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Los activos argentinos terminaron julio con una rueda de marcada selectividad. El S&P Merval cayó 0,41%, arrastrado por el retroceso de las acciones financieras, en tanto que las compañías energéticas volvieron a diferenciarse del resto del mercado gracias al repunte del petróleo. En paralelo, los bonos soberanos en dólares cerraron con mayoría de subas y el riesgo país retrocedió hasta los 430 puntos básicos, su menor nivel de las últimas ruedas.
La jornada también dejó una señal política. Un día después de que el presidente Javier Milei presentara el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, el mercado prácticamente no reflejó ese anuncio en los precios.
Los inversores continuaron concentrados en los factores que hoy condicionan la valuación de los activos argentinos: la evolución de las reservas, la dinámica del dólar, el comportamiento de la deuda y el contexto financiero internacional.
La rueda volvió a mostrar una clara división por sectores. El segmento energético logró sostenerse en terreno positivo, mientras los bancos concentraron las ventas.
Esa diferencia dejó en evidencia que el apetito por riesgo continúa siendo muy selectivo y que todavía no existe un ingreso generalizado de compradores sobre los activos argentinos.
Las energéticas encabezaron las ganancias. YPF subió 2,05%, favorecida por una nueva mejora del precio internacional del crudo. También avanzaron Transportadora de Gas del Sur (+2,44%), Ternium (+1,15%) y Transportadora de Gas del Norte (+0,88%).
Del otro lado del tablero quedaron los papeles financieros. Grupo Supervielle perdió 3,84%, Banco Macro cayó 2,63%, Cresud retrocedió 2,21% y BBVA Argentina bajó 2,17%, entre las que más cayeron.
El desempeño del sector volvió a reflejar la cautela de los inversores frente a un contexto financiero que sigue condicionado por el costo del financiamiento global y las expectativas sobre la economía local.
Los ADR en Wall Street
En Wall Street predominó el mismo sesgo vendedor. Los ADR bancarios lideraron las pérdidas: Grupo Supervielle cayó 5,87%, BBVA Argentina perdió 4,30%, Grupo Financiero Galicia retrocedió 3,57% y Banco Macro bajó 2,47%. También terminaron en rojo Cresud (-3,45%), Loma Negra (-3,12%), IRSA (-2%) y Central Puerto (-1,55%).
Las excepciones volvieron a encontrarse en el segmento energético. Transportadora de Gas del Sur avanzó 1,30% e YPF ganó 0,75%, en línea con un mejor desempeño relativo de las compañías vinculadas al petróleo y al gas.
Ese comportamiento encontró respaldo en el hecho de que el Brent avanzó 0,84% y cerró en u$s 87,61 por barril, impulsando principalmente a YPF y sosteniendo el interés de los inversores por las empresas energéticas locales.
Bonos y riesgo país
En renta fija, la rueda terminó con un tono más favorable que el observado durante la mañana. Los Bonares mostraron variaciones acotadas, con el AL29 subiendo 0,12%, el AL30 estable y el AL35 prácticamente sin cambios (-0,02%).
Entre los Globales predominó el verde: el GD41 avanzó 0,52%, el GD35 ganó 0,44% y el GD46 subió 0,41%.
La recuperación de la deuda permitió que el riesgo país elaborado por JP Morgan descendiera hasta los 430 puntos básicos, una baja de 2,9% respecto del cierre previo.
El movimiento reforzó la mejora observada en los bonos, aunque todavía no alcanzó para modificar el comportamiento más cauteloso que mostraron las acciones.
Así, julio terminó con una fotografía que volvió a repetirse durante buena parte del mes: las energéticas encontraron apoyo en la recuperación del petróleo, los bancos continuaron bajo presión y el mercado priorizó las variables de corto plazo por encima de los anuncios políticos. La presentación de la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central quedó, por ahora, relegada frente a la evolución de la deuda, las reservas y el escenario financiero internacional.




