más sensible a los cambios de política de la Fed, subió con fuerza en los últimos meses, pasando de niveles de 0,1% a comienzo de año a 0,46% actualmente, lo cual refleja que el mercado ve una Fed más hawkish en el corto plazo.

También se desplazaron al alza en los tramos a 10 y 30 años, lo cual implica que toda la curva estadounidense ha evidenciado una corrección haciendo que caigan los precios de los bonos y suban sus rendimientos.

Diego Martínez Burzaco, head de estrategia de Inviu, advierte que el mercado sigue siendo complaciente todavía con la idea de la transitoriedad en la inflación y por ello no vemos aún una disparada en las tasas de los bonos más largos, de los de 10 y 30 años.

De todos modos, resalta que el Tapering está pegando de una u otra manera, no en los índices sino cuando se comienza a desagregar los mismos y se ven en las medianas y pequeñas empresas tecnológicas en EE.UU. que son las que tienen deuda y no evidencian fuertes ganancias.

"No lo vemos en las grandes tecnológicas, ya que no son de crecimiento, sino que son compañías de valor. Estas tienen un market share grande, cash y evidencian altos ratios de crecimiento. Estamos en una etapa temprana de si el Tapering golpea o no en las expectativas pero creo que tarde o temprano el mismo va a generar ruido y golpear en las tasas largas. Esto es salvo de que haya una reducción abrupta de la inflación, algo que todavía no estamos viendo por ahora", sostuvo.

En relación a la estrategia, desde Balanz recomiendan tomar una postura de mayor cautela. "Debido a las tensiones inflacionarias y las perspectivas de mayores tasas de interés hacia adelante, creemos conveniente tomar posiciones defensivas en renta fija y buscar activos de corta duración", dijeron.

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Comentarios

  • JB

    Juan Bertoa

    Hace 20 días

    Y del deficit fiscal de USA, nadie habla.

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