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El Banco Central logró en lo que va del año algo que hace apenas meses parecía difícil: acumular más de u$s 8000 millones en compras netas en el mercado cambiario y acercarse al 80% de la meta anual de reservas.

Pero detrás de esa mejora aparece un dato que pone a la City a sacar cuentas: el agro todavía mantiene sin vender más de 34 millones de toneladas de soja.

El número surge del último informe semanal de Econviews y expone una situación particular del mercado agrícola argentino. Según la consultora, la producción estimada de soja para la campaña 2025/26 ronda las 48,38 millones de toneladas, mientras que las ventas totales declaradas apenas alcanzan las 13,84 millones. La diferencia deja un stock sin vender de 34,53 millones de toneladas.

No se trata de un detalle menor, puesto que en la práctica, representa millones de dólares potenciales que todavía no ingresaron al circuito formal de exportaciones y que el mercado sigue de cerca porque impactan directamente sobre la capacidad del BCRA para seguir con la acumulación reservas.

Este lunes, los granos comenzaron la semana con fuertes ganancias en la Bolsa de Chicago, impulsados por un renovado optimismo tras la reunión comercial que mantuvieron Donald Trump y Xi Jinping la semana pasada. Los operadores empezaron a descontar una posible reactivación de la demanda china sobre productos agrícolas de Estados Unidos, lo que empujó al alza a los principales contratos.

La soja encabezaba las subas. El contrato julio 2026 avanzaba u$s 9,09 y cotizaba en torno a u$s 441,57 por tonelada, luego de haber arrancado la sesión cerca de u$s 432,48. El maíz también mostraba un fuerte rebote: sumaba u$s 5,61 hasta ubicarse u$s 185,03 por tonelada para la posición julio 2026. El trigo acompañaba la tendencia positiva con un incremento de u$s 7,44, llevando el contrato a u$s 241,04 por tonelada frente a los US$233,60 iniciales.

El problema es que gran parte de los dólares del agro todavía están “sentados” en silobolsas.

En el mercado explican que detrás de esta retención aparecen varios factores:

  • por un lado, muchos productores consideran que el tipo de cambio todavía quedó atrasado frente a los costos internos.
  • Por otro, persiste la expectativa de posibles cambios en retenciones o movimientos cambiarios más adelante. También influye el contexto internacional: con precios agrícolas relativamente firmes y volatilidad global por las tensiones geopolíticas, mantener stock vuelve a funcionar como cobertura cambiaria.

El informe de Econviews muestra además que el avance de cosecha viene relativamente rápido, especialmente en soja, lo que indica que buena parte del grano ya fue recolectado. Para la City, esa diferencia entre cosecha física y liquidación efectiva empieza a transformarse en una variable central.

Hay u$s 18.000 millones en granos sin vender

Sobre este tema, la analista de mercados y asesora financiera, Mariela Brandoni, en charla con El Cronista, advirtió que el productor está a la espera una baja de los Derechos de Exportación (DEX).

La estratega comentó: “Afortunadamente tuvo una buena cosecha de girasol, trigo y ahora muchos tuvieron buena cosecha de maíz temprano, además de la financiación cero que han tomado en Expo agro, todo eso le da respiro financiero y le permite quedarse con la soja, en un momento en que no gusta el precio y hay rumores de que pueden bajar las retenciones”, advirtió.

En un cálculo aproximado, y al tener en cuenta toda la soja que todavía falta por poner precio (42 millones de toneladas aproximadamente según los cálculos de Brandoni), son unos 18.000 millones de dólares que podrían ingresar efectivamente al mercado si se acelerara el ritmo de ventas de soja. “Esto si se tiene en cuenta una producción total de 49/50 Mt (de acá a un año)”.

Desde Guardian Capital comentaron algo que le da fuerza al dato. Y es que llega en medio de una campaña agrícola mucho mejor de la esperada. La cosecha de soja ya avanza sobre el 57,9% del área apta, casi cinco puntos porcentuales por encima del promedio histórico, mientras que en varias zonas clave los rindes superan hasta en 22% la media de los últimos diez años.

“La producción proyectada se mantiene en torno a las 48,6 millones de toneladas”, escribieron desde el broker.

En maíz, el panorama también muestra números sólidos. La cosecha ya alcanzó el 32% del área sembrada con un rendimiento promedio de 86,4 quintales por hectárea. En regiones como el Núcleo Norte y Núcleo Sur, los rindes se ubican entre 95 y 101 qq/Ha, consolidando una de las mejores campañas de los últimos años.

La estimación total de producción de maíz se sostiene en 61 millones de toneladas, lo que refuerza la idea de una campaña agrícola excepcionalmente fuerte.

Y justamente ahí aparece la paradoja que hoy mira el mercado: hay cosecha, hay volumen y hay capacidad potencial de generación de dólares, pero gran parte de esos granos todavía no se transforma en liquidación efectiva de divisas.