Bonos y elecciones: en qué escenario podría darse una suba de hasta 47%

La reestructuración de la deuda no pudo ser un driver positivo a la vez que la postergación del acuerdo con el FMI trajo más dudas. El mercado mira ahora a las elecciones legislativas y especula con subas y bajas según el resultado que arrojen.

El mercado considera que el resultado de las elecciones podría ser un driver clave para los activos financieros locales. Mirando al mediano plazo, se abre un abanico de posibilidades en el que las perspectivas difieren dependiendo de cómo le vaya al oficialismo en los comicios.

Entre los posibles escenarios que ponderan hoy los analistas se destacan desde una victoria contundente del Gobierno junto con un alejamiento del FMI, algo que sería visto como el peor escenario, hasta una derrota y un potencial acuerdo con el organismo, que podrían derivar en suba de los bonos en hasta 47%.

Los drivers para los activos financieros fueron cambiando en los últimos meses. Primero se esperaba que la reestructuración de la deuda sin holdouts pudiera ser un punto de partida positivo para los bonos, algo que no ocurrió. Luego comenzó a mirarse con expectativa la posibilidad de un acuerdo con el FMI, que aún no se ha materializado. 

Esto hizo que los inversores comiencen a mirar al resultado electoral como nuevo driver clave. Sin embargo, los analistas no están tan enfocados en el resultado en sí mismo ya que, a priori, no se anticipan grandes cambios en la composición del Congreso. En cambio, comienzan a concentrarse en el "después" de las elecciones y lo que el resultado electoral pueda generar en términos de medidas económicas.

Adrián Yarde Buller, economista jefe y estratega de Facimex Valores, entiende que las elecciones pueden tener un impacto positivo sobre los activos financieros si los resultados generan incentivos para que se produzca un giro hacia un rumbo que apueste por la corrección de los desequilibrios macroeconómicos y reduzca la incertidumbre.

En este sentido, Yarde Buller puntualiza que las negociaciones hacia un nuevo acuerdo con el FMI van a estar en el centro de la escena ya que la Argentina probablemente tendrá que plantear un sendero multianual de consolidación fiscal y contención monetaria.

Pedro Siaba Serrate, estratega en Portfolio Personal Inversiones (PPI), remarca que luce bastante complicado que se rompa el status quo actual del Congreso en las próximas elecciones.

"El oficialismo difícilmente pierda el quorum en el Senado y a primera vista tampoco sumaría las diez bancas que necesita para llegar a la mayoría automática en la Cámara baja. La derrota del Gobierno debería ser formidable, en especial, en la Provincia de Buenos Aires, para que el mercado asuma un cambio de perspectiva de cara al 2023. No sería el resultado en sí, sino la posibilidad de una ruptura en la coalición gobernante, que facilite las cosas para la oposición", destacó el especialista.

Para Siaba Serrate, los inversores que están en la curva de Globales, ya están mirando lo que pueda suceder en los años en los que los pagos se vuelven más abultados. "Más allá del resultado electoral de este año, e incluso el de 2023, creemos que la posición dentro de la curva depende de forma primordial del timing del potencial evento de crédito", sostuvo.

Con una visión similar, José María Aristi, portfolio manager de ICBC Investment Argentina, resaltó que la evolución de la deuda estará atada mucho más al "después" de las elecciones.

"La Argentina deberá ya no solo mostrar un sendero hacia el equilibrio fiscal que asegure el repago de las obligaciones externas, sino ponerlo en práctica. La compleja historia del país en términos de inestabilidad macro y defaults recurrentes condiciona la credibilidad de anuncios y nos obliga a mostrar acciones. Mientras tanto, el riesgo país seguirá en niveles astronómicos, por encima de 1500 puntos, absolutamente incompatible con el crecimiento económico", advirtió.

Posibles escenarios

Pese a que hay cierta expectativa de que el resultado electoral no genere grandes cambios, la historia reciente marca que no deben descartarse sorpresas en relación a los números finales que arrojen los comicios.

Francisco Velasco, head de research de Banco Mariva afirmó que las elecciones de medio término tienen el potencial de generar grandes movimientos de precios en los bonos soberanos argentinos en dólares.

