Mejoraron las condiciones financieras locales impulsadas por los mercados internacionales

Así surge del informe realizado por el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF). La brecha cambiaria, pese a ser una de las variables de stress, mejoró y está en un valor mínimo desde julio,

El mercado internacional impulsó en diciembre la mejora en las condiciones financieras locales. Así lo revela el Índice de Condiciones Financieras (ICF) que elabora el Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas (IAEF), junto con Econviews, que mejoró 15.3 puntos para ubicarse en -69.6 puntos. 

De esta forma, tanto el índice de condiciones locales como el internacional mejoraron en diciembre para anotar la segunda suba consecutiva, que de todas maneras deja al índice en zona de stress. 

Sin embargo, el nivel de stress no se compara con el pico de la pandemia, ya que en abril el ICF estuvo en -279.3. Comparado con el año anterior, el ICF muestra un deterioro marginal de menos de 8 puntos. 

El subíndice de condiciones locales subió 4.3 puntos y se ubicó en -92.5, su vigésimo octavo mes consecutivo en terreno negativo. Su valor actual está 62.2 puntos por encima del piso de abril.

El informe revela que los únicos componentes que estuvieron en zona de confort en diciembre fueron el riesgo de legislación, y la liquidez de largo plazo del sistema financiero. 

De los ocho componentes en stress, los tres que más negativos estuvieron fueron el de brecha cambiaria, las expectativas de devaluación y la confianza en los bancos medida por el stock promedio de depósitos en moneda extranjera, que sin embargo mejoró en diciembre llegando al nivel más alto desde septiembre 2019.

"La brecha cambiaria, pese a ser una de las variables de stress, mejoró mucho y está en un valor mínimo desde julio. En total cinco de los diez componentes mejoraron y uno quedó estable comparado con noviembre. Mejoraron la brecha cambiaria, los depósitos en dólares, Merval en pesos, liquidez bancaria y el spread Badlar-tasa interbancaria", agrega el trabajo que destaca que la inflación núcleo mensual fue el componente que más empeoró. 

El subíndice de condiciones externas mejoró 11 puntos respecto a noviembre y se ubicó en 22.9 puntos, en terreno de confort por quinto mes consecutivo. Siete de los diez componentes mejoraron, y tres empeoraron. 

Las monedas emergentes y la volatilidad fueron los componentes que más ayudaron a la mejora del subíndice internacional. Los componentes que empeoraron lo hicieron muy marginalmente, pero se destacó el de la liquidez global medido por el "TED Spread". 

El subíndice de condiciones externas tiene ocho componentes en terreno positivo (confort) y dos en negativo (stress moderado). Entre los primeros se destacan la liquidez global y el riesgo europeo y las monedas emergentes, mientras que en el segundo grupo resaltan las expectativas de inflación en EE.UU., aunque crecieron, incidiendo positivamente ante el mayor nivel de actividad esperado, y la volatilidad de acciones medida por el índice VIX, que no obstante ha mejorado mucho en noviembre y diciembre.

"En diciembre la mejora de la situación local estuvo dada por segundo mes consecutivo por la reducción de la brecha cambiaria, al punto que ese componente bajó de -34 en octubre a -21 en diciembre", detalló el informe.

Asimismo, remarcó de no ser por el acortamiento de la brecha "el índice de condiciones locales hubiera vuelto a empeorar".

"No obstante, es claro que la brecha sigue siendo alta y una distorsión muy fuerte para la economía argentina. Del lado negativo, la suba de la inflación núcleo fue un importante aporte negativo, seguido por una caída en la liquidez y un empeoramiento marginal del riesgo país" indicó. 

A nivel internacional el índice sigue en zona positiva y se va configurando un escenario de buen clima internacional en la economía. El aumento en la expectativa de inflación -indicador de mayor actividad económica- medida como el diferencial entre los rendimientos de los bonos de 10 años y de los TIPS (ajustados por IPC) fue el principal factor de mejora junto a la volatilidad de monedas emergentes y acciones. Sin esos tres factores el índice no habría podido mejorar. 

"Es importante monitorear como sigue esta dinámica ya que en los primeros días de enero se verifica una importante suba en los rendimientos de bonos del tesoro y un debilitamiento de las monedas emergentes. Las materias primas mejoraron en diciembre por tercer mes consecutivo y de no haber cambios deberían ser uno de los principales factores positivos para enero ya que la tendencia continua", sumó. 

Recordó también que la economía argentina "siempre creció en forma sostenida cuando las condiciones financieras se mantuvieron en zona de confort durante un lapso prolongado". 

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