¿Oportunidad o riesgo?

El tapering y la Argentina: cómo será el impacto de una suba de tasas de EE.UU. en acciones y bonos

Las tasas en el mundo podrían comenzar a subir a medida que la Reserva Federal comience a retirar los estímulos monetarios desplegados a partir de la pandemia. En términos generales, sería un riesgo para los emergentes.

Tras la insinuación de Jerome Powell de que la Fed podría iniciar el Tapering antes de fin de año, las tasas tampoco se movieron al alza. sin embargo, el mercado en general espera una aceleración en las tasas de interés.

El impacto en la Argentina podría ser limitado ya que por la elevada tasa de riesgo país estamos aislados del mundo financiero.

Powell, presidente de la Reserva Federal de los EE.UU., señaló que probablemente se inicie el Tapering antes de fin de año, aunque ello no implica que se busque subir la tasa de interés en el corto plazo. Estos comentarios indicaron que la Fed va a llevar a cabo un "dovish Taper".

Es decir, si bien se está intentando dar punto de partida a una política más "hawkish" (más restrictiva y menos laxa desde el lado monetario), el hecho de que se anuncie de que las tasas de interés continuaran bajas indica que la Fed en el fondo mantiene una postura "dovish" o relajada.

Esto hizo que las tasas de interés de los bonos del Tesoro americano a 10 años apunten a la baja, aun cuando se estaba anunciando que el Tapering se acerca. 

La tasa de interés del bono a 10 años cayó a 1,31% desde 1,36% previo al anuncio del Tapering. Incluso las tasas más cortas también se desplazaron a la baja, tanto en el tramo de 2 a 5 años.

La caída en los rendimientos en los últimos días hizo que los rendimientos reales vuelvan a apuntar a la baja y se mantengan en niveles negativos de en torno 1,1% debajo de 0%. 

Es decir, debido a la caída en los rendimientos y a una inflación que sigue en niveles de 5,4% en términos anuales, los rendimientos reales se hundieron aún más en negativo.

El anuncio de la cercanía del Tapering no logró llevar a los rendimientos al alza ni a las acciones a la baja, algo que si había ocurrido en el anuncio del Tapering en mayo de 2013.

En aquel momento, el impacto en el mercado a partir del anuncio del Tapering fue una baja de 0,5% en el S&P500 a la semana siguiente y una caída del 4,6% durante el mes siguiente.

En 2013, la tasa americana a 10 años pasó de 1,93% a 2,17% en la semana siguiente. Luego saltó a 2,53% un mes posterior al anuncio y a 2,78% a los 6 meses del anuncio del Tapering. Finalmente, la tasa se ubicó en 2,53% y en 1,64% a los 12 y 18 meses posteriores al inicio del Tapering.

De esta manera, el mercado espera que las tasas comiencen a subir ya que la política monetaria mas restrictiva en el margen podría poner presión a los rendimientos y a una suba del dólar a nivel global.

De hecho, en este contexto, los analistas de Bank of América plantean tres posibles escenarios. El escenario neutral para las tasas de interés es aquel en el que los rendimientos se mantienen operando en niveles de entre 1% a 1,6%.

Un escenario pesimista es aquel en el que el mercado opera con rendimientos debajo de 1% y hasta 0,6% mientras que uno optimista arrojaría rendimientos por encima de 1,6%.

Adrián Yarde Buller, economista jefe y estratega de Facimex Valores agregó que el consenso espera que la Fed haga un giro hawkish anunciando el Tapering durante el otoño norteamericano, ante un mercado laboral que mostraría los beneficios rezagados de todos los estímulos que se introdujeron desde el año pasado.

Para Yarde Buller, el Tapering en sí mismo está descontado por los inversores, aunque lo que podría desatar una suba de tasas sería una sorpresa con respecto a su timing que lo haga llegar antes de septiembre. En ese sentido, la volatilidad podría ir en ascenso

"En cuanto al impacto del Tapering sobre los activos, a medida que la Fed vaya retirando liquidez los flujos irán desde los activos más riesgosos como los mercados emergentes o las acciones de baja capitalización bursátil hacia otros activos más seguros como los treasuries bonds", dijo.