"Los antecedentes de las elecciones intermedias de 2009 y 2013 derivaron en que los bonos locales tengan un mejor desempeño versus los bonos de mercados emergentes, mientras que, en las PASO de 2019, vimos un selloff masivo en la deuda, lo cual refuerza la expectativa de volatilidad", advirtió el especialista.

En un reporte semanal distribuido a los clientes del banco, Velasco plantea distintos posibles escenarios para la deuda argentina con la intención de orientar la dirección y la magnitud de los movimientos de precios a partir del resultado electoral.

Escenario 1: El oficialismo obtiene resultados mejores que 2019

Velasco marca como primer escenario a la posibilidad que el oficialismo repita o mejore su resultado electoral respecto de las elecciones presidenciales de 2019 (48%). En ese contexto, obtendría mayorías tanto en la Cámara Baja como en el Senado.

Ante ese contexto, plantea que es probable que se firme un acuerdo con el FMI deficiente y no estabilizador. Para el especialista, los bonos podrían pasar a cotizar a un promedio de u$s 30, lo cual reflejaría pérdidas de entre el 5% y 25%, haciendo que los bonos rindan entre 16% y 28%.

Escenario 2: Buena elección del Gobierno, pero peor que 2019

Como segundo escenario posible, Velasco plantea qué ocurriría en caso de que el gobierno obtenga la mayor cantidad de votos a nivel nacional, pero una participación más baja que en 2019. 

En este caso, la deuda podría sufrir, aunque en menor medida respecto del escenario anterior, haciendo que los precios caigan al mínimo previo. En este caso, las pérdidas rondarían entre el 6% y 14%, con un promedio de paridad de u$s 32 y con rendimientos de entre 17% y 23%

Escenario 3: Victoria de la oposición

La tercera opción sería que la oposición obtenga la mayor cantidad de votos a nivel nacional, superando su marca presidencial de 2019 de 41%, y que reduzca significativamente la desventaja en la provincia de Buenos Aires.

En este caso, Velasco espera que la deuda vaya a cotizar a precios de noviembre de 2020. Esto representaría subas de entre 11% y 27%, haciendo que los bonos operen en promedio de u$s 45 y con tasas del 15,5% promedio.

Escenario 4: Fuerte derrota del Gobierno

Por último, Velasco estima en el caso en que la oposición obtenga una victoria contundente sería el escenario más optimista para el mercado. Pero para ello, el Gobierno debería, además, avanzar en un ajuste para ser competitivo en 2023, (lo que indica un compromiso creíble con un programa del FMI para resolver los desequilibrios macroeconómicos).   

"Si bien este escenario es casi imposible de materializar en los próximos tres meses, en este caso, asumimos que Argentina podría cotizar a 400 puntos básicos sobre Ecuador", afirmó Velasco.

Según sus estimaciones, las ganancias potenciales dado ese escenario serían de entre 19% y 47% para los bonos, ubicándolos en niveles de u$s 55 en promedio y haciendo que la deuda opere con tasas de 12,5% en promedio.

José María Aristi, portfolio manager de ICBC Investment Argentina, considera que si bien todavía es muy prematuro, y no deben descartarse márgenes de error de las encuestadoras, los números que se manejan hoy no están previendo escenarios extremos que pudieran justificar per se, un movimiento marcado de las cotizaciones.

Según Aristi, a nivel país las encuestadoras, como es habitual, arrojan resultados dispares, dándole ventajas algunas al oficialismo y otras a la oposición. Similar escenario se ve en la provincia de Buenos Aires, aunque allí que la distancia promedio entre el FDT y la oposición muestra cierta tendencia a la baja.

"Podríamos decir que el mercado está descontando elecciones relativamente parejas en este momento en el que ninguna fuerza terminaría con mayoría asegurada en el Congreso. El riesgo país no ha cambiado sustancialmente en las últimas semanas y el Merval medido en dólares languidece en torno a los 350 puntos, en niveles de valuación sumamente deprimidos. El Índice de Confianza del Consumidor se encuentra en niveles cercanos a pisos históricos (34,6 actualmente contra 32,1 en el peor momento de 2018 y 33,6 en 2014)", detalló.

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