La baja del dólar oficial y de las cotizaciones financieras, junto con la apreciación del peso, impulsó en las primeras semanas del año fuertes ganancias en dólares vía carry trade. Tasas nominales todavía elevadas y un tipo de cambio descendente: combinación perfecta. Pero cuanto más baja el dólar, más fino se vuelve el margen.
La estrategia sigue pudiendo rendir en moneda dura, aunque con tasa real negativa en pesos el inversor local pierde todos los días poder de compra. El rendimiento en dólares puede ser alto. El rendimiento real en Argentina, ya no.
Tomando la letra con vencimiento en marzo como referencia, el carry dejó una ganancia superior al 8% en dólares en los primeros 40 días del año. Es un retorno difícil de conseguir en el mundo en menos de dos meses.
Fue el escenario ideal para quienes tenían consumos dolarizados o viajes al exterior. Pero el equilibrio es delicado: si el dólar sigue bajando y la inflación acelera, el riesgo aumenta, esta estrategia se vuelve cada vez más arriesgada.
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Tasas de interés negativas
En la primera licitación de febrero, el Tesoro convalidó una tasa mensual del 2,81%, levemente por debajo de una inflación que corre al 2,9%. Es decir, hoy en Argentina la tasa es real negativa.
Al mismo tiempo, el dólar oficial retrocedió más de 4% desde que comenzó el año. Con menor rendimiento real en pesos y un dólar más barato en términos relativos, el costo de oportunidad de dolarizarse cayó. Los incentivos cambiaron.
La tasa es real negativa. Al mismo tiempo, el dólar oficial retrocedió más de 4% desde que comenzó el año. Con menor rendimiento real en pesos y un dólar más barato en términos relativos, el costo de oportunidad de dolarizarse cayó. Los incentivos cambiaron.
Estrategias de inversión
Las estrategias de inversión no son de reemplazo, son de combinación. Pesos y dólares conviven. Lo prudente es diversificar. Pero para carteras con fuerte exposición a moneda local, el contexto actual abre una ventana para rebalancear y sumar cobertura cambiaria.
Dolarizarse, sin embargo, no es el final del camino. Es el comienzo. ¿Dónde invertir hoy los dólares desde Argentina?
1. Fondos Comunes de Inversión (FCI) en dólares. Permiten acceder a carteras diversificadas y administradas profesionalmente, con distintos niveles de riesgo y exposición internacional según el perfil del inversor. Son la alternativa más líquida dentro del universo en moneda dura: ofrecen rescates ágiles y rápido acceso al capital. En el contexto actual, la mayoría de los fondos conservadores o de renta fija en dólares están rindiendo entre 4% y 6% anual en moneda dura, con una volatilidad acotada frente a otros instrumentos.
2. Obligaciones Negociables (ON). Son instrumentos de deuda emitidos por empresas que pagan renta en dólares. A diferencia de los FCI, tienen menor liquidez y requieren un horizonte de inversión más definido: en general, implican prestar dólares a compañías por plazos que van de uno a tres años. La clave es seleccionar emisores de primera línea y con balances sólidos, como YPF, Aluar, Pampa Energía, Vista, Pan American Energy o Loma Negra, entre otras. Actualmente, los rendimientos anuales se ubican en un rango de 6% a 8% en dólares, dependiendo del plazo y el riesgo crediticio.
3. Bonos soberanos en dólares. Combinan el cobro periódico de cupones con potencial de apreciación de capital si mejora el escenario macroeconómico. Son más volátiles que las ONs corporativas, ya que están directamente vinculados al riesgo país y a la dinámica fiscal y financiera del Gobierno. A cambio, ofrecen retornos potencialmente superiores al 8% anual en dólares. En la actualidad, títulos como el AL30 cuentan con un esquema de amortización anticipada tanto de intereses como de capital, lo que permite ir recuperando parte de la inversión antes del vencimiento final en 2030 y reduce la duración efectiva del instrumento.
¿Funciona el carry trade o ya no?
El punto central no es si el carry trade funciona o no, sino para quién y con qué horizonte. El perfil del inversor y el destino de los fondos son determinantes. Quien hoy dispone de pesos y puede necesitarlos en el corto plazo todavía encuentra espacio para capturar retornos en dólares a dos o tres meses vista.
El diferencial de tasa sigue existiendo. Pero es una estrategia cada día más arriesgada. La volatilidad cambiaria puede alterar en pocos días lo que llevó semanas construir.
Por eso, antes de iniciar cualquier estrategia de carry trade es fundamental calcular el tipo de cambio de quiebre, es decir, cuánto puede subir el dólar como máximo para que la operación no arroje pérdidas.
El cálculo es simple. Se toma el valor actual del dólar y se lo multiplica por uno más la tasa de interés en pesos del período. Si el dólar hoy cotiza a $ 1430 y la tasa mensual es 2,81%, el tipo de cambio de quiebre surge de $ 1430 × 1,0281. El resultado es el nivel a partir del cual la estrategia deja de ser rentable en dólares.
Ese número funciona como referencia. Como línea roja. Si el dólar supera ese valor al momento de desarmar la posición, el rendimiento en pesos no alcanza para compensar la suba cambiaria. Por debajo, el carry gana. Por encima, pierde. En un contexto donde la tasa real es negativa y el tipo de cambio viene retrocediendo, la ecuación todavía puede cerrar. Pero cada vez exige mayor precisión y menor margen de error.



