La Reserva Federal anunció este miércoles que mantiene la tasa de interés en el rango de 3,75% a 4%, aunque admitió que la inflación continúa alta.

La decisión llegó tras una votación 10 a 2 en el Comité de la Fed y estuvo en línea con lo que proyectaba el mercado. Con tan sólo dos votos a favor de subir la tasa, el gran interrogante ahora es qué pasará en diciembre, cuando el mercado esperaba una nueva suba.

Tras conocerse la decisión, Wall Street subió levemente. El Dow Jones trepó 0,29%, mientras que el S&P 500 avanzó 0,28%. Por su parte, el Nasdaq ganó 0,26%.

Las tasas de los bonos del Tesoro trepaban hasta 5,043%.

La decisión de la Fed llegó luego que se acelerara la inflación en septiembre al 3,7% interanual, impulsada por un barril de petróleo en los u$s 112.

“La inflación núcleo, en cambio, sigue relativamente contenida en 2,6%. Si la Fed interpreta el shock energético como transitorio y pone el foco en la núcleo, podría haber alivio en los bonos del Tesoro y un rebote de las acciones, sobre todo las de mayor duración, como las tecnológicas”, aseguró Sergio González, jefe de la oficina de inversiones de Cohen Aliados Financieros.

El analista consideró que la probabilidad de una nueva suba de tasa en diciembre es del 83%. “Van a esperar a tener mejores datos para la próxima reunión para ver cuál es el rumbo que toman”, agregó.

La decisión de la Fed es crucial para la Argentina, donde el riesgo país bajó este miércoles a los 742 puntos. Martín Lepiane, socio de MHR, advirtió que “el nivel de tasas de referencia de la Fed tiene incidencia directa en el financiamiento público y privado disponible para la Argentina”.

“No solo impacta en la disponibilidad de fondos, sino también en las tasas vigentes para endeudamientos con tasa variable, como SOFR. En el plano doméstico, el nivel de tasas está algo más desacoplado, ya que inciden otras variables como, por ejemplo, los depósitos en dólares del sistema, la balanza comercial, la tasa en pesos y la inflación esperada”, aseguró.