Inversiones e inflación

Sorpresa en el mercado: suben 51% en el año los bonos a tasa fija en pesos

La búsqueda de tasa real se trasladó hacia los Bontes, los cuales estaban relegados en un segundo plano. Los dichos de Guzmán y la compresión de tasas en el mercado de bonos en pesos favoreció el escenario positivo para la deuda a tasa fija en moneda local.

En un contexto de elevada inflación y de devaluación permanente, los bonos a tasa fija (los Botes) no han podido encontrar una demanda interesante y su volumen e interés estuvo siempre relegado a la demanda que sí se observaba en bonos que ajustan por Cer o bien en bonos dólar linked. Sin embargo, con el cambio de expectativas devaluatorias tras los dichos de Guzmán proyectando una devaluación del 25%, junto con la permanencia de un cepo cambiario estricto, estos bonos retomaron el protagonismo. 

En lo que va del año, los bonos a tasa fija a corto plazo (TO21) suben 10%, a mediano plazo (TO23) suben 51% y a largo plazo (TO26) gana un 37%. 

De esta manera, el TO23 quedó rindiendo 40,5% de TNA, y TO26 (cinco años) en 43,75%. De confirmarse el escenario de inflación del 50% para fin de año, estos bonos seguirían rindiendo negativo en términos reales, similar a la dinámica que se observa en las curvas Cer.

Federico Martinelli, Portfolio Manager de Santander considera que el mayor apetito por deuda a tasa fija que se ha visto en las últimas semanas tiene que ver con la búsqueda de nuevas oportunidades en instrumentos en pesos por parte de los inversores.

"Dado el fuerte rally que tuvo la curva CER desde fines del año pasado, y viendo que los spreads de los instrumentos Badlar también comprimieron, los bonos a tasa fija más largos (TO23 y TO26) habían quedado un poco rezagados. Es por ello que en lo que va del mes hemos visto un aplanamiento de la curva a tasa fija por la compresión en las tasas del TO23 y el TO26", explicó el portfolio manager de Santander.

Por su parte, Mariano Calviello, Head Portfolio Manager de Fondos Fima coincide en que "la dinámica de los activos a tasa fija se movieron en función del cambio de expectativas que generó los dichos de Guzmán, incorporando el escenario de una tasa de devaluación del tipo de cambio oficial menor a la observada en los últimos meses"

Por otro lado, Calviello observa que el potencial de los activos a tasa fija de corto plazo se muestra limitado y que las oportunidades habrá que encontrarlas en el tramo mas largo de la curva, asumiendo mayores riesgos y una mayor volatilidad.

"Para el corto plazo, los bonos a tasa fija ofrecen rendimientos acordes al riesgo y a su volatilidad, algo por debajo de la inflación esperada pero con suficiente liquidez. Ya los papeles más largos de la curva, si bien han mejorado sus precios, quizás sean muy sensibles a estas nuevas expectativas, generando alta volatilidad y ajuste de precios si esta estas son modificadas", dijo. 

Bonos a tasa fija en un contexto de tasas reales negativas

Los inversores buscan la manera de poder obtener retornos reales en sus carteras en un contexto de represión financiero a causa del cepo y en un entorno en el que los activos ofrecen retornos reales negativos debido a la compresión de spreads que se dio en el mercado de bonos en pesos junto con un contexto de aceleración inflacionaria. De esta manera, se nota cierto escepticismo por parte de los inversores en relación al futuro de los bonos a tasa fija.

La búsqueda de rendimientos reales por parte de los inversores se materializó en la importante compresión de spreads en los bonos que ajustan por inflación. 

Los rendimientos dentro de toda la curva y sobre todo en la parte más corta se hundió en negativo. Cuando en mayo del 2020 el T2X1 rendía casi 20% de tasa real, hoy ofrece retornos reales negativos en hasta -14%, lo cual evidencia el rally en bonos que ajustan por inflación. Algo similar ocurrió con los bonos a tasa fija, aunque hacia adelante los inversores se mantienen mas bien con cautela sobre el potencial en dichos bonos y la preferencia se mantiene por sobre la deuda que ajusta por CER.

Lucas Perauer, Portfolio Manager de Mariva Fondos estimó que si bien Guzmán habló de que mantener un ritmo devaluatorio del 25% anual, por ahora eso no se está observando en el mercado ya que se ve un ritmo de devaluación del 3% al 4% por mes por lo que resulta difícil pensar en que el 25% anual pueda ser alcanzable. En cuanto a su estrategia aplicada en los fondos, desde Mariva Fondos señalaron que se muestran más bien cautos respecto de la deuda a tasa fija y ven más valor en activos indexados por inflación (Cer)

"No somos muy constructivos con respecto a la tasa fija y en nuestros portafolios tenemos activos cortos en duration de tasa fija y de tasa Badlar ya que creemos que si bien bajó la expectativa de devaluación, presiones sobre el tipo de cambio pueden seguir habiendo. Creemos que puede haber un poco más de compresión de tasa fija, pero con una devaluación al 3% y 4% mensual y una inflación al 4% mensual, me inclinaría por alargar un poco más en activos Cer que al menos devuelven inflación y no dejan atado al inversor lo que es una tasa fija", explicó el portfolio manager de Mariva Fondos.

Finalmente, Federico Martinelli, Portfolio Manager de Santander Martinelli agrega que, a estos niveles no parece que quede demasiado recorrido en dicha curva y explica que la inflación implícita en ambos instrumentos está entre 46 y 47% (es decir, un 3,2% mensual), y en el corto plazo no parece que la inflación vaya a estar muy por debajo de dicho nivel.

Desde el lado de las estrategias que aplican en sus fondos, Martinelli sostuvo que en los Fondos de renta fija de Santander se inclinan más por posicionarse en títulos atados a inflación y dollar-linked, y remarcó que en este último caso aprovechan la reciente baja de estos bonos como un punto de entrada interesante.

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