Tras un enero récord para el financiamiento corporativo, con emisiones locales e internacionales por u$s 2301 millones, febrero arrancó con un pulso claramente más calmo.
En la primera semana del mes, las compañías argentinas colocaron u$s 297 millones, una cifra sensiblemente menor, pero que confirma que la ventana sigue abierta y operativa, aunque con un ritmo más selectivo.
Del total emitido en febrero, u$s 90 millones correspondieron a la reapertura de obligaciones negociables de Edenor, mientras que el resto se explicó por colocaciones en el mercado local de CNH Industrial, Banco Comafi y MSU Energy, en un contexto donde el menor riesgo país funciona como ancla.
La dinámica bajo la lupa
El asesor de inversiones, Leandro Monnittola, dijo a El Cronista que MSU Energy y Edenor volvieron al mercado desde lugares similares, aunque con trayectorias de riesgo que empiezan a diferenciarse.
“Ambas compañías llegaron a 2024 y 2025 con castigos fuertes de las calificadoras, pero hoy el punto de partida ya no es el mismo. En el caso de MSU Energy, las agencias la ubican actualmente en el tramo de A-, una mejora relevante frente al golpe previo. Edenor, en cambio, venía de triple C y fue ajustada al alza a B-, según la última revisión”, dijo el experto.
Con ese telón de fondo, la semana pasada MSU Energy salió al mercado con una emisión al 7,5% a 36 meses, y la colocación tuvo muy buena recepción. Edenor, por su parte, aprovechó la ventana para avanzar con una reapertura orientada a ordenar el perfil de vencimientos de cara a 2026: “Fue a buscar u$s 90 millones en dólar cable y se los llevó. En el caso de MSU Energy, la colocación fue a dólar MEP”, aseguró Monnittola.
A ese grupo se sumó CNH Industrial (New Holland), vinculada al sector agroindustrial, que también consiguió financiamiento al 7,5%, en una emisión que fue a 36 meses.
“Esto confirma que el apetito sigue presente para créditos corporativos que muestran señales de normalización tras varios trimestres de castigo”, comentó el estratega.
Para esta semana
Lautaro Casasco Herrera, analista de Research en Portfolio Personal de Inversiones (PPI) comentó a este medio que para esta semana el calendario todavía muestra movimiento.
“El miércoles YPF saldrá al mercado con la licitación de adicionales de su ON YM42O, donde la compañía apunta a captar u$s 100 millones, con posibilidad de ampliar el monto hasta el máximo disponible dentro del programa. Un día después, Minas Argentinas debutará en el mercado con su primera emisión de ONs hard dollar MEP, por un monto máximo de u$s 22 millones”, comentó el experto.
En términos de dinámica, señaló Casasco Herrera, febrero viene “claramente más tranquilo que enero, aunque sin perder actividad”.
De hecho, deja un dato llamativo en la comparación histórica: aseguró el estratega que señaló que es la primera vez en los últimos tres años que el segundo mes del año registra colocaciones de deuda en el mercado internacional.
“No es menor si se tiene en cuenta que febrero suele ser un mes de bajo volumen. En 2023 no hubo emisiones tras un enero por u$s 105 millones; en 2024 se colocaron u$s 97 millones frente a u$s 840 millones del primer mes; y en 2025, u$s 786 millones contra u$s 2011 millones de enero. A eso se suma un factor no menor: febrero tiene menos días hábiles, lo que también tiende a acotar el nivel de actividad”, concliuyó Casasco Herrera.

No es apuro, es oportunidad
Emilio Botto, Jefe de Estrategia de Mills Capital Group, aseguró que “más que una carrera contra el tiempo, lo que estamos viendo es una lectura de oportunidad”.
El experto explicó que las empresas salen a emitir porque el contexto volvió a habilitar decisiones que durante mucho tiempo estuvieron cerradas: “Acceso a financiamiento, posibilidad de extender plazos y volver a pensar inversión productiva o reordenamiento de pasivos”.
Para Botto, hay un mix de objetivos. “Por un lado, muchas compañías aprovechan esta ventana para reperfilar deuda, alargan vencimientos y ordenan su estructura financiera. Por otro, empiezan a aparecer emisiones vinculadas a proyectos de inversión y crecimiento, algo que estuvo prácticamente ausente en años anteriores”, aseveró el especialista.
