Mercados e inflación en EEUU

Por qué las presiones inflacionarias en EE.UU. serían un riesgo para activos argentinos

Los analistas aseguran que si la Fed comienza a correrse, "indudablemente" podría generar algún ajuste en precios de las acciones.

En lo que va de la pandemia, la FED llevó adelante un programa sin precedentes con respecto al volumen y la velocidad de implementación orientado a volcar dinero y liquidez en una economía castigada por el despliegue del coronavirus. Sin embargo, las presiones inflacionarias podrían obligar a la Reserva Federal a tener que cambiar su política monetaria en el mediano plazo y, de ocurrir un contexto de mayor volatilidad, golpearía también a los activos argentinos.

La Reserva Federal llevó a cabo distintas medidas para poder estabilizar a los mercados de la turbulencia financiera de 2020. Entre ellas, el rápido recorte de tasas de interés de referencia al 0% y la compra de bonos de distintos grados crediticios.

Con estas adquisiciones, la hoja de balance de la reserva Federal se incrementó notoriamente, pasado de u$s 4.16 billones a finales de 2019 hasta los actuales u$s 7.56 billones, lo cual implica un incremento de 81%. Si se toma desde el menor nivel desde 2019, la Reserva Federal acaba de duplicar su hoja de balance, ya que en agosto de 2019 se ubicaba en u$s 3.76 billones.

Los mercados descasan en la idea de que la FED continuará con su política de tasas bajas y que seguirá comprando activos a lo largo del 2021 y que de esta manera garantizará cierta estabilidad en los mercados. Sin embargo, la suba de tasas y las presiones inflacionarias comienzan a generar un escollo para pensar de que se trate de una política de mediano y largo plazo y que probablemente estas medidas se desaceleren primero y se corten luego en algún momento, factor que podría generar un incremento de la volatilidad en el mercado global.

Los inversores se han vuelto Reserva Federal dependientes y será un gran desafío para el mercado si es que la Fed decide desacelerar el ritmo de compra de activos en algún momento, pudiendo generar nerviosismo tanto en el mercado de bonos como de acciones a nivel global.

Carla Daniele, research de Dracma explicó que en las últimas semanas aumentó el ruido de mercado alrededor de la política monetaria de la FED y un posible cambio de rumbo que traiga consigo un aumento de la volatilidad en los mercados.

"Con una tasa de interés del bono a 10 años que tocó sus niveles más alto desde marzo del año pasado los riesgos de un cambio en la reciente política monetaria de la Fed se hacen más tangibles para los agentes financieros. Si la FED llegase a reducir el ritmo de compra de activos, o bien siquiera anunciar que pretende hacerlo, el ajuste de los mercados sería inevitable por dos puntos. Por un lado, la reducción en la compra de activos tendría un impacto negativo en las expectativas de los inversores que hoy por hoy están ancladas en los impulsos fiscales y monetarios y en una recuperación futura de la actividad que depende adictivamente de los mismos", explicó.

El riesgo de un aumento de la inflación es el mayor desafío que enfrenta la Reserva Federal para seguir con sus planes de estímulo monetario y de paquete de compra de activos. La emisión monetaria llevada a cabo en los últimos meses, junto con el nuevo paquete fiscal de u$s 1.9 billones, podría activar el crecimiento económico de forma tal a que se dé lugar a un incremento de la inflación mayor al esperado y este escenario podría obligar a la FED a intervenir y dar marcha atrás en su política hacia una mucho más restrictiva que la actual.

José Ignacio Bano, gerente de research de Invertironline remarcó que la expansión monetaria llevada a cabo en EE.UU. en 2020 fue fuera de escala y que las presiones inflacionarias son una cuestión a monitorear en el futuro.

"Creo que Estados Unidos tiene el problema que es que la base monetaria creció fuertemente el año pasado, avanzando un 64% el M1, lo cual es fuera de escala hasta este momento. En los 70' había crecido 18% y normalmente vemos un crecimiento de base monetaria del 7% promedio anual. Por otro lado, sabemos que esto tiene un potencial impacto en la inflación y se puede observar los flujos de fondos hacia el ETF de bonos indexados por inflación, anticipando una posible suba en los precios", comentó Bano.

Bano además explica que el problema de EE.UU. es que necesita seguir alentando a la economía si es que quiere restablecer el crecimiento pero que por otro lado existe el riesgo latente de mayor inflación.

"La necesidad de la Fed de esterilizar y seguir comprando activos es importante. Por ello no veo muy probable que deje de comprar activos en el corto plazo, más aún si aprueba finalmente el paquete de estímulo fiscal de Joe Biden de u$s 1,9 billones. En algún momento la Fed va a dejar de comprar activos pero no lo veo en el corto plazo", anticipó.

El economista Diego Martínez Burzaco, especialista en mercados financieros coincide con Bano al remarcar que resulta demasiado pronto para pensar en un retiro de estímulos de la Fed

"La Fed imprimió dinero vía la compra de bonos del Tesoro y privados a un ritmo sin precedentes. Powell remarcó que la política monetaria va a ser pacientemente acomodaticia por lo que podríamos esperar que va a mantenerse el ritmo de compra de u$s 120.000 millones por mes y que las tasas se mantendrán bajas por un buen tiempo. El problema es que el mercado por el momento está haciendo una apuesta a que va a haber un rebrote de la inflación en los países desarrollados en el segundo semestre del 2021" afirmó.

