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La aceleración del riesgo país de las últimas ruedas, en las que llegó a ubicarse por encima de los 600 puntos básicos, reavivó el debate sobre cuáles son los factores que explican el deterioro de la percepción de los inversores sobre la Argentina. Uno de los que habló de este tema fue el expresidente del Banco Central Martín Redrado, quien aseguró que uno de los elementos clave en esta cuestión pasa por la capacidad del país para acumular reservas internacionales.
A través de un posteo que publicó en la red social X, el economista remarcó que existe una relación directa entre el fortalecimiento del balance del BCRA y la reducción del costo de financiamiento del país.
“Mientras en julio las compras crecían a un promedio diario de u$s 105 millones, en agosto cayeron a u$s 35 millones y en septiembre a u$s 13 millones. Por su parte, el riesgo país subió de 415 pb a 611 pb, en el mismo periodo”, describió. Y compartió un informe de Fundación Capital que sostiene que el menor ritmo de acumulación de reservas coincidió con el reciente salto del riesgo país.
El trabajo sostiene que el reciente aumento del riesgo país responde a una combinación de factores locales e internacionales y entre los primeros menciona la menor acumulación de reservas, la desaceleración de la actividad económica y el freno en las colocaciones de deuda soberana en dólares, mientras que a nivel global señala el endurecimiento de las condiciones financieras por la suba de las tasas de interés en Estados Unidos.
Y es que, según el trabajo, entre abril y julio de este año el Banco Central compró en promedio más de u$s 2200 millones mensuales y durante ese período el riesgo país argentino cayó alrededor de 200 puntos básicos. Sin embargo, desde agosto las compras de divisas descendieron a menos de u$s 1000 millones mensuales y al mismo tiempo se observó que el indicador de JP Morgan volvió a subir cerca de 200 puntos básicos.
Reservas reducidas
Además, la entidad advierte que el stock de reservas continúa es aún reducido en comparación con otros países de la región, ya que Argentina mantiene un nivel equivalente al 7,1% del Producto Bruto (PBI), muy por debajo del de Brasil, Perú, Chile o Uruguay, que exhiben spreads soberanos considerablemente menores.
En esa línea, Redrado insiste en un punto que marca desde hace tiempo: que la acumulación de reservas es uno de los principales indicadores que siguen los inversores internacionales antes de evaluar cualquier colocación de deuda argentina.
Así, según dijo, en los últimos días, los fondos del exterior observan, antes que otras variables, si el país cuenta con “los dólares suficientes” para afrontar sus compromisos y recordó que las reservas argentinas representan una proporción del PBI muy inferior a la de otras economías latinoamericanas.
Advirtió sobre la fuerte desaceleración en el ritmo de compras de divisas del BCRA durante agosto y septiembre y señaló que ese es un componente clave para reducir el riesgo país, junto con una recuperación de la actividad económica.
Desafíos para el BCRA
En ese sentido, el trabajo de Fundación Capital alerta: “Por un lado, la priorización de la desinflación que puede condicionar el dinamismo de la actividad económica en el corto plazo.
Por el otro, la estabilidad cambiaria vs la necesaria acumulación de reservas internacionales (una mayor demanda oficial de divisas podría ejercer presión sobre el tipo de cambio). De este modo, los desafíos económicos siguen siendo los que se verificaban a comienzos de año: mayor impulso de la actividad económica y mayor intensidad en el proceso de acumulación de reservas internacionales”.