El Tapering y las tasas

La dinámica de lo que pueda pasar con las tasas de interés dependerá mucho de la política monetaria de la Reserva Federal. Además de Powell, cuatro miembros de la Fed esperan que el Tapering se lleve a cabo antes de fin de año.

De esta manera, cada vez mas miembros de la Reserva Federal, así como también de Wall Street esperan una Fed quitando estímulos monetarios en el corto plazo.

El presidente de la Reserva Federal de Dallas, Robert Kaplan, se mostró partidario de anunciar en la reunión de septiembre del banco central el inicio de la reducción de la compra de bonos y de aplicarla en octubre o poco después.

James Bullard, de la Fed de Saint Louis, abogó por comenzar en otoño y terminar a finales del primer trimestre de 2022, mientras que Esther George, de la Reserva Federal de Kansas City, instó a empezar este año.

Finalmente, Raphael Bostic presidente de la Fed de Atlanta, dijo que sería "razonable" que la entidad recorte su programa de compra de bonos a partir de octubre si continúan las fuertes ganancias laborales.

José María Aristi, head portfolio manager de ICBC Investment Argentina remarcó que la Reserva Federal está preparando al mercado con su discurso para iniciar el Tapering en algún momento cercano a fin de año o como máximo a principios del año próximo.

"El jueves de la semana pasada, tres gobernadores (Kaplan, Bullard y George) afirmaron que ya estaban listas las condiciones para comenzar a reducir la compra de Treasuries. Luego, en su último discurso en Jackson Hole, Powell moderó el discurso de sus colegas, al indicar que el surgimiento de la inflación durante los últimos meses será transitorio, y si bien está de acuerdo con el retiro de estímulos no habló de fechas, lo cual trajo nuevamente alivio a los mercados", comentó.

Además, Aristi agregó que el inicio del Tapering parece inevitable, y que podría generar una suba en las tasas y en el dólar.

"Si bien el Tapering será sumamente gradual y con la FED mirando de reojo al mercado laboral, tratando de evitar el apresuramiento que según sus críticos mostraron luego de la crisis 2007 a 2008. En este contexto es muy probable que ante la menor demanda de bonos veamos tasas de interés de 10 años navegando hacia la zona de 1,70% o 1,80% hacia fin de año o principios del año próximo. Una tasa apuntando al alza implicará un dólar marginalmente más fuerte y en consecuencia un contexto más hostil para materias primas y mercados emergentes", proyectó.

limitado Impacto en la Argentina 

Un escenario de tasas para arriba implica un riesgo para los mercados emergentes. Por un lado porque le sube el costo de financiamiento.

El otro riesgo es que, con una suba de tasas, los capitales vuelan hacia los EE.UU. para aprovechar ese escenario, por lo que los inversores suelen desarmar posiciones de activos locales, dolarizarse e ir a los EE.UU. 

Esto implica una suba del dólar  a nivel global y una devaluación de las monedas de emergentes. 

Pese a ello, a la Argentina, el riesgo país tan alto lo blinda de cualquier volatilidad de tasas a nivel global. 

El riesgo país se ubica en 1530 puntos y de esta manera la Argentina está fuera del planeta financiero global. Por esto casi que una suba de la tasa americana no mueve el amperímetro a los activos locales.

Los analistas creen que los bonos y acciones argentinas dependen mas de cuestiones domesticas y no tanto de factores globales.

Gastón Sempere, Estratega de Inversiones de First Mariva considera que los activos domésticos dependen más de cuestiones y variables locales que de los movimientos de tasas a nivel global

"El impacto en los activos locales probablemente no sea tan significativo, principalmente en los bonos soberanos, ya que se encuentran más vinculados a la coyuntura local de elecciones legislativas y las negociaciones con el FMI", dijo.

