Las pantallas se pintaron de rojo. Los mercados globales vivieron este viernes una jornada para el olvido, con caídas generalizadas de bonos y acciones. Los ADR de empresas argentinas que cotizan en Wall Street cayeron hasta 4%, mientras que el Merval retrocedió en dólares 1,8% y se ubicó en los u$s 1822.

Los títulos soberanos anotaron pérdidas de hasta 2,55%, liderados por el GD41.

El riesgo país trepó a los 538 puntos básicos, de la mano de más aversión al riesgo y un escenario adverso en los mercados globales.

Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años ascendieron 0,110 hasta marcar 4,599%, su máximo desde mayo de 2025, cuando Donald Trump impuso una pausa a los aranceles.

Los índices de Wall Street también sufrieron el cimbronazo. El Nasdaq bajó 1,07%, mientras que el S&P 500 perdió 0,94%. El Dow Jones, por su parte, retrocedió 1 por ciento.

El mercado reaccionó negativamente tras el último dato en inflación en los Estados Unidos, más alto de lo esperado. El índice de precios al consumidor subió 3,8% interanual en abril —el ritmo más rápido desde 2023— y 0,6% mensual. El principal driver fue la energía: la nafta trepó más del 5% en el mes, acumulando un salto del 21% en marzo.

La prolongación de la guerra en Irán impulsa los precios de la energía y reaviva las presiones inflacionarias. El precio del barril de petróleo WTI trepó este viernes más de 4% y tocó los u$s 105. Por su parte, el Brent también subió hasta los u$s 109.