JUNTO A TURQUÍA

Por qué Argentina es uno de los países más vulnerables a los efectos del tapering de la FED

El contexto amenaza con dejar de jugar a favor de la Argentina. Una suba de tasas es un riesgo para los mercados emergentes y la Argentina podría estar entre los más vulnerables debido a sus reducidas reservas internacionales.

Debilidades e incertidumbres propias pueden haberlo ocultado, pero durante estos últimos meses sopló, y con fuerza, un viento de cola para países emergentes como la Argentina. Pero esos factores externos positivos amenazan ahora con revertirse, ya que el ciclo monetario laxo a nivel global parece tener las horas contadas

Esto implica que el escenario de hiper liquidez global y de tasas bajas podría estar llegando a su fin y que el ciclo podría comenzar a revertir. Esto claramente no es una buena noticia para emergentes en general y para la Argentina en particular.

El último comunicado de la Reserva Federal de los Estados Unidos (Fed) dejó en evidencia que el ciclo de la política monetaria ultra laxa se encuentra cerca de su final. Incluso, el presidente de la entidad, Jerome Powell advirtió que el Tapering -es decir, la reducción de compra de activos- podría iniciarse en noviembre y que el ciclo de suba de tasas podría empezar el año que viene.

Dado que la Fed se muestra con una postura más contractiva, el mercado comienza a canalizar dicho temor y reacciona negativamente. Ayer eso pudo verse con nitidez, con una suba de las tasas de interés y del dólar, y una caída en las acciones.

Los mercados emergentes tienden a verse afectados por un escenario de endurecimiento monetario. Ya hay un antecedente, en 2013, cuando se inició el Tapering que sobrevino a los programas de Quantitative Easing de 2009 a 2013, tras la crisis subprime.

El riesgo que esta situación genera para los mercados emergentes se canaliza por varios frentes. Por un lado, si el mercado espera que la Fed tome una postura más hawkish (contractiva), los rendimientos de los bonos del Tesoro americano suelen subir. De hecho, ya se observó en las últimas jornadas un fuerte desplazamiento alcista de toda la curva soberana de EE.UU.

Por otro lado, ante la suba de los rendimientos, los flujos regresan a EE.UU. y salen del resto de los mercados. Esta migración, conocida como fly to quality, suele marcar una suba en el dólar a nivel global y una devaluación del resto de las monedas, incluidos los emergentes.

Una suba del dólar tiende a generar un escenario adverso en las materias primas, principal fuente de divisas de muchas de las economías emergentes y de la región. Eso puede representar una amenaza para la estabilidad de sus reservas y de la estabilidad cambiaria y monetaria local.

Los analistas de Criteria recordaron que, en el Tapering del 2013, los países emergentes fueron especialmente vulnerables al shock global que significó el llamado taper tantrum.

Sin embargo, agregaron que esta vez, la perspectiva para la mayoría de las naciones en desarrollo luce algo más favorable, con economías más robustas para enfrentar la volatilidad asociada a cambios en la dirección de política monetaria.

"En 2013, la volatilidad se vio asociada a un nivel muy bajo de reservas internacionales, así como exposición elevada a deuda denominada en moneda extranjera. Desde entonces, muchos de estos países han mejorado su balance de cuenta externa, con un déficit mucho más pequeño que requiere en consecuencia un menor financiamiento en dólares", recordaron. 

"En este sentido, un aumento de la tasa de interés en EE.UU. como resultado del tightening no debería ser tan nocivo como en otras oportunidades y las monedas emergentes podrían absorber mejor un shock externo", estimaron.

El hecho de que la Argentina tenga un frente externo débil, con un alto déficit fiscal y pocas reservas, deja al país en una posición de mayor vulnerabilidad frente a un ciclo de endurecimiento de la política monetaria global.

Por otro lado, si sube la tasa a nivel global como ocurrió en el Tapering de 2013, los flujos corren riesgos de revertirse y que se vea un escenario alcista en el dólar, lo cual implique un mayor riesgo cambiario a nivel local.

Los analistas de Criteria advirtieron que, con la excepción de Argentina y Turquía, que a priori quedarían más vulnerables, el resto de los países del espectro emergente ha mejorado sustancialmente su posición frente a shocks externos.

"La medida de adecuación de reservas que calcula la Reserva Federal se calcula sustrayendo al stock de reservas netas la deuda de corto plazo en moneda extranjera y el déficit de cuenta corriente. En rigor, son países con mayor cantidad de reservas internacionales, un stock más bajo de deuda en moneda extranjera con vencimiento próximo y un déficit de cuenta corriente más pequeño que en la crisis del tapering", dijeron desde Criteria.

