La jornada de ayer estuvo por una fuerte aversión al riesgo a nivel global. El S&P 500 y el Nasdaq cayeron 2,1% y 2,4% respectivamente en Wall Sreet y el disparador fue otra “escalada en la retórica comercial de Donald Trump, que renovó amenazas de aranceles contra Europa en el marco de la disputa por Groenlandia”, según describió el banco CMF.

Japón también sumó ruido, con ventas significativas en sus bonos soberanos, cuyos rendimientos tocaron máximos históricos ante la preocupación por un sesgo fiscal más expansivo.

El lema del día fue “Vender EE.UU.” Esa fue la reacción ante de los inversores ante las denuncias de los principales países de la Unión Europea de un chantaje por parte de Trump.  En ese contexto, se fortalecieron los precios de los metales. El oro tocó nuevos máximos históricos y superó así los u$s 4760 la onza mientras las acciones en todo el mundo cayeron y los inversores vendieron sus bonos del Tesoro de EE. UU.. La huida del riesgo fue total y masiva.

Así, el índice del miedo VIX subió 11%, hasta cerca de 21 puntos y el dólar retrocedió por segundo día consecutivo, después de que se desencadenara una venta masiva de acciones y deuda pública estadounidenses. El índice que mide la fortaleza del billete estadounidense frente a una cesta de seis divisas, cayó 0,8% hasta 98,837, su nivel más bajo desde el 12 de enero.

“El mercado mundial respondió de manera lógica a los dichos de Donald Trump y es la continuidad de un malestar que desde noviembre. El gran tema es la demora del veredicto de la Justicia sobre la viabilidad del anuncio del presidente de EE.UU. de imponer nuevos aranceles y a eso se suma que el mundo ve a un Trump que quiere ir por todo con el anuncio de Groenlandia”, diagnosticó Jorge Compagnucci, analista de renta financiera de TMG en diálifo con El Cronista.

Otro condimento para el martes rojo fue que las acciones en Tokio y el yen operaron a la baja tras el llamado a elecciones anticipadas de la primera ministra Sanae Takaichi.

Deuda en riesgo

No obstante, el foco principal es la deuda de los países. “Japón es el gran ejemplo, porque la deuda de ese país a 10 años está en niveles máximos de 26 años. Hoy rinde 2,5% y tenemos a los bonos del Tesoro de Estados Unidos en una situación de máxima debilidad. Hay riesgos de una crisis sistémica fuerte”, alertó Compagnucci. 

“La deuda global cayó muy fuerte y todos los bonos del mundo operaron para abajo. En cuanto a la renta variable, creo que fue una jornada compleja también. El mercado mira de cerca los discursos que se pronuncian en Davos y cómo avance la postura de Estados Unidos respecto de Groenlandia”, describió Leonardo Svirsky, de Becerra Bursátil. 

En ese contexto, “las bolsas de mercados desarrollados fueron las más golpeadas, mientras que algunas emergentes resistieron, como Brasil, que subió 1% en dólares, y el Merval, que aguantó relativamente bien”, señaló CMF en su informe de cierre.

Hacia adelante, Compagnucci anticipó que la tendencia va a continuar. “Vemos que va a haber un derrumbe de grandes proporciones en todo el mundo y esperamos que haya una grave aceleración de la volatilidad. Eso va a golpear también a los criptoactivos”, dijo.