Aristi de ICBC Investment Argentina entiende que una suba de tasas a nivel global no impactaría tanto en Argentina ya que tanto de acciones como de bonos locales están mucho más supeditados a factores internos que externos.  

Además, sostuvo que hay potencial en los activos, aunque hacen falta que se hagan los deberes.

"Partiendo de un nivel tan elevado de riesgo país y valuación de acciones tan deprimido, estamos en condiciones de lograr grandes mejoras, aun en contexto de suba de tasas de 10 años en los EE.UU.. Esto será así logramos cerrar un acuerdo razonable con el FMI y encarar un sendero de consolidación fiscal creíble y sostenible que despeje definitivamente las dudas respecto de nuestra capacidad de honrar nuestra deuda. De otra forma, más allá de los vaivenes globales, seguiremos estancados y con niveles de inflación elevadísimos en términos internacionales", afirmó

¿Volatilidad sí o no?

De alguna manera, la dinámica de los activos financieros está relacionados lo que pueda ocurrir con el futuro de la política monetaria.

Gran parte de las subas en las acciones y bonos se debió gracias a la extraordinaria política monetaria ultra expansiva por parte de la Fed en el que llevó la tasa de interés a 0% tras el estallido de la crisis de coronavirus junto con un programa de compras de activos financieros en el que más que se duplicó la hoja de balance de la Fed llevándola de u$s 3,9 billones a u$s 8,3 billones actualmente.

Así, el mercado descuenta el inicio de la reducción de compras de activos financieros y las expectativas de suba en las tasas de los bonos del tesoro son mayores.

Martín Mansur, líder del área de Productos de Banca Privada de Banco Santander, remarcó que la Fed está intentando que la eventual disminución del ritmo de compras de bonos que hoy realiza evite tener un impacto muy súbito en las tasas de interés.

"En apariencia, el tapering podría comenzar antes de lo que el mercado anticipaba. La debilidad de la tasa del bono a 10 años desde marzo ha sorprendido a los analistas, que esperaban que continuara subiendo desde el 1,7% que marcó a fines de ese mes; sin embargo, hoy se ubica en 1.34%. De todas maneras, entendemos que la expectativa del mercado es que, a partir de ahora, la tasa muestre una tendencia de incremento gradual hacia fin de año. Las expectativas del mercado para fin de 2021 se ubican en 1,64%", señaló.

Lo que la Fed quiere evitar es que justamente haya volatilidad en el mercado debido a que la economía se encuentra recuperándose de la crisis económica que dejó el coronavirus.

Las presiones inflacionarias cedieron en el margen y por ello se espera que el impacto de una Fed retirando estímulos sea marginalmente menor a lo esperado previamente.

La inflación en EEUU se ubicó en 0,5% mensual en julio, desacelerándose notablemente con respecto al 0,9% mensual registrado en junio y en línea con la expectativa. Así, la inflación interanual se mantuvo en 5,4% anual.

Para Gastón Sempere, Estratega de Inversiones de First Mariva, un retiro de estímulos monetarios generaría un aumento en el rendimiento de los bonos del Tesoro, aunque entiende que el desplazamiento podría ser más limitado.

"Un Tapering podría desencadenar una suba de tasas, aunque el impacto sería más limitado ya que las presiones inflacionarias comenzaron a descender probando la teoría de la Fed respecto a que se trataba de un efecto transitorio por la reapertura de la economía. Además, los indicadores de actividad económica de EEUU y Europa comenzaron a mostrar cierta desaceleración, y la variante Delta del Covid-19 tuvo un impacto económico negativo en Asia por nuevas restricciones a la movilidad, incrementando el nivel de incertidumbre global respecto a la evolución de la pandemia", comentó.

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Comentarios

  • RM

    ricardo mardisich

    02/09/21

    TODO LO QUE TOCA EL ESTADO, LO K-GA. Punto.

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