Grandes bancos de Wall Street aprovechan la reactivación y ganan más de lo esperado

Las ganancias registradas durante el segundo trimestre superaron todas las expectativas, impulsadas por el gasto de los particulares y la actividad de las empresas.

Los tantas veces mentados "brotes verdes" esta vez parecen estar creciendo con fuerza en el sector bancario de Estados Unidos. Si bien existe preocupación por el impacto de la variante delta del coronavirus, el país ya está inmerso en su reactivación económica y eso se nota en los resultados que exhiben los principales bancos del país.

De hecho, las ganancias registradas en el segundo trimestre superaron todas las expectativas de los analistas y se mostraron en línea con el anuncio que hizo hace tres meses atrás Jamie Dimon, CEO del JP Morgan Chase.

"Con el ahorro, los estímulos, el gasto público, el QE (Quantitative easing, un programa de estímulo mediante el cual un banco central compra deuda pública a modo de inversión), la reforma de infraestructuras, la vacuna y la euforia por el fin de la pandemia, lo más probable es que haya un boom de la economía estadounidense que podría extenderse hasta el año 2023", anticipó el ejecutivo del mayor banco del país en valor de activos, en su carta anual a los accionistas.

Si en un primer momento su predicción parecía demasiado optimista, los resultados obtenidos por las cinco mayores entidades del sector durante el segundo trimestre parecerían darle la razón, por lo menos en el corto plazo: las ganancias rondan los u$s 39.000 millones, muy por encima de lo esperado.

En ese sentido, el optimismo ya contagió a todos, y de a poco va ganando la euforia en los mercados financieros. Es que las entidades están comprobando que los consumidores aumentaron sus gastos en todos los rubros (inmuebles, autos, esparcimiento, etcétera), e incluso ya superaron los niveles previos a la pandemia.

Es así que el banco de Dimon publicó datos explicando sus resultados trimestrales, donde indican que "los gastos en tarjeta de crédito y de débito aumentaron un 45% y un 22%, respectivamente, con respecto al segundo trimestre de 2019, pre-pandemia", según lo indicado por el ejecutivo en una conferencia de prensa.

Jamie Dimon, CEO de JP Morgan Chase.

Y lo mismo confirmó Brian Moynihan, CEO del Bank of America. "El gasto de los consumidores superó de manera significativa los niveles prepandemia, el crecimiento de los depósitos es sólido y el nivel de los créditos comienza a aumentar", dijo.

El Citigroup, en tanto, informó que sus ganancias vinculadas con las tarjetas de crédito subieron un 40% en los últimos 12 meses, y un 6% con respecto al segundo trimestre de 2019.

LAS TASAS SIGUEN BAJAS

Entre los aspectos del actual contexto que aprovecharon los bancos está el hecho de que las tasas de interés siguen manteniéndose en niveles bajos. Es que la Reserva Federal (Fed) privilegia que la reactivación económica se fortalezca aún más, a pesar de que la tasa de inflación ya alcanzó niveles récord de la última década (5% anualizada).

Además, un detalle muy importante para impulsar las ganancias de los bancos fue el enorme paquete de rescate económico por u$s 1,9 billones lanzado por el gobierno de Joe Biden a principios de año, que también apuntaló el poder adquisitivo de los estadounidenses y les permitió realizar consumos que estaban postergados por la incertidumbre de la pandemia.

Otro aspecto fundamental que explica estas significativas ganancias bancarias tiene que ver con el dinamismo de las empresas. Por eso el sector de fusiones y adquisiciones se muestra tan activo este año. Por caso, en Goldman Sachs crecieron un 36% los beneficios vinculados con el área de consultoría y de créditos corporativos. Es que esta entidad participó en grandes operaciones como la unión de Warner Media y Discovery, o la compra que hizo Microsoft de Nuance Communications, especializada en reconocimiento de voz e inteligencia artificial.

Sin embargo, los bancos también saben que, a pesar del optimismo reinante, todavía subsisten señales de alerta en el horizonte. En primer lugar, la inflación, que podría afectar en el mediano plazo el poder adquisitivo de los particulares, repercutiendo en la demanda de productos y servicios bancarios.

Pero también las bajas tasas de interés son una preocupación, porque mientras no suban, las entidades del sector van seguir viendo su negocio tradicional (prestar dinero) reducido a la máxima expresión.


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Comentarios

  • D

    denisyuktype .

    20/07/21

    la frase final debe ser "reducido a la mínima expresión", no a la máxima.

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