¿Las bajas tasas inflaron a las acciones? Los 5 gráficos que mira Wall Street

Señales de valuaciones muestran que las acciones en Wall Street están en niveles muy altos. Las acciones ingresan en aguas turbulentas y los inversores en Cedears deberán ser cada vez más selectivos.

Hay algunas señales de alerta en Wall Street que marcan que la tendencia podría estar agotándose. Muchos ratios de valuación históricamente utilizados entre analistas marcan señales de fuerte estrés. Las tasas bajas nominales y reales generan un contexto de valuaciones caras y mayor demanda de acciones para darle retornos positivos contra la inflación a los portafolios. Los inversores en Cedears deberán caminar con cuidado los meses siguientes en Wall Street.

Parecería que en Wall Street están todos comprados. La exposición a acciones por parte de inversores individuales marca un nivel nunca antes visto en la historia, lo cual podría generar un agotamiento en los flujos nuevos, quitándole impulso alcista al mercado.

Para que una acción o un mercado siga subiendo, nuevos flujos deben ingresar para que haya nuevos demandantes de dicho activo. Si los flujos se agotan, el activo pierde demanda y los riesgos correctivos se amplifican.

Esto mismo es lo que podría estar ocurriendo en Wall Street ya que se observa que la cantidad de familias que tienen en sus carteras acciones está en niveles récord y por encima a los niveles vistos previo a las grandes crisis financieras de la historia.

Según la consultora internacional Bespoke, el porcentaje de activos totales y activos financieros que los hogares han puesto en el mercado de valores, ya sea a través de tenencias directas de acciones o exposición a acciones a través de fondos mutuos es récord, superando el 40% y 28% respectivamente.

En un informe, los analistas de Bespoke alertaron que "los hogares están muy expuestos a las acciones, con una participación récord de sus activos financieros y activos totales en el mercado de valores a valores corrientes de mercado".

El patrimonio neto de los hogares estadounidenses subió a nuevos máximos este año, gracias en gran parte a un aumento en las acciones.

El balance total de hogares y organizaciones sin fines de lucro aumentó a u$s 136.900 millones en el primer trimestre, una ganancia del 3,8% desde finales de 2020, según datos de la Reserva Federal (Fed).

De ese total, u$s 3200 millones provinieron de participaciones en acciones, mientras que u$s 1000 millones se debió a la continua escalada de los valores inmobiliarios.

La señal de advertencia en realidad viene dada por el hecho de que los hogares están ya muy posicionados en activos financieros y para que las acciones sigan subiendo, nuevos flujos deben seguir llegando.

Ahora bien, si gran parte del mercado ya está comprado en acciones, los flujos se agotan y podrían generar una saturación en el mercado que termine desencadenando un ajuste en Wall Street.

Mariano Calviello, head portfolio manager de Fondos FIMA, considera que la alta exposición en los portfolios a acciones del mercado norteamericano es más una foto de las expectativas a futuro que una señal de "sobrecalentamiento" de las inversiones.

"El contexto actual de tasas de interés mundiales también influye en que esta composición esté más sesgada hacia acciones, ya que la suba de tasas va a impactar en las valuaciones de prácticamente la totalidad de la renta fija (soberanos y corporativos), donde la única defensa es estar cortos de duration. El mercado descuenta que la Fed continuará dando soporte razonable al optimismo de los activos de riesgo, priorizando acciones cíclicas y value", comentó.

El hecho de que los hogares estén comprados en acciones en un nivel récord muestra también que hay un sentimiento alcista y de mucha confianza en el mercado, lo cual también puede ser una advertencia. El mercado castiga consensos y la presencia de inversores muy confiados podría ser un riesgo.

Sin embargo, los hogares invierten en acciones en parte por necesidad. Con el nivel de tasas de interés de los bonos en niveles tan bajos, y con la inflación acechando, la única manera de obtener retornos reales en las carteas es a partir de incorporar una mayor cantidad de acciones.

Nicolás Max, head de asset Management de Criteria, remarcó que actualmente los portafolios globales siguen con amplia liquidez y apetito por el riesgo, ya que las tasas reales continúan siendo negativas.

"En el mediano y largo plazo, esto le puede seguir generando demanda a las acciones para darle rendimientos reales a las carteras en un contexto de mayor inflación. Sin embargo, en el corto plazo los riesgos de ajuste son mayores tras el fuerte rally la renta variable norteamericana", señaló.

Altas valuaciones pero tasas bajas

Hay muchos ratios de valuaciones que sigue de cerca el mercado para determinar si el nivel actual de las acciones es alto o bajo. Es decir, si están caras o baratas. Lo cierto es que gran cantidad de ratios muestra serios síntomas de agotamiento en las acciones, lo cual podría alertar a que se vea un ajuste en algún momento cercano.

Sin embargo, parte de esta saturación en el mercado se debe a que las tasas de interés se encuentran en mínimos históricos ya que la Reserva Federal decidió bajarlas abruptamente tras el estallido de la crisis del coronavirus.

Las tasas bajas hacen que las valuaciones actuales sean más altas. De hecho, cuanto más bajas las tasas, mayor valor presente tendrán las acciones.

Al analizar un promedio de indicadores fundamentales como el Price Earnings o el Forward Price Earnings se observa que las valuaciones de acciones de Wall Street se encuentran en más de dos desvíos por encima de su promedio de largo plazo. 

De hecho, dicho promedio se encuentra también por encima de los niveles vistos previos al estallido de la crisis de las puntocom en los años 2000.

Dada esta situación, recientemente el banco de inversión Morgan Stanley advirtió que su indicador de "market trading", el cual suele anticipar momentos de saturación alcista o bajista, había llegado a niveles máximos, coincidentes con los niveles previos al estallido de la burbuja subprime de 2008 y de la burbuja de las puntocom en el año 2000.

Por otro lado, el índice de Warren Buffet -que mide la capitalización bursátil global dividido por el PBI mundial- se encuentra en niveles de 132%. 

Esto de alguna manera marca que las valuaciones de las acciones están altas, incluso por encima de los niveles previos a la burbuja puntocom.

Diego Martínez Burzaco, head de estrategia de Inviu, señaló que si bien siempre es difícil tratar de hacer timing de mercado en cuanto a techos aunque, sí pueden verse señales.

Para el estratega de Inviu, comparar las valuaciones respecto de la historia da una referencia sobre las mismas aunque es una comparación imperfecta.

"Cuando comparamos en otros momentos de la historia los múltiplos exacerbados que tuvieron los mercados y luego vinieron las correcciones, se observa que las tasas de interés estaban mucho más normalizadas que ahora. Hoy, con tasas de interés más bajas, el descuento de sus flujos tiene más valor presente y por lo tanto uno se puede permitir múltiplos más altos que la historia", señaló.

Por último, Nicolás Max, head de asset managemente de Criteria, afirmó que si bien las valuaciones están por encima de los promedios, aun así cuando se mira relativos a la renta fija, no parecen estar fuera del valor aceptable en términos históricos, por lo que la bolsa puede rendir 4,5% real por año.

"Con estos niveles siguen siendo atractivas las acciones si se tiene en cuenta que estamos en un mundo de tasas reales negativas. Cuando se mira la película completa observamos que en realidad las tasas reales están muy bajas. Un escenario de tasas bajas tiende a inflar el valor de los activos, al descontar los flujos futuros a menores tasas. Cuando se mira la bolsa norteamericana, las ganancias corporativas están 20% arriba de 2019 y se espera que crezca 10% más en 2022 respecto a este año. Eso les da sustento a los precios", afirmó.

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