Riesgo para los mercados

El riesgo para los mercados es que si la Fed llegase a cambiar la orientación de su política monetaria debido a las presiones inflacionarias, esto podría generar un contexto de mayor nerviosismo entre los inversores.

Si se llega a dar que la Fed se corre del mercado, disminuyendo el ritmo de compras de activos esto podría generar que los mercados tengan un sustento menor en cuanto a los niveles de precios. Si a esto se le suman que los precios de los activos financieros se encuentran en máximos históricos, una retirada de la Fed podría ser el motivo clave para empujar a otros inversores a retirarse del mercado y generar una mayor volatilidad.

Martínez Burzaco sostuvo que si la Fed comienza a correrse, indudablemente podría generar algún ajuste en precios de las acciones.

"Hacia adelante hay que ver si el mercado está priceando inflación demasiado rápido y la Fed sale a bajar esas expectativas o si la reactivación económica pos-pandemia y la vacunación rápida en las últimas semanas va a lleva a que la Fed tenga que actuar antes de lo previsto. Cualquier giro de la política monetaria sería un impacto negativo en las acciones. Muchas valuaciones se expandieron más de la cuenta. Evidentemente hay un riesgo importante allí", estimó.

La actual situación comienza a parecerse cada vez mas a lo ocurrido en los años 2011 a 2014 cuando la Reserva Federal comenzó a desarmar su hoja de balance de las compras llevadas a cabo tras la crisis financiera subprime de 2008.

"Un potencial endurecimiento de la política monetaria vendría de la mano de una suba de las tasas de interés o bien de una disminución en el ritmo de compra de activos, lo que inevitablemente nos lleva a pensar en el episodio similar, conocido como Taper Tantrum, allá por 2013. En aquel entonces, el ex presidente de la FED anunció que reduciría gradualmente su política de QE, bajando el ritmo de compra de los bonos del Tesoro para reducir la cantidad de dinero que inyectaba en la economía. Conocida por su definición en inglés como "tapering", esta reducción de estímulos que disminuye la cantidad de dólares en circulación se tradujo en un aumento repentino de los rendimientos de los bonos de Estados Unidos y un aumento en la volatilidad de los mercados", recordó Denielle.

Impacto en emergentes y en Argentina

Si se llegase a dar el escenario en el que la Fed reduce el ritmo de compra y comienza a retirarse de los mercados, esto podía generar volatilidad en otros mercados, tanto en los desarrollados como en los emergentes. Argentina tiene sus propios fundamentos que hacen que su inserción en los mercados globales sea menor, sin embargo, analistas advierten que, ante un contexto de aversión al riesgo, los activos locales indudablemente sufrirían.

El jefe de mesa de acciones de un bróker local explica que un contexto de mayor inflación en EEUU es un riesgo también para las acciones argentinas.

"Argentina depende 90% de factores locales y 10% de cuestiones globales. En ese 10%, la inflación de EEUU y un potencial giro de algún momento de la Fed es un riesgo a considerar ya que si la Fed deja de comprar (o compra menos), veremos mayor volatilidad como hemos visto en otros periodos de la historia reciente. Ese contexto naturalmente golpearía a los activos locales, con las acciones argentinas pudiendo sentir el impacto de un contexto de mayor aversión al riesgo"

Respecto de cómo podría sufrir Argentina en ese escenario, Bano remarca que si bien resulta improbable que la Fed se corra del mercado en el corto plazo, de producirse, los activos locales tenderían a evidenciar un ajuste.

"Creo que los activos locales no dependen de lo que haga la Fed ya que estamos aislados del mundo. Si bien no debería verse un impacto directo por posibles cambios en la política monetaria de la Fed, cuando el ajusta y los inversores se asustan, suele darse una salida de fondos de activos de riesgo para irse a activos más seguros. En ese sentido, Argentina al ser un mercado riesgoso, podría verse perjudicado ya que los inversores desarmarían activos locales", explicó.

Para Daniele, Argentina también sentiría el impacto de un contexto de mayor volatilidad generada por potenciales disminuciones de compra de activos o corrimiento del mercado por parte de la Fed.

"Una menor oferta de dólares que generaría la reducción del QE, presionaría el valor del dólar al alza generando que otras monedas, como las emergentes, en términos relativos se muevan hacia la baja. Argentina, inmersa en nuestras propias debilidades estructurales, nos llevaríamos una buena parte de ese impacto negativo que empeoraría incluso más nuestra situación actual", cerró la analista de Dracma.

Tags relacionados
Noticias del día
Finanzas y Mercados

En marzo subió el déficit primario, pero bajó el financiero

En marzo subió el déficit primario, pero bajó el financiero
El déficit primario tuvo un aumento interanual del 78,1% nominal y del 26,2% en términos reales. El financiero, que incluye el pago de servicios de la deuda, registró una suba del 32,2% a valores corrientes pero una baja del 6,3% si se descuenta la inflación. Son datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso.

Compartí tus comentarios