Deudas del BCRA

El stock de pasivos remunerados aumentó 5,7% en julio, empujado por la suba de pases

La cifra es en el punta a punta del mes. Desde el BCRA explicaron que hubo que esterilizar la expansión primaria por asistencia al Tesoro y que el valor es estable en términos de PBI, debajo de sus máximos.

El stock de pasivos remunerados del Banco Central (BCRA) mostró un alza del 5,7% entre el 30 de junio y el 31 de julio y cerró el séptimo mes del año por encima de los $ 3,9 billones. En el mercado algunos agentes mostraron su preocupación, principalmente por lo que refiere a los intereses que generan los pases Pasivos y las Leliq.

Sin embargo, desde el Banco Central aseguraron a este medio que el stock de pasivos remunerados se mantiene estable en términos del PBI, por debajo de sus máximos históricos, e incluso debajo de los máximos que se vieron durante la pandemia.

En ese sentido, voceros de la autoridad monetaria añadieron: "Hubo que esterilizar la expansión primaria por asistencia al Tesoro y, además, en julio hubo cierto dinamismo del gasto público, pago de aguinaldo, entre otras cuestiones".

Lo concreto es que los pases avanzaron 12,8%, para ubicarse por encima de $1,9 billones, mientras que las Leliq tuvieron una caída marginal en términos nominales.

En suma, los pasivos remunerados representan un 140% de la Base Monetaria, tomando el valor de esta última al 29 de julio (última actualización).

En junio el stock de pasivos remunerados se había retraído, gracias a que el BCRA permitió que los bancos contabilicen como encajes bonos del Tesoro y salgan de Leliq y Pases. Sin embargo, los bancos privados siguen sin mostrarse del todo entusiasmados con esta posibilidad y los Pases volvieron a saltar.

Para no escalar la emisión monetaria, se necesita renovar 127% de la deuda cada mes

"El problema es que este medio de absorción provoca expansión monetaria autónoma del 4% mensual. Es decir, una expansión considerable, por fuera de la asistencia que se va a dar al Tesoro en estos meses", señaló el economista de ACM Juan Pablo Di Iorio.

"Si bien la actividad se encuentra en recuperación, la demanda de dinero está en torno a su media estacional. No hay espacio para un incremento de la oferta de dinero sin impacto inflacionario. Más en un contexto de incertidumbre electoral", añadió.

Di Iorio agregó, además: "Sumado a esto, la tasa de interés se encuentra por encima de la tasa de depreciación anualizada y, si bien una suba de tasas podría ser una señal positiva en torno al fenómeno inflacionario, podría llevar a un empeoramiento del balance del BCRA y a un incremento del costo de financiamiento del Tesoro y, a su vez, del déficit fiscal".

Asimismo, el economista de Econviews Víctor Ruilova agregó: "La tendencia que preocupa es la de los intereses que se deben pagar por los pasivos remunerados, que en los últimos seis meses ya promedian $ 100.000 millones mensuales. Es una factura que incluso puede llegar a crecer con un incremento de la tasa de política monetaria, que debería llegar".

Por otro lado, Ruilova sentenció: "Estamos en meses claves. En agosto y septiembre hay vencimientos cruciales y presiones cambiarias por las elecciones. Si ese bimestre transcurre bien, ya se apuntará al verano y al cierre del acuerdo con el Fondo Monetario Internacional".

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