Acuerdo con FMI

Bonos de Grecia eran los más riesgosos del planeta y ahora se financia casi gratis en el mundo

La deuda a 5 años de Grecia rinde -0,01%. Hace una década eran los bonos más riesgosos del planeta. Tras la crisis, un acuerdo a largo plazo le permitió ordenar sus cuentas y hoy accede gratis a los mercados, pese a que su ratio de deuda es del 200% del PBI

A poco más de una década de su mayor crisis en la historia y pese al estallido del coronavirus, Grecia emite deuda a tasa negativa: los inversores le pagan al país europeo para endeudarse. 

La histórica crisis de Grecia obligó al país a tener que ser estricto con sus cuentas públicas y reordenarlas. En la actualidad, sus bonos rinden debajo de 0%, es decir, Grecia se financia gratis en el mercado y tiene la puerta abierta en los mercados globales.

Un plan económico a largo plazo con el FMI fue la clave para regresar a los mercados, lo cual podría ser de ejemplo para la Argentina en momentos de negociaciones con el Fondo.

Se cumplen 11 años del estallido de la crisis griega. En 2010, el déficit público de Grecia aumentó hasta el 12,7% del PBI, su deuda era más del 140% del PBI y la tasa de interés a la cual podría endeudarse era prohibitiva por lo que Grecia no podía acceder a los mercados. Con una deuda a punto de vencer, la posibilidad de un default hizo temblar a la Eurozona.

Por esta razón, tras meses de larga negociación, el 2 de mayo de 2010 Atenas firmó el primer "memorándum" con sus acreedores, un plan de rescate drástico a cambio del primero de un total de tres préstamos a Grecia por un total de 350.000 millones de euros.

Desde mayo de 2010 Grecia se encuentra implementando un plan de ajuste macroeconómico, el cual se le fue impuesto para acceder a dicha asistencia financiera de la Troika.

Dicho plan tiene incorporado planes de ajuste fiscal, aumento de impuestos, reducción del empleo del sector público, desregulación del sector privado, privatizaciones y otros cambios estructurales.

Tras recibir varias rondas de asistencia multimillonaria por la Troika entre 2010 y 2012, finalmente Grecia vuelve a obtener superávit fiscal primario en 2013 y 2014 junto con una baja en el desempleo y recuperación económica.

Grecia no pudo volver a financiarse en los mercados hasta 2018, tras haber saneado sus finanzas públicas.

Con esfuerzo, Grecia hizo los deberes y el resultado está a la vista. Hoy, los rendimientos de los bonos han colapsado a niveles negativos por primera vez en su historia.

La deuda de Grecia a 5 años rinde -0,01%. Es decir, el mercado le paga a Grecia por endeudarse, cuando hace una década atrás era el país con los bonos mas riesgosos del planeta.

Juan Manuel Franco, economista de Grupo SBS recordó que la reestructuración de la deuda de Grecia fue un caso que puso mucho ruido en el mercado global, dado que no eran pocos los que especulaban con su salida de la Eurozona y las consecuencias que eso tendría para los países miembros en general.

Franco explicó que la Comunidad Europea, así como el Banco Central Europeo y el FMI negociaron algunas medidas con Grecia para ordenar su macroeconomía y la salida de la Eurozona finalmente no ocurrió, a la vez que los spreads de los bonos se fueron achicando.

"A medida que Grecia pudo ir estabilizando tanto sus cuentas públicas como externas, los spreads de su deuda soberana comenzaron a comprimir, tal como ocurre en estos casos en los que el mercado poco a poco percibe mejoras en las perspectivas macro de los distintos países", afirmó.

A poco más de 10 años de su crisis, con el estallido del coronavirus Grecia temía que la tormenta vuelva a estallar sobre ellos. A finales del 2020 el Ejecutivo de Atenas presentó su presupuesto con unas cuentas públicas dramáticas, dando a conocer que el endeudamiento de Grecia es el más alto de Europa.

El endeudamiento se disparó tras la pandemia y superará el 208% del PIB, unos niveles nunca alcanzados antes y que se colocan justo detrás de Japón a escala mundial.

Aun así, pese a la mayor deuda, los bonos de Grecia se sostuvieron a flote y sus tasas de interés permanecieron en niveles históricamente bajos. El mercado le da un espaldarazo a Grecia.

Pedro Siaba Serrate, estratega de Portfolio Personal Inversiones (PPI) destacó que la performance de los bonos griegos es impresionante, y no hace más que resaltar los errores propios.

"Los paquetes de ayuda, el tutelaje estricto de la Troika en materia fiscal y de reformas estructurales, pero también la persistente liquidez global fueron claves para reducir el premio que pagaban los títulos griegos. Aun con el balde de agua fría que significó la pandemia (el PBI cayó -8,2% en 2020), el FMI ve una recuperación en 2021 y 2022 y el elevado nivel de endeudamiento tocaría un pico este año para comenzar a disminuir el próximo", señaló Siaba Serrate.