En ese sentido, comentó Botto, instrumentos como el RIGI marcan claramente hacia dónde empieza a orientarse el financiamiento. “No es solo un fenómeno local. Hay un mayor apetito global por mercados emergentes, impulsado por factores externos como la debilidad del dólar y la búsqueda de rendimiento, que mejora las condiciones para la Argentina”, sentenció Botto.
“En ese marco, las empresas no están ‘pescando tasa’ de manera oportunista, sino buscando plazo y previsibilidad. Lo que predomina es una estrategia de anticipación: aprovechar un contexto que volvió a ser funcional para financiarse mejor, crecer o reordenar balances, algo que hasta hace poco simplemente no era posible”, concluyó.
Ayelén Romero, analista de mercado en Rava Bursátil, recordó que, desde octubre del 2025 aumentó sustancialmente la emisión tanto de Fideicomisos Financieros (FF) como de Obligaciones Negociables (ON).

“Entre las emisiones más destacadas, grandes empresas con buenas calificaciones aprovecharon para saldar obligaciones negociables con próximos vencimiento, —lo que en el mercado se conoce como rescate anticipado— y generaron nueva deuda con una mejora de su tasa de interés, y de esta manera financiarse a una tasa más atractiva”, sentenció.
Romero aseguró qjue estos eventos dentro del mercado de capitales se celebran para el inversor ya que le brinda un abanico de oportunidades más amplio, “con diferentes vencimientos y rendimientos”.
La experta dijo que al tener en cuenta que las emisiones continúan, se puede considerar que las empresas aprovechan la liquidez del mercado para buscar financiamiento con tasas de interés relativamente bajas y esta dinámica puede continuar de esta manera.
“Desde el lado del inversor, para poder aprovechar este momento de amplitud de emisiones es importante considerar que no todas las empresas tienen el mismo historial de pago en sus deudas, tasa de interés o volumen operado. Al tener en cuenta esto, es importante ser selectivo y estudiar estos tres puntos antes de aprovechar la inversión, ya sea en una licitación primaria u operando directamente en el mercado secundario”, concluyó la estratega.
El mercado local rompió récords
El mercado de capitales argentino alcanzó en 2025 un nuevo hito histórico: “Las emisiones primarias de Fideicomisos Financieros (FF) y Obligaciones Negociables (ON) superaron los u$s 20.250 millones medidos al dólar CCL, convirtiéndose en el año de mayor volumen de colocaciones en al menos los últimos 10 años”. El dato se desprende del 53° Informe Mercado de Capitales, elaborado por el equipo de Deals de PwC Argentina.
Según el documento, este resultado no sólo implica un crecimiento de más del 50% en montos nominales respecto de 2024 (que fue el siguiente año de mayor actividad), sino que además representa el 96% de todo lo emitido entre 2020 y 2023, lo que dimensiona el salto estructural que atravesó el mercado local durante el último año. El fuerte dinamismo estuvo impulsado principalmente por el segmento de Obligaciones Negociables en dólares Hard, que se consolidó como el gran protagonista del año.
Bajo el Régimen General, estas emisiones alcanzaron los u$s 16.000 millones a través de 158 colocaciones, el volumen y monto nominal más altos registrados desde 2015. Detrás de este desempeño se encuentra, en gran medida, el sector de Petróleo y Gas, que concentró cerca de u$s 9200 millones en emisiones new money, con YPF liderando el ranking con aproximadamente u$s 2760 millones colocados a través de 11 ON. Si a esto se le suma las licitaciones de las empresas de energía eléctrica, el monto total emitido por el sector energético alcanzó los u$s 10.500 millones (new money).
Cabe destacar que el fuerte crecimiento tuvo lugar a pesar del contexto de volatilidad generado en la previa de las elecciones de medio termino, en los que el mercado estuvo contraído por varios meses.
“El 2025 marcó un nuevo récord para el mercado de emisiones primaras argentino, en lo que parece ser una tendencia al alza que debería continuar este año. La combinación de estabilidad macro, baja del riesgo país, acceso a los mercados internacionales, además del impulso de las inversiones del RIGI, entre otros, permitió que las compañías, especialmente las del sector energético, accedan a financiamiento a mayor escala y a tasas que han venido a la baja”, concluyó Juan Tripier, Director de PwC Argentina de la práctica de Deals.




