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“Necesitamos fondeo de largo plazo para poder colocar más créditos hipotecarios”. Este es el reclamo que los banqueros le hacen al Gobierno, y le piden que ese fondeo sea a través del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la ANSeS.
“No hay una persona en el Gobierno liderando esto entonces depende con quien te juntes lo que escuchas. Lo cierto es que todos dependen formalmente o no de Toto”, precisa el presidente de una de las entidades más fuertes del sistema, en alusión al Ministro de Economía, y a que él tenga bajo su órbita el FGS, hoy en poder del Ministerio de Capital Humano.
Licitar UVA
Una de las alternativas sobre la mesa es que el FGS licite depósitos a plazo fijo en UVA de largo plazo entre los bancos.
El organismo ofrecería fondos a una tasa cercana a UVA más 4% anual, permitiendo que las entidades otorguen créditos hipotecarios alrededor de UVA más 6%, por debajo de los niveles actuales. “El crédito hipotecario debería estar a tasas del 6% sobre UVA. A esos niveles se colocan en la región”, revela el CEO de uno de los grandes bancos.
“A diferencia de otros gobiernos, que dilapidaron activos del FGS a tasas de interés negativas, esta medida capitaliza el FGS y genera al mismo tiempo liquidez para que los bancos puedan expandir los créditos hipotecarios sin sufrir el descalce de plazos, que es la principal preocupación de los bancos".
“O sea, el temor de que la tasa de fondo pueda superar (por momentos por lo menos) la de los préstamos”, revelan en el Gobierno, sobre esta idea de que el FGS vaya a licitar depósitos UVA entre las entidades.
Nada definido
De todas formas, por ahora no hay nada definido, según pudo saber este diario por fuentes involucrados en esta operación.
Lo cierto es que, para evitar la parálisis operativa por saturación de balance, los bancos comerciales deben diseñar urgentemente mecanismos de securitización (o titulización). La homogeneidad intrínseca de los créditos UVA (mismos contratos, garantías reales de primer grado, idéntico indexador) los convierte en activos ideales para este proceso de ingeniería financiera.
Pool de activos
Martin Fernandez Dubois, Asset Management con presencia en Nueva York, explica que debería realizarse la constitución del pool de activos, donde un banco agrupe un lote de hipotecas UVA homogéneas por un valor nominal equivalente a X millones de UVA.
“Se ceden los derechos creditorios, sin recurso para el banco originante, a un fideicomiso financiero regulado por la Comisión Nacional de Valores y encuadrado en las circulares del BCRA".
“A tales efectos, el Gobierno nacional se encuentra evaluando activamente la posibilidad de utilizar el stock de fondos líquidos del FGS para invertir en estos instrumentos, lo cual proveería la masa crítica de liquidez inicial necesaria para dinamizar el mercado”, detalla.
Sin riesgo
El patrimonio del fideicomiso queda completamente blindado del riesgo de quiebra del banco. El fideicomiso emitiría tres clases de instrumentos al mercado: los Clase A, que representan entre el 75 y el 80%, cuentan con prioridad absoluta de cobro, calificación de riesgo AAA, y están destinado a inversores institucionales conservadores. Absorbe flujos corrientes de capital e intereses UVA.
La Clase B representa del 10 al 15% y absorbe las primeras pérdidas marginales de morosidad. Ofrece un rendimiento superior (spread sobre UVA). En tanto, del 5 al 10% restante es retenido por el banco originante como mecanismo de alineación de incentivos. Cobra el flujo residual una vez cancelados los tramos de las clases A y B.
El banco recibe efectivo inmediato por la colocación en el mercado local, eliminando los créditos hipotecarios originarios de su activo y cancelando las ON de corto plazo de su pasivo. La liquidez marginal se restablece instantáneamente, permitiendo reiniciar el ciclo de originación.