Como dato de color, el estratega de PPI remarcó que, paradójicamente, en el último artículo IV publicado por el Fondo, no se asegura la sustentabilidad de la deuda de largo plazo (lógico, en medio de la incertidumbre por la crisis del COVID-19), y, aun así, sus bonos a 10 años rinden en torno a 0%.

Esfuerzo y deberes

Queda claro que Grecia hizo los deberes para salir de la crisis, aunque con un enorme costo social y económico.

Sin embargo, el esfuerzo realizado le permitió ingresar a la crisis del coronavirus con otra clase de recursos y de una manera más solida respecto de su situación pasada. Como reflejo de eso es que su deuda rinde -0,01%.

La gravedad de la crisis griega puede compararse con las crisis que ha transitado la Argentina en 2001 o en la actualidad, con asistencia del FMI, con una deuda elevada y con pocos recursos para hacer frente a la misma. 

De hecho, la Argentina ha tenido que acordar con el Club de París una forma de pago distinta para evitar caer en default, lo cual muestra la escasez de recursos para cumplir con sus compromisos de deuda.

El año pasado Argentina reestructuró su deuda por u$s 65.000 millones y se encuentra en negociaciones con el FMI para lograr un nuevo acuerdo que le permita extender los vencimientos de deuda en el tiempo.

El caso de Grecia le sirve a la Argentina en el sentido de que, un acuerdo con el FMI que le crea el mercado podrá permitirle al país volver reinsertarse en el mundo globalizado para poder recibir inversiones y poder regresar a los mercados globales, con chances de que el costo de su deuda sea menor.

Pese a tener un ratio de deuda sobre PBI mayor al 200%, tras un acuerdo y programa económico de largo plazo con el FMI, Grecia rinde negativo.

En cambio la Argentina, sin un acuerdo y sin un programa rinde 18%.

A la hora de explicar las causas por las que Argentina no logra obtener beneficios de la extrema liquidez global como si lo viene haciendo Grecia, Siaba Serrate destaca que la Argentina carece de lo más importante, que es un plan consensuado y serio, que implique lograr y conservar la racionalidad fiscal, mientras se ejecuten reformas estructurales con efectos positivos de largo plazo.

"Ni siquiera sería necesario que se ejecuten de un día para el otro si despertáramos la confianza en los inversores", reflexionó el estratega de PPI.

Como ejemplo, Siaba Serrate destacó que el déficit primario de Grecia para este año se estima en -7.4% del PBI, pero el mercado confía que se retomará la senda de racionalidad fiscal tras el desvío que significó la pandemia.

"La confianza de un país que en los últimos años viene ordenando sus cuentas permite desvíos del plan original, siempre y cuando estos se consideran transitorios. Sin embargo, en nuestro caso, a la falta de un plan se le suma un historial de cambios inesperados de rumbo, lo cual genera que el mercado exija un plan más exigente (y rápido) o un mayor premio sobre las tasas que paga el país", sentenció el especialista.

Franco destacó que el caso de la Argentina es distinto, ya que por el momento no está definido ningún programa de estabilización macroeconómica que lleve al mercado a considerar al país como una historia de inversión atractiva.

"En la medida que la Argentina comience un sendero de estabilización que permita ordenar las cuentas públicas y reducir la inflación a la vez que esté orientado a un desarrollo genuino de la inversión del sector privado con reglas de juego claras y duraderas en el tiempo, los spreads de la deuda soberana comprimirán y regresaría el acceso a los mercados internacionales. En un contexto así es difícil dar un orientativo de las tasas a las que podría tomarse deuda, pero la tendencia debería ser ir al menos hacia las tasas de países de una calificación crediticia similar", proyectó.

Finalmente, Martin Polo, estratega jefe de Cohen, resaltó la importancia de un plan económico y la falta de este golpea a la deuda argentina.

"La historia crediticia y económica de la Argentina hace que los bonos locales sean riesgosos: en los últimos 20 años tuvo dos default, algo que ningún país de la región lo hizo. No tiene una historia actual para contar y tiene mucha tarea por hacer. Falta un acuerdo con el FMI y un plan económico. Si bien el acuerdo con el Club de Paris es bueno en el margen, creo que la Argentina debe mostrar su historia de sostenibilidad de mediano plazo", explicó Polo.

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Comentarios

  • EG

    Enrique Galli

    25/06/21

    Muy buen análisis macroeconómico. Faltaría saber cómo está la gente en Grecia, el laburante, las viudas, los niños, las personas menos favorecidas? Es decir, aquellos a los que se ajustó están tan bien como las empresas a las que se flexibilizó? La salud de las empresas y es fundamental (obvio) en tanto tmb beneficie a la gente de a pie. Faltaría ese análisis en mi opinión, para ver si le sirve a Argentina. Tampoco tenemos a un BC Europeo sosteniéndonos como a Grecia.

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