Medidas de la Fed benefician a emergentes: ¿Habrá efecto en la deuda argentina?

La Reserva Federal decidió mantener las tasas en mínimos históricos hasta 2023, junto con la continuidad del programa de compras de activos. Este contexto favorece a mercados emergentes. Los analistas opinan sobre el efecto que puede tener en la deuda argentina. 

En el último Comité de Política Monetaria de la Fed del 2020 se decidió mantener inalterada la política de la autoridad monetaria americana. Eso implica tasas de interés de referencia en niveles de 0% al 0,25%, a la vez que persiste la expansión de la hoja de balance de la Reserva Federal. En otras palabras, veremos tasas bajas y superliqudez global por al menos, hasta 2023.

El hecho de que las tasas se mantengan bajas y que estemos en un contexto de liquidez global juega a favor de los mercados emergentes y a favor de su deuda. Los inversores van en búsqueda de rendimientos y encuentran en la deuda emergente un buen candidato para agregar valor a los portafolios. Esta rinde en torno al 4% cuando la deuda de grado de inversión en EE.UU. se encuentra en 2,4%. Además, un escenario de elevada liquidez monetaria juega en contra del dólar, el cual, al devaluarse permite que el resto de las monedas se aprecie. Las monedas emergentes en ese contexto se favorecen y también lo hacen los activos de dichos mercados.

Martín Saud, senior trader de Balanz, sostuvo que el hecho de que la Fed mantenga la tasa baja sí podría generar beneficios para la deuda y los activos locales aunque los riesgos detrás de los bonos argentinos complican el panorama.

Lo cierto es que a la Argentina los inversores no la están observando tanto por rendimientos, sino que está operando bajo probabilidades de default y un posible recovery value. Es por esto que a pesar de la liquidez que hay en el mundo, todavía no se está observando compresión en nuestros activos a comparación de otros países emergentes. Para que Argentina comprima hoy en día depende más de las variables y buenas señales internas que se puedan generar por sobre las decisiones de tasa que tome la Fed , explicó.

Por su parte, Rodrigo Benítez, economista jefe de Quinquela Fondos afirmó que la Reserva Federal viene hace varios meses dejando entrever que por ahora en su horizonte no aparece todavía una posible suba de tasas. Benitez entiende que es una buena noticia para Argentina aunque, al igual que Saud, remarca la incertidumbre subyacente detrás de la deuda local.

"Para la economía local eso es beneficioso, aunque no tenga un impacto directo sobre el rendimiento de los títulos argentinos. El beneficio viene dado por la continuidad de un dólar débil y por precios de commodities medidos en dólares que ayudan a mejorar el superávit comercial externo, punto débil del esquema actual de controles cambiarios. Por lo tanto, es una buena noticia, pero que no impacto en el nivel de rendimiento de los títulos argentinos, hoy más afectados por la incertidumbre que genera el horizonte fiscal y monetario", afirmó.

Para el economista, el mercado está esperando definiciones respecto a un eventual acuerdo con el FMI, mientras tanto no se espera que la curva de rendimientos de los títulos en moneda extranjera pueda mostrar una compresión significativa.

“Si el acuerdo que se logra luce sólido en los tres aspectos mencionados, recién ahí podría verse una gradual compresión de tasas, aunque la magnitud inicial pueda ser acotada. Las mejoras significativas quedarían para más adelante, en la medida que se vayan dando pasos que muestren el compromiso con la solvencia fiscal intertemporal , comentó.

"El beneficio viene dado por la continuidad de un dólar débil y por precios de commodities medidos en dólares que ayudan a mejorar el superávit comercial externo, punto débil del esquema actual de controles cambiarios", Rodrigo Benitez de Quinquela Fondos.

Las sospechas de los analistas en relación a que un contexto de tasas bajas podría no beneficiar del todo a la Argentina se confirma al analizar la curva soberana local. Los bonos argentinos en la parte corta de la curva operan con tasas cercanas al 15,5% mientras que la parte más larga los rendimientos alcanzan el 14%. Además, prácticamente toda la curva soberana opera con paridades debajo del 40%, sumado a que la curva se muestra invertida y desplazada al alza. Todo esto son síntomas de desconfianza que tiene el mercado para con los bonos argentinos.

Pedro Siava Serrate, fixed income strategist de Portfolio Personal Inversiones (PPI) remarcó que la evolución de la deuda va a estar más ligada a los aciertos o desaciertos propios que al escenario internacional.

“Aún tras el rebote de diciembre, la curva soberana global está notablemente invertida y los títulos rinden entre 300 puntos básicos a 400 puntos básicos por encima de los créditos comparables. A pesar de que la estructura de pagos implica necesidades ínfimas para los próximos años, las probabilidades de default permanecen muy elevadas. Argentina debe afrontar pagos por poco menos de u$s 4.000m entre todos sus bonos, y aun así el mercado descuenta en 33.8% una cesación de pagos hasta ese plazo , señaló.

FCI de Renta fija Corto 

Aquellos inversores que apuesten a que los bonos locales se pueden beneficiar del mundo de tasas bajas que obliga a los inversores a buscar rendimientos en alguna parte del mundo, no solo pueden comprar bonos argentinos propiamente dicho sino que también pueden suscribir Fondos Comunes de Inversión y de esa manera diversificar la apuesta. Estos fondos invierten en deuda local en dólares, tanto del soberano, subsoberano e incluso, en algunos casos, agregan deuda corporativa.

Los fondos de bonos en dólares de corto plazo invierten generalmente en renta fija local, provincial y corporativa en moneda dura buscándole dar retornos en dólares a las carteras. Naturalmente, con la renta fija local muy golpeada a lo largo del año, los fondos tuvieron enormes desafíos para darles retornos positivos a los portafolios. De esta manera, según la Consultora 1816, los fondos perdieron en 2020 en promedio 2,5%.  

Entre los fondos que lograron obtener retornos positivos se encuentra el fondo IAM Renta Dólares del BIND, ganando 5,8% en 2020. Le siguen Pionero Ahorro dólar del Banco Macro (4,23%), Gainvest Renta Fija USD (3,5%), Optimum Renta Fija USD de BNP (2,7%) y Toronto Trust Crecimiento del BACS con una ganancia de 1,1% en el año.

Desde Toronto Trust comentaron que, para tener un buen rendimiento a lo largo del año, el fondo de renta fija en dólares de Toronto mantuvo una estrategia de corta duration para hacer frente a la volatilidad en un año tan particular, y logró captar rendimiento a través de la inversión en una cartera de bonos corporativos diversificada y de alta calidad crediticia.

A su vez, desde la compañía estimaron que se muestran optimistas de cara a 2021.

“Con depósitos en dólares que dejaron de caer hacia fin de año (más allá de cuestiones estacionales), esperamos mejores perspectivas para este segmento, en la medida que esa tendencia se mantenga. Varias empresas han logrado refinanciar voluntariamente sus vencimientos en dólares, a partir de sus buenos fundamentals y dado el apetito inversor por obtener rendimiento , agregaron.

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