Sin cepo al dólar, blue y puré seguirán existiendo

En la City prevén que, más allá de que el próximo gobierno decida corregir el atraso cambiario en el arranque de su gestión, el blue seguirá existiendo. Claro que con una brecha menor. Si liberan el dólar al valor del contado con liquidación ($ 15, con comisiones incluidas), el blue podría llegar a $ 17, ya que una brecha menor al 10% sería difícil de sostener, por el grado de economía en negro que existe en el país. Mientras haya brecha, el puré (comprar al oficial y revender al paralelo), seguirá con vida, aunque con menor margen de ganancia que ahora.


En el sector financiero prevén que en diciembre habrá una montaña de pesos de la economía informal que buscará cubrirse en divisas lo más rápido posible antes de la devaluación, lo que puede espiralizar el precio, pues los que más demandan son los importadores blue. "Algunos aprovechan ahora para hacerse de billetes baratos, ya que mucha gente es ciega y vende, pero si el oficial lo ponen en $ 15, el blue estará en $ 17", calculan los mesadineristas.


"Si hay venta de u$s 5000 mensuales con DNI sin presentación de ingresos en blanco, la brecha cambiaria será chica, pero el precio de abastecimiento del oficial muy alto: la unificación puede ser a $ 18 con brecha de 10%. Pero no hay billetes en el Central, y la deuda que puedan tomar y lo que liquide el campo deberá abastecer a empresas e importadores que necesitan el doble de dólares que da el BCRA a diario. Ahí tenés un problema para el cepo liberado con DNI", evalúa un operador. De ahí que prevén que en un principio haya una liberalización más que nada legalista: sólo podrá comprar dólares quizás al 100% de su ingreso quien tenga papeles en blanco, mientras el resto seguirá fuera del mercado.


En la plaza estiman que se necesitarán u$s 2000 millones mensuales para abastecer la demanda de billetes, el triple de lo que dan hoy por dólar ahorro. El problema con este negocio es que no son los ahorristas los principales compradores de dólares, sino el comex blue, como denominan a las importaciones paralelas de actividades informales.


La demanda de divisas para importar en paralelo es masiva, aunque chica: un comerciante que vende por Internet y factura $ 100.000 al mes, comercializa indumentaria, repuestos y tecnología que trae de forma ilegal del exterior vía un proveedor que tiene acuerdos, y que demanda mensualmente u$s 5000 para reponer mercadería. "Casos como estos no se cuentan de a cientos, sino de a miles", advierten las fuentes conocedoras del rubro, en off the record.


En rigor, el negocio del cambista ya ha disminuido mucho porque el mercado no está concentrado, sino que se encuentra horizontal: ya no hay mesas grandes, sino muchas mesas haciendo operaciones chicas pero muy rentables, cueveros que compran con spread (diferencia entre punta compradora y vendedora) de hasta $ 1 vía el dólar ahorro o liquidaciones puntuales.


En la City calculan que, en septiembre, el volumen negociado en el segmento informal era de u$s 30 millones atomizado entre cientos de cuevas. El volumen fue bajando lentamente, pero este mes se notó mucho, al punto que estiman que hoy el blue mueve apenas u$s 15 millones. Además, por la baja tan fuerte en el precio del billete, los asalariados que compraron dólar ahorro no aparecieron para desarmar el puré y revender esas divisas. "La plaza está seca", repiten en las mesas de dinero. Significa que no hay pesos.

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