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Este miércoles fue una jornada marcada por la volatilidad en los mercados, con presión sobre los bonos soberanos y un nuevo salto del riesgo país, que volvió a alejarse de la zona de los 500 puntos básicos y avanzó 15 unidades hasta 523 puntos básicos, bastante por arriba de los 495 que marcó el lunes.
Se trató de una rueda marcada por la reunión entre Donald Trump y su par chino, Xi Jinping. Ambos mandatarios mantendrán una cumbre en medio de un escenario internacional atravesado por la guerra y la inflación.
Acciones en baja
La suba del riesgo país se combinó con un S&P Merval que cerró con mayoría de bajas y perdió 2%, afectado principalmente por la caída de las acciones energéticas y bancarias.
Marcó 2.737.252,3 puntos básicos medido en pesos y cayó 2,2% en dólares hasta las 1854 unidades. Las acciones que más cayeron fueron la de Edenor, que perdió 3,9%, Pampa Energía y Transener, ambas con baja de 2,8%, e YPF, que cedió 2,7%.
Las acciones argentinas en Wall Street también operaron en terreno negativo. La que más perdió fue Globant (-8,3%), seguida por Corporación América (-4,4%) y Pampa Energía (-3,3%).
Y los bonos soberanos bajaron, con una caída de 1% en el Global 2029 y de 0,7% en el Bonar 2035, que fueron los más afectados por la volatilidad global.
Vuelve el “fly to quality”
En las mesas del mercado explicaron que la dinámica local se vio condicionada por el escenario externo: en Estados Unidos, los rendimientos de los Treasuries tocaron máximos de varios meses ante las dudas sobre la velocidad de baja de tasas de la Reserva Federal. Ese contexto suele golpear especialmente a los activos emergentes de mayor riesgo, como la deuda argentina.
Así, parece volver el fly tio quality, que es cuando los inversores eligen activos de menor riesgo y que mejoran sus rendimientos por la política de tasas global y abandonan otros más riesgosos, como los bonos de emergentes.
A nivel doméstico, los operadores también señalaron que el mercado empezó a mostrar cierta toma de ganancias luego del fuerte rebote acumulado desde principios de año, impulsado por la expectativa de consolidación fiscal, desaceleración inflacionaria y recuperación de reservas.
En la city advierten que, si bien los fundamentals mejoraron respecto del año pasado, el desafío ahora pasa por sostener el ingreso de dólares y consolidar una baja más estructural del riesgo país que permita pensar en un regreso pleno al financiamiento internacional.
Mientras tanto, los inversores siguen monitoreando dos variables clave: la acumulación de reservas del Banco Central y la evolución política de cara al segundo semestre, en momentos en que el mercado empieza a recalibrar expectativas sobre el ritmo de recuperación económica.
El contexto global refleja la situación en el estrecho de Ormuz, que sigue sin resolverse por el conflicto entre Irán y EE.UU. e impacta en los precios del petróleo.



