Kevin Warsh juró este viernes en la Casa Blanca, frente a la atenta mirada del presidente Donald Trump, como nuevo titular de la Reserva Federal. El banquero central de Estados Unidos reemplazará a Jerome Powell, que tuvo una relación conflictiva con la Casa Blanca.
Wall Street recibió a Warsh con una rueda alcista. El Dow Jones fue el índice que más subió: 0,78%. Por su parte, el S&P 500 ganó 0,58%, mientras que el Nasdaq aumentó 0,44 por ciento.
Los bonos del Tesoro a 10 años también operaron positivamente. Sus rendimientos cayeron levemente y cerraron la rueda en 4,563 por ciento.
La llegada de Warsh a la FED ocurre en un contexto de alta volatilidad en los mercados globales. Los rendimientos de los Treasuries habían tocado el 4,6%, su valor más alto desde inicios de 2025, y el mercado ya espera una suba de tasas en 2027 para frenar el aumento reciente de la inflación.
Trump expresó sus expectativas sobre el nuevo Chair con un tono inusualmente respetuoso de la autonomía institucional. “Quiero que Warsh sea independiente”, aseguró. “Warsh restaurará la confianza en la FED”, agregó el mandatario republicano.
Se trató de una jura inédita: fue la primera vez que un presidente de la FED jura en la Casa Blanca.
“El hecho de que el mercado de acciones esté yendo bien significa que Warsh es querido. El mercado puede ir mucho mejor, y creo que Warsh lo logrará”, agregó Trump.
Warsh arrancó su discurso con tono solemne pero optimista: “No soy ingenuo sobre los desafíos que enfrentamos”.
“La inflación puede ser más baja y el crecimiento puede ser fuerte”, prometió el nuevo titular de la Reserva Federal. Así, descartó una eventual recesión de la economía y reafirmó el compromiso de la entidad por controlar la suba de precios.
Por su parte, Trump coincidió con ese objetivo: “Queremos detener la inflación”.
El mercado hoy descuenta más probabilidad de una suba de tasas que de un recorte, con inflación creciente, yields en máximos de años y shocks geopolíticos y energéticos.