Las reservas internacionales, según marcó ayer el Resumen de Variables Financieras del Banco Central (BCRA) se encuentran en u$s 43.084 millones. Pero las netas, según estimaciones privadas, rondan los u$s 6700 millones mientras que las líquidas se ubicarían incluso debajo de los u$s 1000 millones.

Es decir, la Argentina se encuentra en el grupo de países con mayor vulnerabilidad para enfrentar un contexto de endurecimiento de la política monetaria. Sus reservas internacionales, de hecho, se han venido reduciendo desde que a fines de agosto se vieron impulsadas por la asignación de los DEG por parte del FMI.

En cuanto a los flujos en un escenario de suba de, Gastón Sempere, estratega de Frist Mariva, puntualizó que el desplazamiento alcista en los rendimientos suele ser un desafío para los mercados emergentes.

"En general un aumento en el rendimiento de los bonos del Tesoro fortalece al dólar en relación a las monedas de países emergentes y deprime los precios de los metales, en particular el oro, y los commodities agrícolas. Por lo cual Latinoamérica y la Argentina, que son exportadores de dichos commodities, serían afectadas", comentó.

Mariano Calviello, head portfolio manager de FIMA coincidió con los analistas de Criteria al remarcar que los países con un mejor nivel de reservas, menor endeudamiento, mejores perfiles de vencimientos, etc suelen ser los que mejor llevan la suba en el costo del endeudamiento que significa un contexto de tasas al alza. 

A su vez, Calviello remarcó que, en el caso de Argentina, ajustes externos como la suba de tasas, del dólar y potenciales riesgos bajistas en las materias primas podrían generar mas dificultad para gestionar el tipo de cambio o la inflación, con necesidad de financiación del déficit. 

Blindados por el riesgo país alto

De todos modos, no se espera que se vea un impacto tan severo en los activos financieros. Esto se deba a que, de alguna manera, tener un riesgo país tan elevado deja al país aislado de la dinámica del mercado global y casi que "blinda" a la Argentina de los riesgos de la suba de tasas.

Desde la mesa de un banco local advertían que cada vez que la Fed sube tasas, encarece el crédito para todo el mundo, incluida la Argentina. Sin embargo, resaltaban que la Argentina se encuentra más influenciada por variables locales.

Para los operadores, nunca es bueno para emergentes una política más hawkish de la Fed. Pero la Argentina enfrenta problemas propios y particulares que hacen que una suba de tasas no vaya a generar un efecto inmediato.

"Estamos tan golpeados por factores propios e idiosincráticos nuestros que el colchón para recibir golpes es gigante. Vemos que las acciones están baratas y que los bonos valen entre 35 y 40 centavos de dólar. En el caso en que una tasa de descuento más alta de la Fed suba 25 puntos básicos, o que suba 50 puntos básicos el rendimiento del bono a 10 años de EE.UU., a un activo argentino ni lo mueve. Por eso no lo vemos como un riesgo. No vemos que la Fed esté intentando llevar las tasas al 4% en los próximos 2 años", comentó.

Hay cierto consenso de que los activos locales se mueven y se moverán en el futuro más por variables locales que por lo que pueda ocurrir en otras latitudes.

"Los bonos y acciones de Argentina se encuentran más vinculados a la narrativa electoral y de un eventual acuerdo con el FMI, por lo cual su riesgo a la baja por la Fed es más limitado. A nivel sectorial, el aumento en los rendimientos de los rendimientos en EE.UU. perjudica a las acciones del sector tecnológico, que tienen bajos dividendos, y favorece a las acciones del sector financiero y energético, que suelen tener altos dividendos", remarcó Gastón Sempere.

Con una visión similar, Martín Salvo, CIO de Bind Inversiones, afirmó: "Nos parece que Argentina juega su propio partido. En términos generales, los factores idiosincráticos (propios) de nuestro país pesan demasiado cómo para ser muy sensibles a leves cambios de la política monetaria en el mundo desarrollado". 

"Si bien estos procesos de suba de tasas suelen estar vinculados a una reversión en los flujos de capitales yendo hacia mercados desarrollados, creemos que este riesgo está mitigado porque parte del proceso se dio con la pandemia, y en el caso de Argentina algunos meses antes también", añadió Salvo.

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Comentarios

  • G

    GDLL

    30/09/21

    "Variante Delta"?

    Entrevista del periodista francés Richard Boutry a la renombrada científica e investigadora Astrid Stuckelberger www.astridstuckelberger.com sobre diversos aspectos de la problemática Covid-19: origen de la variante "Delta"; el fenómeno de las reinfecciones; el carácter experimental de las 'vacunas'; detección de grafeno en algunas; y las pruebas "PCR".

    https://www.bitchute.com/video/KTM74PHblGGS/

    https://t.me/actualidades_internacionales

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  • GA

    guillermo acosta

    30/09/21

    Argentina es vulnerable porque està pèsimamente administrada...period...

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