Generaciones diversas: de problema a oportunidad

En los últimos años uno de los cambios más significativos que viene teniendo la sociedad y las organizaciones es el demográfico. Su impacto aún no logra dimensionarse. Las olas migratorias, nuevas conformaciones familiares, orientaciones de género e identidades sexuales no binarias y por supuesto, las diversas generaciones conviviendo en un mismo ámbito laboral.

Esta última tendencia no es una novedad, estudiosos y empresarios lo analizan hace tiempo, pero hoy ya vemos a la llamada Gey Y ocupando posiciones decisorias, y a los Millennials y hasta Centennials ingresando al trabajo. Los datos lo demuestran: los Baby Boomers empiezan a salir del mercado, y el 6 % de ejecutivos en Argentina (16% en Brazil) ya lo ocupa la Gen Y, y los X representan el 65% (datos adjuntos).

Si bien la inclusión generacional de género es un desafío, ya ni se discute y resistirlo implica quedarse en el pasado. Talentos de distintos grupos de edad encuentran espacios de convivencia y de trabajo compartido.

La búsqueda de un espacio común

Esta re-evolución generacional, invita a afrontar la oportunidad real de la convivencia de expectativas y valores disímiles con miras a alcanzar objetivos profesionales y de negocio comunes. Innovación, reflejo del mercado de clientes, nuevos negocios son el resultado de miradas múltiples.

Esto se viene logrando a partir de entender, desde los modelos de pensamiento y de vida de cada uno, las expectativas y actitudes de las generaciones en relación a la concepción del trabajo, el desarrollo y la carrera: comprender, sin juzgar, los motivos por los que se comportan de determinada manera, y aprender del otro.

El respeto, la oportunidad permanente de diálogo, la escucha, la apertura y flexibilidad son competencias que contribuyen a acomodar expectativas de todos de manera de minimizar frustraciones y maximizar experiencias positivas y beneficiospara las compañías y empleados.

La necesidad de un espacio laboral saludable, teñido por calidad de vida, y de un estilo de conducción empático y visionario, que se anticipa y adapta a los cambios, no es ajena a ninguna generación. La valoración de la riqueza que proviene de la diversidad constituye una competencia apreciada por todos.

Hoy, y más aún en el futuro cercano, los negocios dependerán del talento joven en forma creciente. Las empresas que sean lo suficientemente visionarias y hábiles como para entender –y aprovechar– las diferencias generacionales tendrán una ventaja competitiva. Por otra parte, los trabajadores que aprendan y se desarrollen a partir de los aportes de otros, serán aquellos talentos que se diferencien y superen ágilmente las barreras del crecimiento laboral y personal.

(*) CEO Korn Ferry Argentina

 

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